Desmontando ‘las mujeres trans no son mujeres’

ATA - Sylvia Rivera • 5 de febrero de 2020

Julia Serano desarticula uno a uno los discursos que pretenden apartar a las mujeres trans de la categoría de mujeres en su reciente ensayo, ‘Desmontando los argumentos tipo, ‘las mujeres trans no son mujeres’ (Debunking “Trans Women Are Not Women” Arguments) Compartimos la traducción libre que hemos realizado desde Akntiendz Chik. ‘Desmontando los argumentos tipo, ‘las mujeres trans no son mujeres’ -Julia Serano

Recientemente fui entrevistada por el New York Times acerca de mi trabajo y mis escritos como transfeminista. De las conversaciones que compartimos previo a la entrevista yo sabía que mi entrevistadora planeaba preguntarme acerca de los comentarios que hizo Chimamanda Ngozi Adichie a principios de año donde afirmaba que las mujeres trans no son mujeres. Así que en preparación para mi entrevista, decidí revisar mi primer libro Whipping Girl. Una mujer trans opina acerca del sexismo y el chivo expiatorio de la feminidad ( Whipping Girl. A Transsexual Woman On Sexism And The Scapegoating Of Feminity ) y crear una lista de todos los argumentos que realicé allí para contrarrestar tales afirmaciones. Había pensado elaborar algunos de esos puntos durante la entrevista, aunque tan solo unos cuantos fueron incluidos en el artículo final (ya que tuvo que ser editado debido a su extensión). Pero dado que las afirmaciones del tipo, ‘las mujeres trans no son mujeres’ reaparecen con regularidad (y son presentadas por personas que se definen a sí mismas como feministas) pensé que bien valdría la pena compilar todos mis contrargumentos relevantes en un solo ensayo.

Preliminares: en relación al término cisgénero

A lo largo de este ensayo, utilizaré los términos cis o cisgénero para referirme a las mujeres que no son trans. He explicado la lógica detrás de esta terminología en mi sección de preguntas frecuentes sobre cis-terminología, y en dos ensayos adicionales de seguimiento a los cuales se puede acceder desde aquí. Las mujeres que insisten en que las mujeres trans no son mujeres con frecuencia rechazan ser llamadas ‘mujeres cis’ bajo el falso supuesto que hacerlo degradaría de alguna manera su femineidad -esto no es de ninguna manera el propósito de este lenguaje. El único propósito de la terminología cis es nombrar a la mayoría que permanece sin ser marcada (de manera similar a como una se referiría a las mujeres blancas, a las mujeres heterosexuales, o las mujeres que no tienen capacidades diferentes, etc.) En otras palabras, referirse a alguien como ‘cis’ significa simplemente que esa persona no es trans.

Realidades de las mujeres trans

Las mujeres trans son muy diferentes entre sí. Tal vez lo único que tenemos en común es una comprensión de sí mismas en el sentido que algo no estaba bien en que hubiéramos sido asignadas al sexo masculino al nacer y/o que más bien debimos haber sido asignadas mujeres. Mientras que algunas personas cis se niegan a tomar nuestra identidad en serio, el hecho concreto es que las personas trans se encuentran en prácticamente todas las culturas y a lo largo de toda la historia. Las estimaciones actuales sugieren que conformamos el 0.2 – 0.3% de la población. En otras palabras, simplemente existimos.

En mi propio caso, pasé un número de años tratando de dar sentido a los sentimientos inexplicables e irreprimibles que experimentaba antes de finalmente tomar la decisión de realizar la transición hace ya diecisiete años. He estado viviendo como una mujer desde entonces. Cada día de mi vida, la gente me percibe y me trata como una mujer, y como resultado de ello experimento rutinariamente el sexismo. Mientras que las feministas cis que afirman que las mujeres trans no son mujeres se obsesionan con las cuestiones de identidad («¿Cómo puede un ‘hombre’ llamarse ‘mujer’?), deliberadamente pasan por alto o minimizan el hecho de que tenemos experiencias de vida muy reales como mujeres.

Al igual que como les sucede a las mujeres en general, muchas mujeres trans son feministas. El feminismo y el activismo trans no son en modo alguno incompatibles o mutuamente excluyentes. Como feministas que reconocen la interseccionalidad, creemos que deberíamos estar luchando para acabar con todas las formas de sexismo y marginación -esto incluye tanto el sexismo tradicional como la transfobia. Forzar a las mujeres trans a ser parte de un grupo separado que es distinto al de las mujeres cis no ayuda de ninguna manera a conseguir el objetivo central del feminismo en lo que se refiere a acabar con el sexismo.

La falacia de la ‘mujer biológica’

Las afirmaciones en el sentido de que las mujeres trans no son mujeres suelen confiar en suposiciones esencialistas (y por lo tanto incorrectas) acerca de la biología. Por ejemplo, la gente podría argumentar que las mujeres trans no son «genéticamente mujeres», a pesar que no podemos determinar fácilmente los cromosomas sexuales de nadie. De hecho, la mayoría de las personas nunca se han hecho examinar sus cromosomas sexuales, y los que lo hacen a veces se ven sorprendidxs por los resultados.

Otras apelaciones comunes a la biología se centran en la capacidad de reproducción -por ejemplo, indicando que las mujeres trans no han experimentado la menstruación, o que no pueden quedar embarazadas. Todo esto ignora el hecho de que algunas mujeres cis nunca menstruan y/o no pueden quedar embarazadas.

Las afirmaciones sobre los genitales son igualmente problemáticas: los genitales de las mujeres varían mucho de una a otra persona, y al igual que con los cromosomas y las capacidades reproductivas, no podemos ver fácilmente los genitales de otras personas en los encuentros cotidianos. Si tú y yo nos encontráramos, ¿debería negarme a reconocerte o referirme a ti como mujer a menos que me muestres tus genitales? Y, francamente, ¿qué podría ser más sexista que reducir a una mujer a lo que hay entre sus piernas? ¿No es eso precisamente lo que los hombres sexistas han estado haciendo con las mujeres durante siglos?

Yo argumentaría que todas estas apelaciones a la biología son inherentemente antifeministas. Los sexistas rutinariamente descartan a las mujeres señalando diferencias biológicas reales o supuestas. Las feministas han desafiado durante mucho tiempo la cosificación de nuestros cuerpos, y han argumentado que no estamos limitadas por nuestra biología. Por lo tanto, es hipócrita que cualquiera que se define a sí misma como feminista utilice argumentos de «biología» y «partes del cuerpo» en sus intentos de descalificar a las mujeres trans.

[nota agregada el 17/7/17: Discutí en mayor detalle este tema en particular en un ensayo subsecuente, Las Personas Transy los Mitos del ‘Sexo Biológico’, Transgender People and ‘Biological Sex’ Myths. ]

La falacia de Caitlyn Jenner

En estos días, los argumentos del tipo ‘las mujeres trans no son mujeres’ invariablemente citan el caso de Caitlyn Jenner, por lo general haciendo la siguiente afirmación: «¿Cómo puede alguien como Jenner, que vivió toda su vida como un hombre y experimentó el privilegio asociado con ello, tan siquiera afirmar que ella es una mujer?» Este ejemplo en particular suele venir acompañado de apelaciones a la biología, pues mucha gente recuerda a Jenner como un atleta de decatlón físicamente masculino. Pero la idea central de esta aseveración es que las mujeres son mujeres debido a la socialización y/o sus experiencias con el sexismo.

Pero, ¿qué pasa conmigo entonces? He vivido más años de mi vida adulta como mujer que como alguien que fue percibido como un hombre, y he experimentado cualquier cantidad de sexismo desde que hice mi transición: ‘piropos’ callejeros y acoso sexual, intento de violación durante una cita, hombres hablando por encima de mí o que no me toman en serio, y así sucesivamente. ¿O qué pasa con las jóvenes trans que transicionan socialmente temprano en la vida y que nunca tienen la experiencia de ser percibidas o tratadas como hombre? Si estás aplicando el argumento de la «socialización» o de «experimentar el sexismo», entonces tienes que admitir que muchas mujeres trans también tienen esas experiencias, y por lo tanto son mujeres bajo tales criterios. Hasta las que han transicionado ya mayores como Jenner enfrentan el sexismo una vez que la gente comienza a percibirlas como mujeres. E incluso si la mujer trans en cuestión es visiblemente trans, de todas maneras experimentará gran cantidad de sexismo bajo la forma de la transmisoginia.

