¿Y vos que sos?

ATA - Sylvia Rivera • 6 de octubre de 2020

Muchas veces la violencia llega así, camuflada en la forma de una pregunta supuestamente inofensiva. Años de prejuicios comprimidos en cuatro palabras que representan, para Mérida, la punta del ovillo de la exclusión. Nació en Guaymallén, Mendoza. Tiene 26 años y sus ojos grises, clarísimos, contrastan con el pelo, casi negro. En 2015, puso en palabras la forma en que se autopercibía: como una persona no binaria . "Cuando digo que no soy ni hombre ni mujer, muchas veces me preguntan: qué sos. Y les respondo: no soy 'qué', soy 'quién'. Soy un ser humano ", resume Mérida.

Desde su infancia dice que sintió que no encajaba. Los casilleros de "femenino" y "masculino", le resultaron siempre incómodos. Insuficientes. Cuando nació, explica, le asignaron un género con el que nunca se identificó y un nombre que prefiere dejar atrás porque duele demasiado. Que se respete su derecho a la identidad es un desafío que enfrenta a diario: desde que la gente use el nombre que asumió y no el que aparece en su DNI, hasta que incorporen su pronombre, el neutro elle . " Se piensa que las personas no binarias no existimos . Por eso es tan importante nombrarnos. Muches seguimos viviendo en secreto", sostiene Mérida.

La estigmatización e invisibilización siguen siendo los principales prejuicios a los que se enfrenta la población LGTBIQA+. Según los referentes consultados por LA NACION, las nuevas generaciones continúan siendo expuestas a violencias de todo tipo . "Las leyes son apenas la losa sobre la que hay que empezar a construir. Los cambios culturales vienen después y llevan más tiempo", señala Silvina Maddaleno, coordinadora del Programa de Diversidad Sexual del Inadi, en referencia a la legislación pionera con la que cuenta la Argentina y que busca reparar una vulneración histórica en el acceso a derechos, como la de Matrimonio Igualitario, la de Identidad de Género, la de Educación Sexual Integral o el reciente decreto de cupo laboral trans.

Respecto al arcoíris de identidades y orientaciones sexuales detrás de la sigla LGTBIQA+ (lesbianas, gays, trans y travestis, bisexuales, intersex, queer, asexuales, entre las muchas otras a las que hace referencia el signo +), Andrea Rivas, abogada y cofundadora de la asociación civil Familias Diversas, reflexiona: "Algunos sostienen que las 'etiquetas' encorsetan a las personas. Yo no estoy de acuerdo con esa postura. Si existimos, si somos, también es importante poder nombrarnos ". Para ella, visibilizarse es fundamental para acceder a más derechos y hacer valer los que se consiguieron. Porque la palabra resignifica, visibiliza e incluye. O todo lo contrario.

"El clóset", ese sentir que uno se tiene que ocultar y avergonzar de quién es, para la cofundadora de Familias Diversas, resulta "sumamente violento". "En mi experiencia, cuando me visibilizo como lesbiana me doy cuenta de que ayudo mucho a que otras personas que están ahí, en el armario, queriendo salir, puedan hacerlo", cuenta Andrea. Sin embargo, aclara que algunas ni siquiera ven esa posibilidad como una opción: el riesgo a la exclusión del hogar o a perder el trabajo, por ejemplo, se llevan todo el peso en la balanza. "Por eso -advierte-, nadie puede sacar del armario a nadie : es una decisión absolutamente personal e intransferible".

Múltiples prejuicios

A Mérida gran parte de la infancia se le borró a los golpes. El olvido fue su mecanismo de defensa. De lo que sí se acuerda bien -porque la violencia le quedó grabada- es cómo intentaron "hacerlo macho". "Me dijeron puto desde antes de que entendiera qué quería decir esa palabra", cuenta Mérida. Y agrega: "Mi progenitor me pegaba y yo no entendía por qué. Era para que me adecuara de alguna forma a lo que era 'ser normal'. Es decir, lo que esperaban de una persona que nació con pene". Dice que años más tarde, el silencio se convirtió en el código que le impuso su familia: en casa y delante de otros "de eso no se habla" . "Eso" era su identidad, su orientación sexual, su mundo íntimo.