Si por casualidad resulta que eres una de las proponentes del argumento de ‘las mujeres son mujeres por la socialización’, entonces te pido que consideres el siguiente escenario: Una niña es forzada contra su voluntad a vivir como un niño. Al llegar a la edad adulta, después de años de socialización y privilegios masculinos, ella comienza a identificarse como mujer y empieza a vivir como mujer. ¿La aceptarías como mujer? Si tu respuesta es sí, entonces es hipócrita de tu parte el no aceptar también a las mujeres trans como mujeres. (De hecho, el escenario, «forzada contra su voluntad en la niñez» es exactamente la forma en que muchas mujeres trans describen su infancia.)

La mayoría de las veces, sin embargo, las personas que insisten en que las mujeres trans no son mujeres, emplean simultáneamente los argumentos de la biología y de la socialización, aunque sean contradictorios entre sí (es decir, si la biología es el criterio predominante, entonces la socialización no debería importar y viceversa). Al igual que sus contrapartes homofóbicas que hacen apelaciones a la biología («Dios hizo a Adán y Eva, no a Adán y Esteban»), e inmediatamente invocan hipócritamente la socialización (por ejemplo, alegando que la gente puede convertirse en gay como resultado de haber tenido profesores homosexuales o por culpa de «la agenda homosexual,») la multitud que sostiene la afirmación de que, ‘las mujeres trans no son mujeres’ nos lanzan desesperadamente todo el fregadero de la cocina en nuestra contra antes que tratar de hacer un argumento coherente.

Si bien la socialización del género es bastante real, todxs somos capaces de superar o trascender la socialización que experimentamos de niños. Y la socialización de género no se detiene simplemente cuando una llega a la edad adulta: Todxs nosotrxs estamos constantemente enfrentando presiones sociales, expectativas y obstáculos sociales relacionados con el género durante toda nuestra vida. Si crees que estas afirmaciones son verdaderas para las mujeres cis, entonces también deben ser ciertas para las mujeres trans.

Las falacias de la ‘energía masculina’ y del ‘privilegio masculino’

Una derivación del argumento de la socialización va algo así: A pesar de haber transicionado a mujer y de moverse por el mundo como mujeres, las mujeres trans de todas maneras poseen el «privilegio masculino» o la «energía masculina.» La afirmación de la «energía masculina» me parece especialmente sexista, ya que implica que los hombres poseen algún tipo de fuerza vital mágica o mística de la que las mujeres carecen o que no pueden llegar a poseer.

Este tipo de afirmaciones parecen basarse en conjeturas o proyecciones. Por ejemplo, en mis muchos, muchos años de ser percibida por el mundo como una mujer cis, nunca me he encontrado con una persona que haya dicho que detecta en mí «el privilegio masculino» o la «energía masculina». Sin embargo, al saber que soy trans, están listas a ‘leer’ esos rasgos masculinos en mi comportamiento. De hecho, si yo te dijera que una mujer en particular es transaunque no fuera cierto), podrías inclinarte a (re)interpretarla de manera similar: leyendo cualquier tendencia marimacho o de camionera que exhiba como manifestaciones de esa «energía masculina», y asumiendo que cada vez que ella se afirma o se hace valer por sí misma eso debe ser un signo de su profundamente asentado «privilegio masculino».

El privilegio masculino es algo muy real. En mi libro Whipping Girl , hablo extensamente acerca de mis propias experiencias personales cuando lo tuve, y posteriormente de cuando lo perdí después de la transición. Sin embargo, no todas las mujeres trans experimentan el privilegio masculino (por ejemplo, las que ‘transicionaron’ más jóvenes). Además, todo el propósito de hablar del privilegio (ya sea masculino, blanco, de clase media /alta, sano, o el privilegio hetero, por mencionar algunos) es sensibilizar sobre las ventajas que los miembros de la mayoría o grupo dominante experimentan debido al hecho de que no se enfrentan a un tipo particular de sexismo o marginación.

Y el hecho de que la multitud que sostiene la afirmación que ‘las mujeres trans no son mujeres’ constantemente se agolpa tras la insistencia sobre el privilegio masculino real o imaginario que se le atribuye a las mujeres trans, pero se niegan a reconocer o examinar su propio privilegio cis, demuestra que sus preocupaciones sobre el privilegio son falsas y que simplemente están utilizando el concepto para deslegitimar las identidades de las mujeres trans y sus experiencias reales vividas como mujeres.

La falacia de las mujeres trans como caricaturas de las mujeres

Esta falacia se sobrepone a la falacia de Caitlyn Jenner, y va algo así: Las mujeres trans no pueden saber lo que es ser una mujer. Por lo tanto, deben ser motivadas a la transición por una idea extremadamente superficial o estereotipada de lo que significa ser una mujer, basándose en los ideales femeninos convencionales que muchas feministas han rechazado. En otras palabras, las mujeres trans no son mujeres reales, sino que simplemente nos transformamos en «parodias» o «caricaturas» de las mujeres. Las personas que arman este caso a menudo también invocan el privilegio masculino -por ejemplo, insinuando que debe ser la «arrogancia masculina» o el «derecho que los hombres creen tiener» lo que lleva a las mujeres trans a presumir que podemos entender a las mujeres o a ‘convertirnos’ nosotras mismas en mujeres.

Existen numerosos problemas con esta línea de razonamiento:

1) Se basa en una visión altamente negativa de la expresión de género femenina (algo que he ido desmontando a lo largo de mis escritos) e implica que las mujeres cis que son convencionalmente femeninas también se están comportando de manera superficial y/o reforzando los estereotipos de género.

2) Ignora a las muchas mujeres trans que son activistas feministas y/o no son convencionalmente femeninas.

3) Las mujeres trans no realizan la transición por un deseo de ser femeninas; lo hacemos por una auto-comprensión de que somos o deberíamos ser mujeres (algo comúnmente denominado identidad de género).

4) Las mujeres trans que son convencionalmente femeninas no están de ninguna manera afirmando o insinuando que todas las mujeres deberían ser convencionalmente femeninas, o que la feminidad es todo lo que hay para ser una mujer. Al igual que las mujeres cis, las mujeres trans nos vestimos como lo hacemos para expresarnos, no para criticar o caricaturizar a otras mujeres.

5) Esta línea de razonamiento acusa a las mujeres trans de presumir arrogantemente que saben lo que las mujeres cis experimentan, siendo que no hacemos tal cosa. En realidad, son las mujeres cis que sostienen esta acusación las que arrogantemente presumen de saber lo que las mujeres trans experimentan y lo que nos motiva.

Como mujer trans, seré la primera en admitir que no puedo saber lo que cualquier otra mujer experimenta o siente en su interior. Pero el tema es que, la multitud que sostiene la afirmación de que ‘las mujeres trans no son mujeres’ tampoco pueden saber lo que cualquier otra mujer experimenta o siente en su interior! Cada mujer es diferente. Compartimos algunas experiencias superpuestas, pero también somos distintas en todos los sentidos posibles. Todas las mujeres trans que conozco reconocen esta diversidad. En contraste, son las mujeres cis que tratan de excluirnos a nosotras las que parecen tener una noción estereotipada superficial y singular de lo que constituye una mujer, o de lo que las mujeres experimentan.

Una nota final: La afirmación de, ‘las mujeres trans como caricaturas de las mujeres’ está muy relacionada con el tropo de, ‘las mujeres trans refuerzan el sexismo’, el cual he desmontado en el siguiente hilo de Twitter:

«¿Crees que las personas trans ‘refuerzan el sistema de género?’ Bueno no hay problema, te voy a desengañar de toda esa boba noción en tan sólo 3 pasos!»


La falacia de la diferencia cerebral

Cuando eres una persona trans (que no posee el privilegio cis), la gente a menudo te obliga a explicarte o a justificar tu identidad sexual. Una respuesta común es decirles algo así como, «nací con un cerebro femenino a pesar de tener un cuerpo masculino». Muchas veces, esto es una simplificación intencional de parte de la persona trans -un intento de destilar las complejidades de la experiencia trans reduciéndolas a una porción que la persona promedio cis pueda comprender fácilmente. En otros casos, la persona trans puede estar haciendo referencia a investigaciones que sugieren que, en unas pocas regiones dimórficas super-diminutas del cerebro, las mujeres trans se asemejan más a las mujeres cis que a los hombres cis. (Las personas trans difieren significativamente entre sí respecto a si creemos que estas investigaciones son preliminares de algo más o incluso si son válidas o no).

Sin embargo, algunas feministas cis extrapolan esta respuesta para afirmar que todas las personas trans seguramente sostienen creencias altamente esencialistas sobre los cerebros femeninos versus los cerebros masculinos y que, por lo tanto, somos una afrenta al feminismo. A menudo, armarán este caso al mismo tiempo que ellas mismas hacen afirmaciones esencialistas (por ejemplo, con respecto a las capacidades reproductivas) con el fin de socavar nuestras identidades (como hace Elinor Burkett en su texto tipo ‘fregadero de cocina’ con aquello de que, ‘las mujeres trans no son mujeres’.

La falacia de Rachel Dolezal

Igual que con Caitlyn Jenner, los argumentos contemporáneos del tipo, ‘las mujeres trans no son mujeres’ casi siempre terminan nombrando a Rachel Dolezal. [Activista por los derechos afroamericanos señalada de apropiación cultural y ‘hacerse pasar’ por negra al ocultar que era de origen blanco.] La implicación es que un «hombre» que «dice ser una mujer» (sic) es tan ridículo (y habilitado por el privilegio) como una persona blanca que dice ser negra. Pero aquí está la cosa: Rachel Dolezal es una persona. En agudo contraste (como he aludido anteriormente), con las personas trans, que son parte de un fenómeno pan-cultural y trans-histórico, y comprenden aproximadamente el 0.2-0.3% de la población. [Nota: Un lector ha señalado que hay estudios recientes que sugieren podría ser del 0.6% o más] Si estás interesadx en aprender más acerca de la existencia de personas con variación de género, aquí una nota final de mi libro Excluídas: Haciendo más inclusivos los movimientos feministas y lésbicos ( Excluded: Making Feminist and Queer Movements More Inclusive ), y que hace referencia a la historia y la diversidad cultural:

La falacia de ‘las mujeres trans se niegan a reconocer las diferencias’

Aquellas que hacen un caso a partir de los argumentos de que, ‘las mujeres trans no son mujeres,’ suelen insistir en que hay una distinción entre las mujeres cis y las mujeres trans, y que sin embargo las mujeres trans se niegan a reconocer esta distinción. Considero que tales afirmaciones son interminablemente frustrantes. Nunca ni siquiera una vez en mi vida he escuchado a una mujer trans afirmar que nuestras experiencias son 100 por ciento idénticas a las de las mujeres cis. Es más, el hecho de que nosotras, en la comunidad trans, describamos a las personas como «trans» y «cisgénero», señala desde ya un reconocimiento de las posibles diferencias entre ambos grupos.

El problema no es que nosotras (es decir, las mujeres trans) nos resistamos a reconocer ninguna diferencia, sino que la multitud que sostiene los argumentos de, ‘las mujeres trans no son mujeres’ se niegan a reconocer nuestras muchas semejanzas.

Hubo una época en los años 1960 y 1970 cuando muchas feministas heterosexuales querían excluir de manera similar a las lesbianas de las organizaciones de mujeres y del feminismo. Las justificaciones que esgrimían eran similares a las que ahora se emplean contra las mujeres trans: Acusaban a las lesbianas de ser «opresivamente masculinas» y de «reforzar el sistema de clase sexual». Si lees el artículo de Wikipedia al que he vinculado en este párrafo, verás que las lesbianas lucharon en respuesta a tales acusaciones. No lo hicieron porque creyeron que eran 100 por ciento idénticas a las feministas heterosexuales. Lo hicieron porque algunas feministas intentaban excluirlas del feminismo y de la categoría de mujer. Justo como tratan de hacerlo ahora con las mujeres trans aquellas feministas que sostienen argumentos del tipo ‘las mujeres trans no son mujeres.’

Las mujeres trans son mujeres. Puede que no seamos «exactamente como» las mujeres cis, pero, de nuevo, las mujeres cis no son todas exactamente iguales entre sí. Pero lo que sí compartimos es que todas nos identificamos y nos movemos por el mundo como mujeres. Y debido a esto, todas enfrentamos regularmente el sexismo. Es en eso en lo que deberíamos centrarnos y trabajar juntas para desafiarlo. Y como dije al principio, obligar a las mujeres trans a formar parte de un grupo separado que es distinto al de las mujeres cis no ayuda en modo alguno a alcanzar el objetivo central del feminismo de terminar con el sexismo. De hecho, sólo sirve para socavar nuestra causa colectiva.

Por Julia Serano.