"En muchas familias, cuando te mostrás tal cual sos se deja de hablar de tu vida y eso es supercomún. Solo podés hablar de cosas generales. No podés contar como sí pueden tus familiares -describe Mérida-. Te obligan a guardar silencio . Antes, ni siquiera en los medios, se hablaba de las personas no binarias: éramos las raras, las tóxicas, las enfermas ".

Para Adrián Helien, psiquiatra y coordinador del Grupo de Atención a Personas Transgénero (Gapet) del Hospital Durand, si apuntamos a una sociedad que verdaderamente conviva en la diversidad, la principal barrera a derribar es pensar "que todas las personas entramos en las categorías de 'el rosa y el celeste'". Considera que se nos empuja desde que nacemos hacia esos colores, cuando en realidad somos un arcoirsis diverso . Por eso, el especialista asegura que naturalizar y despatologizar , entender que "la diversidad existe" es la clave para que las familias se saquen de encima la palabra "culpa", que se sacudan preguntas del tipo "¿qué habremos hecho mal?" y abracen el concepto fundamental: la aceptación .


"Todas, todos, todes tenemos que ser validados en nuestra identidad . Es el derecho más íntimo. La aceptación salva vidas", subraya Helién, quien al hablar elige -al igual que el resto de las personas entrevistadas en esta nota- la "e" para englobar todas las identidades por fuera del binario. Respecto a qué pasa hoy con los prejuicios en el mundo de la medicina, su respuesta es rotunda: "No hay formación que integre la diversidad en equidad de derechos y que despatologice. La formación médica sigue siendo binaria, por lo cual seguimos sembrando la semilla de la discriminación . Hay mucho trabajo por hacer".

Los prejuicios, consideran los especialistas, son las capas geológicas de la exclusión . Los mandatos sociales, las expectativas familiares, los estereotipos y roles de género se traducen en frases como: "Nunca vas a poder formar una familia", "¿Qué va a ser de tus hijos sin una mamá y un papá?", "Te vas a quedar solo: no vas a ser feliz", "¿No sos ni varón ni mujer? Eso no existe", "Es una etapa, ya se le va a pasar" o "Si queda puertas adentro, todo bien; te lo digo por vos", entre otras.



Alba Rueda, subsecretaria de Políticas de Diversidad de la Nación, reflexiona: "Todavía debemos tomar conciencia del costo que significa socialmente asumir una identidad disidente o expresar tus relaciones sexoafectivas por fuera del mandato heterosexual". Sobre las violencias cotidianas y vulneraciones de derechos que siguen atravesando las personas LGBTIQA+ en determinados contextos, la funcionaria pone el foco en "las intersecciones", un concepto que hace referencia a cómo el género, cuando se cruza con otras variables como la orientación sexual, el origen étnico, la discapacidad, la educación o la clase social, incrementan la vulnerabilidad a las que están expuestas las mujeres o identidades disidentes. "El nuestro es un país federal con realidades muy diversas", subraya.

La semana pasada, una pareja, Pablo y Cristian, fue golpeada e insultada por besarse en las calles de Palermo. Quienes les tomaron la denuncia en la comisaría, detallaron que "solo se trató de un acto homofóbico". "No entienden ningún contexto, ninguna perspectiva, fue justamente eso, no nos fueron a robar, nos lesionaron por lo que somos", dijo Pablo tras lo ocurrido. En ese sentido, Rivas señala: "Todavía hay estigmatización respecto a nuestras orientaciones sexuales e identidades desde la patologización, como si no fuese un derecho y se tratarse de una perversión o enfermedad". Y explica que en gran parte del movimiento LGBTIQA+ se considera que es importante hablar de homoodio, lesboodio, transodio y biodio en lugar de fobia, "porque la fobia de alguna manera excusa a la persona".