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Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 28 de noviembre de 2025
La drag queen favorita de la Madre Naturaleza, Pattie Gonia, lució deslumbrante en la alfombra roja el fin de semana, con un vestido hecho con la bandera trans que se vio colgada en el parque Yosemite a principios de este año. La activista y artista ambiental fue la comidilla de la Gala Out100 el domingo (23 de noviembre) después de aparecer vestida con una bandera trans de 66 pies de largo, que habían convertido en un vestido sin tirantes. Asistió a la ceremonia anual de premios junto con el ex guardaparque no binario de Yosemite Shannon “SJ” Joslin, quien supuestamente fue despedido de su trabajo en agosto después de que se izara la bandera en El Capitán, una formación rocosa en el parque nacional de California. “Estimada administración Trump: puede despedirnos, puede defender nuestros parques nacionales, puede decirnos que no somos válidos y que no deberíamos existir, y seguiremos convirtiendo su miedo y odio en amor y comunidad y ganaremos porque siempre lo hacemos”, dijo Joslin a los periodistas. Un grupo de escaladores, incluida Pattie Gonia, ayudaron a colocar la bandera en la pared de la roca como una forma de resaltar que las personas trans pertenecen “a la naturaleza, a la comunidad y a todas partes”. Un mes después, Joslin afirmó que su contrato había sido rescindido por supuestamente “no demostrar una conducta aceptable” a pesar de llevar a cabo la protesta “en mi tiempo libre, fuera de servicio, como ciudadano privado”. El ex guardabosques continuó diciendo: “Colgué una bandera trans en El Capitán. Ondeó durante un total de dos horas por la mañana y luego la quité”. Otras banderas fueron plantadas en el mismo lugar, señalaron. Cuando se le preguntó sobre su decisión de usar la bandera como vestido, Pattie dijo a la revista Out: “¿Qué mejor declaración de moda se puede hacer que decir que las personas trans son amadas? Y hacerlo mientras se ‘recicla’ algo que la administración Trump intenta demonizar”. Una semana antes, Pattie recurrió a Instagram para criticar al secretario de Guerra, Pete Hegseth, por su retórica anti-LGBTQ+, mientras realizaba más dominadas de las que se le había visto haciendo en un clip viral que resurgió recientemente. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 27 de noviembre de 2025
La creciente visibilidad de las infancias y las adolescencias trans ha estado acompañada por un aumento de la desinformación en los medios de comunicación y las redes sociales. Se han difundido narrativas falsas —como la idea de que a las infancias se les realizan cirugías obligatorias o que hablarles de diversidad genera confusión en la conformación de su identidad— para alimentar el miedo, justificar la censura educativa y obstaculizar la implementación de políticas de acompañamiento. Estos mitos surgen desde el desconocimiento y los prejuicios históricos sobre el género. Grupos conservadores, líderes de opinión y algunas figuras públicas suelen presentar a la identidad trans como una amenaza a las normas sociales tradicionales, mientras que en redes sociales se reproduce desinformación que simplifica o tergiversa la realidad. Estas narrativas falsas obstaculizan el acompañamiento respetuoso a la identidad de cada persona y el reconocimiento de sus derechos humanos. Las consecuencias de estas desinformaciones son reales: afectan la percepción social, fomentan la discriminación y ponen en riesgo la salud mental y física de las infancias trans y sus familias. ¿Qué significa ser una infancia trans? “¿Es niña o niño? No sé, aún no sabe hablar” es la frase de Kate Bornstein, autora y dramaturga estadounidense que representa la libre elección de identidad de género. Al hablar de identidades trans se alude a aquellas personas cuya manera de estar en el mundo, expresarse y presentarse hacen que no se autoperciban ni sean percibidas por otras personas dentro de lo que se espera típicamente del sexo que se le asignó desde el nacimiento. La Consulta Infantil y Juvenil realizada por el Instituto Nacional Electoral en 2024 encuestó a 10 millones 703,505 niñas, niños y adolescentes del país, de los cuales 1.4 % no se identificó como mujer u hombre, es decir, 148,788 personas de entre seis y 17 años no se reconocían con el género con que nacieron. Alrededor de los cuatro años es cuando las infancias comienzan a tener un sentido estable sobre su identidad de género. Durante esta etapa aprenden conductas de roles de género, es decir, “cosas que hacen los varones” o “cosas que hacen las mujeres”, por ello las preferencias entre géneros cruzados o distintos son parte normal de la exploración y el desarrollo infantil, independientemente de su futura identidad de género. Las infancias suelen expresar su identidad de género a través de detalles como su vestimenta, peinado, nombres y conducta social, por lo que padres y madres deben hablar y relacionarse abiertamente con sus hijas, hijos e hijes para asegurarse de que puedan elegir libremente la expresión que se ajuste a su sentir. Un acompañamiento respetuoso involucra acciones como el respeto a los pronombres con los que las infancias elijan ser nombradas, es esencial reconocer de manera administrativa y no judicial la identidad de género de las infancias y adolescencias para garantizar el respeto a sus derechos y no vulnerar sus libertades. 10 desinformaciones sobre las infancias trans El Sabueso revisó datos y experiencias que muestran cómo se construyen —y se pueden desmontar— los prejuicios en torno a las identidades trans en la niñez. “Las infancias no pueden saber si son trans” Falso. Las infancias empiezan a distinguir los géneros masculino y femenino alrededor de los dos años. Y desde esa edad pueden nombrar el género con el que se identifican y se quieren expresar. “Esperar que una infancia se presente como una persona trans es muy complejo; comúnmente suelen demostrarlo con expresiones como ‘yo quisiera ser mujer’ y ‘cuando crezca yo seré hombre’”, ejemplifica Jennifer Blanco. “Las infancias trans deberían esperar a ser adultas para decidir que lo son” Falso. “No es una cuestión de adultez. La madurez ética no llega cuando se cumple la mayoría de edad. Las personas adultas también están en un ciclo constante de cambios”, señala Daniela Muñoz. “La mayoría de los niños trans se arrepienten cuando crecen” Falso. De hecho, un estudio realizado por Jama Surgery asegura que menos de 1 % de las personas trans que se someten a una cirugía de reasignación de sexo se arrepiente. Esta proporción, comparada con el hecho de que 14.4 % de la población en general se arrepiente de cirugías similares, es mínima. “Ser trans es una moda o una influencia externa” Falso. En realidad, la identidad trans existe desde épocas como la colonización, cuando ya se reconocían otros géneros más allá de femenino y masculino como la no binariedad, e incluso se creía que el género era un espectro. Jennifer Blanco explica: “No es una moda o una influencia, sino una identidad”. “Apoyar a las infancias trans las confunde” Falso. Al contrario, contar con una red de apoyo es sumamente importante en estos procesos. “Sentir amor, cuidado y respaldo es crucial para el bienestar mental y la salud de las identidades trans a largo plazo. A menudo, la angustia y confusión que presentan las infancias es por el estigma social y la falta de apoyo”, señala Jennifer Blanco. "A las infancias trans les hacen cirugías o tratamientos médicos desde pequeñas” Falso. Las cirugías en infancias están prohibidas con excepciones puntuales como los procedimientos de carácter reconstructivo por malformaciones congénitas, accidentes o enfermedades, cuando sean necesarios para preservar la salud física o mental y cuando se realicen para prevenir daños graves en el desarrollo integral de la persona. “Hablar de identidad de género confunde o adoctrina a las infancias” Falso. Ni confunde ni adoctrina. Al contrario, que las infancias puedan charlar abiertamente sobre sus sentires es uno de sus derechos básicos. “El pensamiento libre no adoctrina, sino que se logra con conocimiento y conciencia. En este caso, la sexualidad es una ciencia y las ciencias también fomentan el pensamiento individual, crítico y libre desde las infancias”, asegura Daniela Muñoz. “Ser trans es una enfermedad o un trastorno” Falso. Desde 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) excluyó a la transexualidad de su lista de trastornos mentales. “Las identidades trans no son una patología, está científicamente comprobado. En realidad, la transexualidad le enseña a la población que es libre de decidir y vivir cómo más cómodo, cómoda o cómode se sienta”, comenta Daniela Muñoz. “Los padres y madres que apoyan a las infancias trans son irresponsables” Falso. “¿Por qué apoyar a tus hijas, hijos e hijes sería malo?”, cuestiona Muñoz. Una parte importante de criar respetuosamente a las infancias es escucharlas, cuidarlas y protegerlas. “Todo lo contrario, cuando una persona adulta apoya a las infancias en este tipo de situaciones está apostando por la libertad identitaria y una postura no adultocéntrica”. “Las infancias trans no existen en otras culturas” Falso. “Negar que existen las infancias trans es negar que existe la infancia”, dice la periodista Diana Massis en un artículo de la BBC. No existen estadísticas globales precisas sobre la cantidad de infancias trans en el mundo, ya que los estudios se realizan de forma local o tienen un sesgo por las niñeces que aún no se identifican como trans. Sin embargo, países como Reino Unido, Tailandia y Países Bajos tienen una mayor población LGBTIQ+, según un estudio de Statista. El estudio fue realizado en 2024 en 26 países y concluye que, de media, a nivel global 9 % de la población se declara parte de estas identidades. “Las estadísticas jamás van a ser un número determinante en estos casos porque los espectros son muy amplios y diversas personas de la comunidad no se adentran en uno solo. Además, continúan vulnerando a las infancias porque no las cuentan”, visibiliza Daniela Muñoz. El impacto de la desinformación en la vida cotidiana de las infancias trans “Los discursos de odio contra las identidades trans han aumentado durante los últimos años y esto impacta directamente a las infancias y sus familias”, asegura Jennifer Blanco. “Cuando las y los familiares creen este tipo de desinformaciones se alejan y excluyen a las infancias de los espacios en los que pueden compartir sus inquietudes o vivencias”. De acuerdo con las especialistas, ideas como que las infancias “están confundidas” o que “ser trans es una moda” invalidan sus identidades y generan estrés, ansiedad y aislamiento desde una edad temprana. Además, estas creencias influyen en decisiones dentro de escuelas y servicios de salud, lo que puede traducirse en obstáculos para usar su nombre elegido, vestir acorde con su identidad de género o recibir acompañamiento especializado. “La desinformación es el fenómeno más fuerte al que nos enfrentamos en esta era de la inmediatez. Combatir estos discursos desinformantes y de odio con educación, empatía, esfuerzo colectivo e, incluso, apoyo del Estado para que la información correcta sea difundida debería ser una prioridad para la sociedad”, concluye Daniela Muñoz. https://es-us.noticias.yahoo.com
Por ATA - Sylvia Rivera 26 de noviembre de 2025
Los bloqueadores de la pubertad se encuentran entre las formas de atención de afirmación de género más incomprendidas y más dirigidas, y eso no es una coincidencia. A menudo denominados supresores hormonales, son una forma de medicamento diseñado para posponer el efecto físico y emocional de la pubertad que experimentan los jóvenes menores de 18 años. A pesar de su uso común entre jóvenes trans y aquellos que experimentan pubertad precoz, que se remonta a unos 35 años, el aumento de la desinformación y la difamación transfóbica ha generado vagas “preocupaciones” sobre su seguridad, lo que ha resultado en prohibiciones en varios países, incluidos Nueva Zelanda y el Reino Unido. Hay poca evidencia que sugiera que los bloqueadores de la pubertad representen una amenaza para los jóvenes. Las investigaciones que existen casi siempre han demostrado que son seguros, eficaces y, en muchos casos, salvan vidas. Sin embargo, quienes se oponen a los tratamientos contra las personas trans afirman que no existe una investigación lo suficientemente sólida sobre si los medicamentos presentan posibles efectos secundarios físicos o emocionales, e insisten en que no se debe permitir que los jóvenes se sometan a tratamientos potencialmente dañinos o permanentes, a pesar de la falta de evidencia de que los supresores hormonales sean cualquiera de esos. La mayoría de los argumentos contra los bloqueadores de la pubertad se basan en mentiras perpetuadas por grupos anti-trans o, a menudo, ignoran las normas sanitarias fundamentales en el Reino Unido. Estas son algunas de las mentiras más grandes que probablemente hayas escuchado sobre los bloqueadores de la pubertad y por qué son una tontería. “No sabemos lo suficiente sobre los bloqueadores de la pubertad como para prescribirlos a los niños” Mientras lee esto, los médicos y profesionales del NHS están distribuyendo supresores de la pubertad de manera bastante legal y sin controversias a los niños que enfrentan la pubertad precoz, una enfermedad que hace que la pubertad comience demasiado pronto. Es irrelevante si usted cree o no que la pubertad precoz es una razón más justificable para que se le permita tomar bloqueadores de la pubertad. Los profesionales médicos han considerado que los medicamentos son lo suficientemente seguros como para recetarlos a niños de hasta ocho años, sin que su identidad de género haga ninguna diferencia. Hay muchas cosas que no sabemos sobre los medicamentos. Una investigación para The Journal of the American Medical Association ha demostrado que, en muchos casos, los médicos recetan medicamentos sin saber si realmente ayudarán al paciente. Lo que sí sabemos es que los bloqueadores de la pubertad casi siempre mejoran la vida de los jóvenes trans. “Los niños no deberían tomar decisiones importantes sobre su salud” Este argumento choca con las directrices de competencia de Gillick y Fraser, que determinan si un niño menor de 16 años tiene la madurez y la inteligencia para dar su consentimiento al tratamiento médico. La organización benéfica británica Sociedad Nacional para la Prevención de la Crueldad contra los Niños dice que la prueba, introducida en los años 80, se utiliza a menudo en la atención médica anticonceptiva como una forma de equilibrar el derecho humano de un niño a tomar decisiones sobre su propio cuerpo con la responsabilidad de mantenerlo seguro. Los jóvenes no son incompetentes simplemente porque son jóvenes. Un niño o una niña de 10 años pueden ser condenados por un delito penal, un niño de 14 años puede conseguir un trabajo a tiempo parcial y cualquier persona de cualquier edad puede cuidar a otro niño, prestar testimonio en un juicio penal, aunque no bajo juramento, e incluso puede ser demandado (aunque no responsable de una deuda hasta los 18 años). Toda persona tiene el derecho y la capacidad de tomar sus propias decisiones informadas, sin importar su edad. “Son una forma de castración química” No. Los bloqueadores de la pubertad no causan esterilidad, y nunca se ha sabido que lo hagan. Los efectos secundarios raros pueden incluir problemas de fertilidad, al igual que los medicamentos antipsicóticos y la quimioterapia que se administran a personas menores de 18 años. Incluso si los bloqueadores de la pubertad causaran esterilidad, esto por sí solo no es una razón suficiente para prohibirlos. Los niños que se ajustan a las directrices de competencia de Gillick tienen derecho a elegir su propia salud sobre la capacidad de concebir en el futuro, del mismo modo que se tiene derecho a beber alcohol a pesar de que puede afectar a la fertilidad. Nótese el uso de “castración” aquí: una palabra cargada, fuertemente asociada con formas de tortura por parte de regímenes o grupos opresivos. Esto no es una coincidencia: los grupos de derecha rutinariamente intentan asociar la atención trans con una forma de tortura sometida a niños pequeños inocentes. “Los médicos reparten bloqueadores de la pubertad como si fueran caramelos” Nuevamente, esto no es cierto. Los bloqueadores de la pubertad no sólo son actualmente inaccesibles para los jóvenes trans en el Reino Unido y no forman parte de un ensayo limitado del NHS, sino que las recetas siempre han sido increíblemente difíciles de obtener. Antes de la prohibición, la única forma de acceder a los bloqueadores de la pubertad en el NHS era a través de una remisión al Servicio de Desarrollo de Identidad de Género de Tavistock, en el norte de Londres. En su apogeo, los tiempos de espera para una primera cita –que casi nunca resultaba en una prescripción– superaban los dos años. Cuando los jóvenes trans accedían a las instalaciones, normalmente tenían que pasar por varios obstáculos legales y médicos para obtener una receta, todo mientras se producían los efectos de la pubertad natural. En marzo de 2024, el mismo mes en que el Servicio Nacional de Salud de Inglaterra prohibió los bloqueadores de la pubertad, se recetó el tratamiento a menos de 100 personas. ‘No hay pruebas de que ayuden a jóvenes trans’ Sí, hay montañas de eso. Estudios realizados en EE. UU., Canadá, Australia y otros países han llegado a la misma conclusión: los bloqueadores de la pubertad son seguros, eficaces y, sobre todo, posiblemente salven vidas. Un estudio, encargado por el gobierno de Nueva Gales del Sur en Australia, analizó 82 artículos publicados entre 2000 y 2019 y concluyó que los beneficios de los bloqueadores de la pubertad superaban con creces cualquier inconveniente. Otro, de octubre de 2024, mostró que el 97 por ciento de los menores de 18 años de EE. UU. y Canadá que accedían a atención estaban “altamente satisfechos” con los resultados. Otro publicado el mismo año reveló que menos del uno por ciento de los jóvenes trans lamentaban haber comenzado a tomar bloqueadores de la pubertad. Las tasas de arrepentimiento por la atención sanitaria trans son anormalmente bajas. Un artículo del año pasado mostró que el arrepentimiento relacionado con la transición era menor que el de los pacientes que habían optado por la cirugía de rodilla, el aumento de senos e incluso el de tener hijos. Dado que la atención que afirma el género tiene como objetivo mejorar el bienestar de un individuo, la única forma de justificar el pensamiento de que no hay pruebas de que los bloqueadores de la pubertad sean beneficiosos es ignorando a los jóvenes trans. “Es mejor esperar a que sean adultos” Los bloqueadores de la pubertad son medicamentos reversibles que, cuando se recetan, no sólo mejoran significativamente la calidad de vida de una persona trans, sino que también pueden reducir la depresión, la ansiedad y las tendencias suicidas. Casi la mitad de todos los jóvenes trans han intentado suicidarse en el Reino Unido. No es mejor hacer que los jóvenes trans esperen un tratamiento que podría cambiarles la vida. La pubertad natural no es reversible. Una vez que se han producido sus cambios, nadie puede hacer nada. Cuando un padre, tutor, profesional de la salud o político obliga a un niño trans a esperar hasta la edad adulta antes de acceder a atención sin su opinión, está optando por negarle el derecho a detener cambios en su propio cuerpo que nunca podrá revertir. Por eso muchos de ellos se quitan la vida. La idea de que la pubertad es siempre más deseable que los supresores de la pubertad porque es “natural” es errónea y está arraigada en un prejuicio anti-trans. El cáncer es “natural”, los terremotos son “naturales”, las pandemias son “naturales”, pero como sociedad hemos hecho todos los esfuerzos posibles para tratar y prevenir estas cosas porque empeoran la vida de las personas. https://www.sentidog.com