Según un análisis de las denuncias por discriminación recibidas por el Inadi entre 2008 y 2019 en todo el país (unas 2000 por año), las presentadas por la población LGTBIQA+ ocupan el tercer puesto entre las más frecuentes (el 10,5% del total). Sin embargo, si se pone el foco en el último período analizado (2018-2019), trepan al segundo lugar, después de la discriminación por motivos de discapacidad. Con respecto a los ámbitos donde ocurrieron los hechos, el laboral, el educativo, la administración y el transporte público son los principales.

Andrea tuvo que atravesar buena parte de esas barreras. Es mamá de Fran, de 7 años, y está en pareja con María Jesús Dellacasagrande. Tiene 48 años y a los 13 se dio cuenta de que le gustaba su compañera de banco en la escuela. "Mi familia ni se enteró, no me atrevía a hablarlo ", recuerda Andrea. Su preadolescencia trascurría en dictadura, en una familia de clase media de Temperley y en una escuela privada inglesa. Cuando le contó a su compañera lo que sentía, el padre de la chica la llamó por teléfono para amenazarla. Le dijo que no se sentara más a su lado, que no la saludara, que no le hablara, que no se juntara ni cerca, que era "una enferma", "una pervertida".

"Hice todo lo que él me dijo. Me fui apartando de mis amigas y eso me generó muchas dificultades de vínculos, me recluí en mi casa, viví con mucho miedo y pude empezar a estar con chicas, que era mi deseo, recién a los 26 años", recuerda Andrea. A esa edad lo habló con su mamá. "Al principio tuvo miedo, pensó que yo iba a tener una vida muy dura, era una especie de tristeza para ella y eso me ponía mal. Por suerte, fue evolucionando y hoy es una abuela superorgullosa, muy partícipe de todo", detalla la abogada.

A su mamá también le tocó "salir del armario". "Cuando yo estaba a punto de casarme o embarazada, tuvo que decir: 'Tengo una hija lesbiana', en su trabajo y a su familia. Fue un proceso en el cual yo la acompañé y la dejé ser. Eso también es importante", dice Andrea. En la adultez y de la mano de la maternidad, llegaron nuevos prejuicios. Andrea entró en el mundo de la violencia obstétrica y de la imposibilidad de los ginecólogos de pensar que las mujeres que atendían podían no ser ni heterosexuales ni cisgénero (autopercibirse con el género asignado al nacer).

Cuando Fran nació, su mayor miedo era que sufriera discriminación por tener dos mamás. Se acuerda de que cuando llamó a una pileta para preguntar por clases de matronatación, le explicaron que había un día en que tenía que ir el papá. "Fran tiene dos mamás, nos vamos a tener que turnar", respondió Andrea. El tono de la conversación dio un vuelco: en ese club no había lugar para ellas. Colgó y se tragó la bronca hasta que decidió contar lo que le había pasado en Facebook y hacer una denuncia en el Inadi. Los comentarios de apoyo empezaron a llover y la repercusión en los medios fue inmediata. La pileta no solo dio marcha atrás, sino que se marcó un precedente para muchas otras familias.

Esa experiencia fue la semilla que las llevó a ella y su expareja a fundar, en 2015, Familias Diversas. Según una investigación que realizaron recientemente, la invisibilidad de las familias LGBTIQA+ y la diversidad sexual en las escuelas es notable : el 86% de las personas entrevistadas respondió que no están representadas en las instalaciones (pasillos, aulas) y el 44% que sus hijas e hijos no tuvieron deberes o libros que trataran el tema. "El sistema todavía es binario, falta capacitación y hay una baja aplicación de la ESI, por lo que temáticas como la orientación sexual y los derechos sexuales y reproductivos no son tratados", señala Andrea.