Por ATA-Sylvia Rivera 25 de noviembre de 2025
El “Día Local de la Memoria Trans”, que se conmemoró este 24 de noviembre, fue aprobado y fijado por el Congreso de la Ciudad de México este 2025 para reconocer, visibilizar y enfrentar la violencia sistemática que viven las personas trans en la Ciudad de México. Así como para reconocer las aportaciones sociales, culturales y políticas de las personas trans; promover acciones institucionales para combatir la discriminación, los discursos de odio y la exclusión histórica, y para impulsar políticas públicas con enfoque de derechos humanos y no discriminación. El Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (COPRED) se unió a la conmemoración del “Día Local de la Memoria Trans”, fecha en la que se recuerda a las personas de identidades trans y de género no normativo cuyas vidas han sido vulneradas o arrebatadas por motivos de odio, rechazo o prejuicio. Este día nos invita no solo a honrar su memoria, sino también a reafirmar el compromiso institucional de construir una ciudad segura, digna y libre de discriminación para todas las identidades y expresiones de género. En la Ciudad de México, avanzar hacia la garantía plena de derechos para las personas trans exige reconocer las múltiples violencias estructurales que enfrentan en el acceso a la salud, la educación, el empleo, la vivienda, la seguridad y la vida comunitaria. Estos obstáculos persisten a pesar de los avances normativos y sociales que la capital ha impulsado en materia de igualdad. Por ello, resulta indispensable fortalecer las políticas públicas, los marcos de actuación institucional y las acciones coordinadas que permitan eliminar la transfobia en todas sus formas. El COPRED subraya que ninguna expresión de género debe ser motivo de exclusión, estigmatización o violencia. El reconocimiento y la protección de los derechos de las personas trans es una responsabilidad colectiva que involucra a las instituciones, los sectores público y privado, las comunidades y la sociedad en su conjunto. hojaderutadigital.mx
Por ATA - Sylvia Rivera 19 de noviembre de 2025
Los demócratas de la Cámara de Representantes de Estados Unidos exigen que el presidente Mike Johnson, republicano de Luisiana, intervenga a posteriori de lo que describen como una oleada de retórica antitrans interiormente de la cámara, advirtiendo que los miembros republicanos han violado repetidamente las reglas de la Cámara al usar insultos y promover afirmaciones conspirativas sobre estadounidenses trans durante los procedimientos oficiales. En una carta enviada el martes, 213 demócratas, incluidos todos los dirigentes del partido, le dijeron a Johnson que su incapacidad para hacer cumplir las normas básicas de conducta ha permitido que los ataques deshumanizantes se conviertan en una rutina en la Cámara de Representantes. “Le escribimos para condenar enérgicamente el aumento de la retórica antitrans, incluso por parte de miembros del Congreso”, escribieron los legisladores, instando a Johnson a certificar que los miembros del Congreso sigan reglas de decoro y no utilicen sus plataformas para demonizar y convertir a las personas transgénero en chivos expiatorios. La representante de Carolina del Sur, Nancy Mace, la republicana que se postula para gobernadora de su estado, ha sido una de las voces anti-trans más fuertes en el Congreso. Se autodenomina una “orgullosa transfóbica” y ha utilizado insultos antitrans para referirse a las personas trans. Asimismo lideró un esfuerzo para prohibir a la congresista de Delaware Sarah McBride, la primera miembro trans del Congreso, la entrada a los espacios para mujeres en los terrenos del Capitolio. Los firmantes representan una de las coaliciones más amplias que los demócratas han reunido en este Congreso, que albarca grupos ideológicos e incluye a todos los miembros del Montón de Igualdad del Congreso. La carta describe una serie de incidentes que, según los demócratas, ilustran una ruptura de las normas institucionales. Según los legisladores, un miembro republicano utilizó un insulto anti-trans varias veces durante las audiencias del comité y nuevamente en la Cámara de Representantes, pero ni el presidente ni el portavoz pro tempore intervinieron. La carta además cita llamados de miembros del Congreso para “institucionalizar a todas las personas transgénero”, comentarios que describen a los estadounidenses trans como “enfermos mentales” y afirmaciones falsas de figuras políticas de parada nivel de que las personas trans son inherentemente violentas o representan una amenaza para la seguridad franquista. Los demócratas argumentan que la retórica refleja una logística política más amplia y contribuye al daño en el mundo auténtico. “Este jerigonza, pegado con el creciente número de ataques legislativos y administrativos que hemos pasado contra la comunidad trans, está cobrando un precio auténtico a la comunidad trans, ya que muchos miembros temen por su seguridad”, afirma la carta, señalando 463 incidentes de delitos de odio motivados por prejuicios de identidad de carácter en 2024, un recuento insuficiente, señalan, adecuado a lagunas crónicas en los informes de las fuerzas del orden. “Las personas trans son parte de todas las comunidades”, escribieron los legisladores. “Son veteranos, maestros y médicos. Son padres, hijos y hermanos. Son vecinos y amigos. Son demócratas, republicanos e independientes. Los ataques a la comunidad trans son ataques a todas las comunidades. Las personas trans merecen funcionarios gubernamentales que los eleven, no que los ataquen simplemente por ser quienes son”. Luego de las elecciones de 2024, en las que el presidente Donald Trump se apoyó en gran medida en mensajes anti-trans, los republicanos redoblaron sus ataques a la comunidad trans. Sin confiscación, en las elecciones de noviembre en Virginia, los votantes dieron a los demócratas amplias victorias en cargos estatales y elecciones legislativas. Los candidatos republicanos habían centrado sus campañas en mensajes centrados en las personas trans, mensajes que los votantes rechazaron decisivamente. Incluso en distritos competitivos, los ataques a las personas trans no lograron resonar. Para los miembros del Equality Caucus, el resultado de las elecciones demuestra que las plataformas anti-trans están perdiendo fuerza, incluso cuando los republicanos en el Congreso intensifican su retórica. La congresista de Texas Julie Johnson, la primera persona LGBTQ+ elegida al Congreso por el Sur y signataria de la carta, dijo El abogado en una entrevista el martes que la retórica que ahora inunda la Cámara refleja la logística anti-trans que ha pasado desplegada durante abriles en la campaña electoral. “Creo que inicialmente tuvo éxito porque la multitud no entiende [the trans community] y las luchas que atraviesan las personas trans”, dijo Johnson. Argumentó que un débito de “simpatía, empatía, comprensión, compasión” hacía que las personas trans fueran particularmente vulnerables a la explotación política. El enfoque, señaló, se hacía eco de la famosa máxima de Lyndon B. Johnson sobre convencer a una persona de que es mejor que otra para manipularla. Las personas trans, dijo, se convirtieron en “un segmento muy pequeño de la población al que demonizar y malquistar poca reacción electoral”. Pero Julie Johnson cree que los votantes ahora están reconociendo el costo personal de esa logística. Muchos, dijo, “se dieron cuenta de que su voto para apoyar a la distribución Trump basándose en la premisa de la transfobia solo se tradujo en daño crematístico para ellos mismos y en un ataque a sus propios derechos civiles”. Señaló los resultados recientes de Virginia como prueba: “Todos esos anuncios trans no tuvieron éxito. Esta vez no funcionaron”. Johnson relató deber llamado a una puerta durante su última campaña y deber conocido a un fresco latino que aún vivía con sus padres. Su primera pregunta fue sobre “los niños en los deportes de niñas”, dijo Johnson. Cuando ella le preguntó por qué no preguntaba sobre salarios o vivienda, él le dijo: “Nunca pensé en eso. Es simplemente lo que son los anuncios”. Para Johnson, la interacción captó cómo “la multitud quedó atrapada en una novelística de transfobia y se dieron cuenta de que eso no les hacía ningún proporcionadamente”. Asimismo dijo que la serie de ataques políticos contra las personas trans se ajusta a un patrón más amplio: “Han venido por los inmigrantes, por cualquier persona de color, por su licencia de expresión, por las mujeres, por la comunidad LGBTQ+. ¿Quién queda?”. https://bitacora.com.uy
Por ATA - Sylvia Rivera 18 de noviembre de 2025
Liniker se llevó tres premios en los Latin Grammy 2025, lo que eleva su total a cuatro y la convierte en la mujer trans más premiada en la historia de los Grammy. Si bien fue derrotada en las tres primeras categorías por Alejandro Sanz, Bad Bunny y Karol G respectivamente, Liniker ganó las tres últimas. En su primer discurso de aceptación, como Mejor Canción en Portugués, Liniker dijo (traducido al inglés) que fue un “gran placer ganar” y que la escritura y la poesía han “sido mi gran forma de existencia”. “Es donde me encuentro, donde celebro tantas cosas que experimento”, dijo. “Y ser compositora… ser compositora trans en Brasil, un país que nos mata, es extremadamente difícil”. Liniker elogió a su equipo al aceptar la Mejor Interpretación Urbana en Lengua Portuguesa, y en su discurso final de aceptación compartió su agradecimiento por su posición actual en la industria musical luego de estar “bajo preceptos religiosos” y “renacer a Orixá”. “Muchas gracias a mi familia. Mamá, te mando un beso. Muchas gracias a todas las personas que siguen creyendo en el poder de la música y en el poder de la música brasileña”, continuó. “Es un honor competir en una categoría pop: poder decir que un álbum como este es música pop y poder ganar un premio por ello”. Liniker, quien inicialmente hizo historia en 2022 como la primera mujer trans en ganar un Grammy Latino al Mejor Álbum de MPB (Música Popular Brasileira) (Índigo Borboleta Anil), es ahora la mujer trans más premiada en la historia de los Grammy. El ícono no binario Sam Smith todavía tiene el récord de más victorias con cinco, mientras que Wendy Carlos, quien se declaró trans en 1979, ganó tres en 1970 por su aclamado álbum debut. Bach encendido. Además de recibir tres premios, Liniker interpretó su tema ‘Negona dos Olhos Terriveis’ en la ceremonia principal, que también contó con estrellas como Alejandro Sanz, Bad Bunny, Maluma, Carlos Santana, Karol G y Kacey Musgraves. Cajúel segundo álbum de estudio de Liniker, fue lanzado en 2024 con gran éxito de crítica universal y fue clasificado como el álbum número uno del año por publicaciones como Piedra rodante Brasil, Tortilla, Lista de canciones y Tenho Mais Discos Que Amigos! Liniker es considerada un ícono en Brasil, particularmente entre la comunidad trans. En 2017, ella dijo NPR que su existencia como mujer trans negra es “política, porque necesitamos representación. La sociedad intenta invisibilizar y deslegitimar nuestra existencia”. “Es extremadamente importante, no sólo para mí, sino para cada uno de nosotros, ocupar todas las posiciones, los escenarios y los países para seguir resistiendo y existiendo”. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 17 de noviembre de 2025
El Ministerio del Interior, presidido por Fernando Grande-Marlaska, ha revisado su protocolo respecto a las personas trans detenidas. La nueva directriz otorga prioridad al sexo registral frente al género que la persona manifieste, lo que ha provocado críticas desde colectivos LGTBI. El Ejecutivo ha realizado un cambio relevante en uno de los puntos más controvertidos del protocolo policial para detenidos trans, estableciendo que prevalecerá el sexo registral indicado en el DNI por encima de la identidad de género expresada por la persona arrestada. Esta modificación, promovida por Interior bajo la gestión de Fernando Grande-Marlaska, representa un cambio respecto al protocolo aprobado en 2021, que defendía el respeto de la identidad de género mostrada por el detenido. La actualización ha suscitado preocupación entre organizaciones que defienden los derechos LGTBI+, que la valoran como un retroceso en el reconocimiento de la identidad de género en situaciones de privación de libertad. Las organizaciones h an manifestado que esta práctica puede acarrear discriminación y riesgos para las personas trans, en particular para quienes no han actualizado su documentación oficial. Este nuevo criterio podría afectar aspectos como la asignación de espacios de detención, los cacheos o el trato durante el arresto. Las entidades sociales temen que contribuya a la invisibilización de las personas trans dentro del sistema judicial y policial, justo en un momento en el que otros países avanzan en sentido opuesto. La actualización coincide con el debate político sobre los límites de la autodeterminación de género, un tema que ha generado divergencias incluso dentro del Gobierno de coalición. Por el momento, el Ministerio de Igualdad no ha emitido una postura oficial sobre esta nueva orientación del protocolo, aunque se espera una respuesta crítica próximamente. https://www.teleceuta.com
Por ATA - Sylvia Rivera 14 de noviembre de 2025
Al menos veinticinco mujeres trans fueron asesinadas entre enero y septiembre de este año en Colombia, cinco más que los casos de transfeminicidio registrados en el mismo periodo de 2024, según un informe de la Defensoría del Pueblo divulgado este miércoles. El reporte contabilizó además 76 feminicidios en los primeros nueve meses de 2025, casi 12.000 delitos sexuales y más de 11.000 casos de violencia intrafamiliar contra mujeres. En cuanto a la explotación sexual de niñas y adolescentes, la Defensoría registró 114 denuncias, concentradas en los departamentos de Amazonas y Guaviare, en el sur del país, donde tienen presencia las disidencias de las extintas FARC como el Estado Mayor Central (EMC) y la Segunda Marquetalia, así como la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Durante todo 2024, la Defensoría documentó 171 feminicidios, 16.767 delitos sexuales y 16.746 casos de violencia intrafamiliar contra mujeres. La Ley Integral Trans Antes de finalizar 2025, los transfeminicidios en el país ya superan los casos registrados entre enero y septiembre de 2024. Esto en un contexto marcado por el asesinato de reconocidas lideresas trans como Sara Millerey y Nawar Jiménez, y en un momento en que la legislación para su protección avanza lentamente en el Congreso. Sara Millerey, una mujer trans de 32 años, fue asesinada en abril en el municipio de Bello (Antioquia), mientras que Nawar Jiménez, reconocida defensora de derechos humanos, fue hallada sin vida en mayo en El Carmen de Bolívar (norte). Colombia dio un paso significativo en la protección de los derechos de las personas trans en julio pasado, cuando la Cámara de Representantes aprobó en primer debate el proyecto de Ley Integral Trans, una iniciativa impulsada por organizaciones sociales y colectivos LGTBI. Esa ley, bautizada con el nombre de Sara Millerey, incluye medidas para el acceso gratuito al cambio de nombre y sexo en documentos oficiales, la protección frente a la violencia institucional y familiar y el reconocimiento del trabajo de cuidado, entre otras ayudas. Sin embargo, el trámite permanece estancado en el Congreso, donde aún le restan dos debates para su aprobación definitiva. https://efeminista.com
Por ATA - Sylvia Rivera 13 de noviembre de 2025
En un hecho histórico, la LXII Legislatura del Estado de México tipificó el transfeminicidio como delito grave en el Código Penal local, estableciendo penas de 40 a 70 años de prisión y de 700 a 5 mil días de multa para quien prive de la vida a una mujer trans o persona con identidad de género femenina en contexto de discriminación. La reforma, impulsada por le diputade Luisa Esmeralda Navarro Hernández de Morena, crea el Capítulo V Bis denominado “Transfeminicidio” y lo incluye en el catálogo de delitos graves del artículo 9, lo que implica que los imputados no podrán obtener libertad bajo fianza. Al término de la dictaminación, le diputade comentó que con la tipificación de este delito, se hace justicia a todos los compañeros que han sido privados de su vida a lo largo de los años y agradeció la disposición de los diputados para su aprobacion. Dato en México y Edomex De acuerdo a datos de la Red de Personas Trans de México, de 2007 a 2021 se registraron 590 asesinatos de personas trans en todo el país, con un promedio de 53 crímenes anuales. Particularmente grave es la situación en el Estado de México, donde la Comisión Nacional de Derechos Humanos documentó al menos 16 transfeminicidios durante 2020, mientras que en el último año el 94% de las personas LGBT+ asesinadas eran mujeres trans, según organizaciones civiles. Se estima que en la entidad mexiquense, que cuenta con una población de aproximadamente 17 millones de habitantes, residen entre 85 mil y 170 mil personas trans, según proyecciones del INEGI. Sobre la reforma a la ley El nuevo artículo 281 Bis detalla doce circunstancias que acreditan las razones de identidad o expresión de género, entre las que destacan la violencia sexual, mutilaciones, antecedentes de violencia en cualquier ámbito, relaciones de parentesco o confianza, y la exposición del cuerpo o la difusión del crimen mediante tecnologías de la información, un tipo de violencia digital que hasta ahora no estaba especificada en la legislación penal. La ley establece que cuando el delito sea cometido por personas con relaciones de parentesco o confianza con la víctima, el sentenciado perderá todos los derechos civiles y familiares, incluidos los sucesorios. Además, se contemplan agravantes específicos: la pena aumentará hasta en un tercio cuando la víctima sea menor de edad o cuando el responsable sea servidor público y se haya valido de esta condición. El marco legal aprobado especifica que si no se logra acreditar el transfeminicidio, se aplicarán las reglas del delito de feminicidio o de homicidio, según corresponda, garantizando que ningún caso quede impune. Tras su dictaminación, la iniciativa pasará al Pleno de la Cámara para su votación por los 75 diputados que conforman la legislatura y posteriormente enviada al Ejecutivo para su publicación. https://oem.com.mx/elsoldetoluca
Por ATA - Sylvia Rivera 13 de noviembre de 2025
Nuevos datos globales del Monitoreo de Asesinatos de Personas Trans 2025 (TMM) de TGEU revelan un cambio alarmante: un número creciente de víctimas de asesinato son líderes y activistas del movimiento trans. Durante el último año, los activistas trans representaron el 14% de los asesinatos denunciados y constituyen el segundo grupo más atacado a nivel mundial, después de las trabajadoras sexuales. El aumento interanual de asesinatos de activistas trans demuestra que se trata de un intento por silenciar a quienes luchan por los derechos de las personas trans en todo el mundo. Para conmemorar el inicio de la Semana de la Concienciación Trans 2025, que culmina con el Día Internacional de la Memoria Trans el 20 de noviembre, TGEU (Trans Europe and Central Asia) publica la actualización anual de su proyecto global de Monitoreo de Asesinatos de Personas Trans. Este proyecto de investigación documenta los asesinatos de personas trans y de género diverso en todo el mundo desde 2009. Hallazgos clave Se informó del asesinato de 281 personas trans y de género diverso entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2025. Desde 2009, el sistema de vigilancia de la TGEU ha registrado 5322 asesinatos en todo el mundo. Las trabajadoras sexuales (34%) siguen siendo el grupo más atacado de todas las ocupaciones conocidas. Se observa un notable aumento en los asesinatos de activistas y líderes de movimientos , quienes constituyen el segundo grupo más atacado por ocupación este año, representando el 14% de los casos (frente al 9% en 2024 y el 6% en 2023). Al igual que en años anteriores, el 90% de los asesinatos denunciados fueron feminicidios (las víctimas eran mujeres trans o personas transfemeninas). El 88% de las víctimas eran personas trans negras, una disminución del 5% con respecto al máximo histórico del año pasado (93%). Distribución por edad: el 24% de las víctimas de asesinato tenían entre 19 y 25 años, el 25% entre 26 y 30 años, el 26% entre 31 y 40 años y el 5% eran menores de 18 años. El 68% de los homicidios ocurrieron en América Latina y el Caribe; Brasil encabeza la lista por decimoctavo año consecutivo con el 30% del total de casos. Se han notificado cinco casos en Europa, frente a los ocho de 2024. En Estados Unidos se reportaron 31 casos, una disminución con respecto a los 41 de 2024. El 44% de los asesinatos denunciados fueron tiroteos. El 25% de los asesinatos ocurrieron en la calle y el 22% en el propio domicilio de la víctima. Como en años anteriores, las mujeres negras y trans, así como las trabajadoras sexuales trans, están sobrerrepresentadas entre las víctimas de homicidio, siendo las trabajadoras sexuales (34%) el grupo ocupacional más atacado. Esto pone de manifiesto cómo la misoginia, el racismo, la xenofobia y la estigmatización de las trabajadoras sexuales se entrelazan de forma letal. “En los últimos dos años, los asesinatos de activistas y líderes del movimiento trans se han duplicado”, dijo Deekshitha Ganesan, Gerente de Políticas de TGEU. “Este aumento de la violencia es un intento deliberado de silenciar a quienes defienden la libertad y la igualdad. Estos asesinatos son la consecuencia más extrema del discurso político que deshumaniza a las personas trans. Los gobiernos deben actuar ya para proteger a las personas defensoras de los derechos humanos trans y garantizar que las comunidades trans puedan vivir y organizarse con seguridad.” “Cada activista asesinado representa a una comunidad silenciada ”, dijo Freya Watkins, investigadora principal de TGEU. “Los gobiernos y las instituciones deben apoyar a la sociedad civil, armonizar las leyes contra los delitos de odio y despenalizar el trabajo sexual para detener esta violencia.” Otras tendencias Un total de 281 personas trans y de género diverso fueron asesinadas desde la última actualización de 2024 , una disminución con respecto a los 350 casos del año anterior. Sin embargo, esta disminución no necesariamente indica mayor seguridad. Probablemente refleja la creciente invisibilidad de estos asesinatos en la cobertura mediática , una tendencia que puede estar influenciada por cambios en los algoritmos de los motores de búsqueda y las redes sociales, o por el desinterés generalizado de los medios, lo que dificulta la identificación y verificación de los asesinatos. “Desde 2020, he notado una disminución en este tipo de noticias, lo que puede deberse a la invisibilidad de estos incidentes o al aumento de la falta de denuncia”, dijo Sayonara Nogueira, del Observatorio Trans & Rede Trans Brasil, uno de los socios de investigación del TGEU. “No es posible afirmar que la información y los resultados aquí presentados representen todos los homicidios y actos de violencia contra las personas trans, debido a las limitaciones durante el monitoreo y la falta de datos gubernamentales.” Debido a que muchos asesinatos se denuncian erróneamente o se omiten, a menudo por errores de género, estigma o información errónea en los medios de comunicación, es probable que el número real de asesinatos sea mucho mayor. Al mismo tiempo, se intensifica el clima general de violencia contra las comunidades trans. La hostilidad antitrans auspiciada por el Estado legitima la violencia y debilita la protección de los derechos humanos, dejando a las personas trans cada vez más desprotegidas y expuestas . Este año, Asia fue la única región del mundo donde los casos aumentaron en comparación con 2024 , con un total de 51 casos, la cifra más alta registrada en la región, lo que representa el 18 % del total mundial. Pakistán registró el mayor número de homicidios en Asia en 2025, superando a India. En cuanto al número total de casos, Pakistán ocupa ahora el séptimo lugar a nivel mundial, siendo el segundo país asiático con mayor número de casos después de India. Mientras tanto, los datos sugieren que la mayoría de las regiones experimentan una tendencia a la baja en los asesinatos denunciados contra personas trans. América Latina y el Caribe siguen concentrando la gran mayoría de los casos, con Brasil, México, Colombia y Venezuela registrando las cifras más altas de la región. Sin embargo, el número registrado en 2025 fue inferior a 200, la primera vez que el total cae por debajo de este umbral en los últimos 15 años. Los casos en Norteamérica han vuelto a los niveles prepandémicos , tras alcanzar un máximo histórico en los últimos cuatro años. En Europa, el número de homicidios de este año (5) es el más bajo registrado desde que comenzó el seguimiento de casos en 2009. Antecedentes y recomendaciones El alarmante número de asesinatos de activistas trans pone de manifiesto la dura realidad de la reducción de los espacios democráticos, donde los líderes de movimientos sociales son cada vez más atacados, perseguidos por su identidad y por su labor en defensa de la igualdad y los derechos humanos. Muchas organizaciones de la sociedad civil y líderes de movimientos sociales operan en entornos hostiles, sin apoyo o sufriendo persecución por parte de sus propios gobiernos. TGEU recomienda que los gobiernos e instituciones: Apoyar a las personas defensoras de los derechos humanos de las personas trans y a las organizaciones de la sociedad civil aliviando las presiones financieras, garantizando su seguridad y permitiéndoles seguir organizándose y defendiendo sus derechos sin temor. Armonizar y adoptar legislación contra los delitos de odio y la discriminación que proteja explícitamente a las personas trans y desarrollar un entendimiento común de lo que constituye un discurso de odio ilegal. Brindar capacitación a los profesionales para que respondan adecuadamente a la violencia antitrans, en particular a quienes enfrentan formas interseccionales de discriminación, como las mujeres trans negras y las trabajadoras sexuales. Despenalizar el trabajo sexual y garantizar la protección laboral de las personas trans y de género diverso. Un nuevo sitio web para TMM Este año, TGEU ha lanzado un nuevo sitio web de seguimiento de asesinatos de personas trans, utilizando Uwazi , una plataforma para la gestión de datos sobre violaciones de derechos humanos. El nuevo sitio web incluye un mapa actualizado con casos geolocalizados, visualizaciones de los datos históricos e información detallada sobre los asesinatos individuales denunciados a TGEU desde que el proyecto comenzó en 2009. Fogonadura Red de transporte Uganda (Uganda) Asociación de Derechos Humanos Cozumel Trans (Honduras) Asociación Silueta X (Ecuador) Asociación Unidad (Togo) Caribe afirmativo (Colombia) Centro de Apoyo a las Identidades Trans (México) ESPERANZA: Solo tenga expectativas positivas (Pakistán) Jaringan Transgénero Indonesia (Indonesia) Jinsiangu (Kenia) Red Trans LakanBini (Filipinas) Mawjoudin (Túnez) Observatorio de violaciones a derechos humanos de personas LGTBIQ+ en Nicaragua (Nicaragua) OTRANS Guatemala (Guatemala) Qorras (Líbano) Arte y acción queer (India) Rede Trans Brasil (Brasil) Las vidas trans importan (Reino Unido) Nota sobre el término feminicidio TMM utiliza el término feminicidio en lugar de femicidio, ya que refleja mejor las causas estructurales y políticas de la violencia contra las mujeres y las niñas. Acuñado por Marcela Lagarde en América Latina, el término destaca la responsabilidad del Estado y las fallas sistémicas en materia de prevención, protección y rendición de cuentas que permiten tales asesinatos. Más información Mapa enero de 2008 – septiembre de 2025 Detalles del caso: enero de 2008 – septiembre de 2025 Tabla oct. 2024 – sep. 2025 (pdf) Lista de nombres octubre 2024 – septiembre 2025 (pdf) https://tgeu.org