Los prejuicios vinculados a la "familia tipo" como único modelo de familia posible aún continúan, dicen los especialistas. Maddaleno, que además es integrante de la organización 100% Diversidad y Derechos , destaca los avances que hubo en los últimos años, como la incorporación de la figura de la voluntad procreacional como fuente de filiación en el Código Civil, lo que permite, por ejemplo, que ambas mamás puedan inscribir a sus hijas e hijos como propios.

En Familias Diversas reciben muchas consultas de mamás y papás -durante la cuarentena tuvieron un récord- que quieren acompañar a sus hijas e hijos LGTBIQA+. ¿Cuáles son los principales temores? "Hay un poco de todo: el miedo de que puedan sufrir, de que no puedan acceder a determinado desarrollo o bienestar de vida, que puedan experimentar situaciones de discriminación y violencia", resume Andrea.

Todos los consultados coinciden en que la población trans es la más vulnerada en cuanto a acceso a derechos: entre ellos, a un trabajo digno, a la salud y a la vivienda. Su expectativa de vida, hoy en la Argentina, ronda los 40 años . La mayoría, por las barreras que encuentran, terminan en la prostitución como única forma de subsistencia: según un informe de la Fundación Huésped y la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de la Argentina (Attta) , seis de cada 10 la ejercen, el 87% comenzaron antes de cumplir 19 años y el 87% la dejarían si tuviesen otra posibilidad.

"El pensar que la población trans está destinada al trabajo sexual, y el no poder imaginarnos en otros espacios, es uno de los grandes prejuicios y algo en lo cual hay que trabajar mucho", dice Maryanne Lettieri, actriz y responsable del área de inserción laboral de la institución. "Cuando voy a las empresas a dar capacitaciones, se sorprenden cuando digo que soy profesora. Me dicen: 'Qué loco'. No es loco, soy un ser humano y elegí esa profesión", subraya Maryanne.


Al igual que Maryanne, Mérida pone el acento en la persona. "Hombre y mujer no solo son casilleros, son estereotipos, roles, corporalidades, hormonas, un sinfín de cosas. Pero lo seres humanos somos más que un casillero en un papel: somos muy complejos -dice Mérida-. Muchas personas lo creemos como único a nuestro género, es como cada quien lo siente ".

En su caso, dice que fueron varias las instituciones que reprodujeron las violencias a las que se enfrentó desde la infancia: la escuela en donde le hacían sentir que era diferente; los trabajos en los que a los pocos meses, pese a superar con creces los objetivos, terminaba en la calle; el no poder acceder a un DNI que refleje su identidad ; las miradas inquisidoras en la calle por su forma de vestir, de hablar, de sentir, de ser.

Hoy, su mamá respeta su pronombre. "Mi hije", dice cuando habla con otros sobre Mérida. A su abuela, de 79 años, le cuesta más, pero lo intenta. Su tía Cristina, que vive en Caseros, es un personaje clave: en su casa fue el primer lugar donde sintió que podía ser libremente quien era. "Hace años, tuve el valor de enfrentar a mi papá, que trabaja en las fuerzas armadas. Retomé el contacto, pero se rehúsa a llamarme por mi nombre", cuenta Mérida. Hoy, desde Siendo Humanes , la organización que cofundó, busca acompañar a familias de infancias diversas: "No quiero que otres niñes pasen por lo que pasé yo. Eso me dio muchísimo empuje ", concluye.




Metodología. Cómo lo hicimos

Este artículo es el primero de un serie sobre diversidades que publicará LA NACION. El objetivo de este especial es visibilizar y concientizar sobre algunos de los principales prejuicios vinculados a la población LGBTIQA+ que siguen arraigados en nuestra sociedad y son la base de violencias y vulneraciones en el acceso a derechos de todo tipo. El mismo cuenta con las voces de algunos de las y los principales referentes de la Argentina, así también como testimonios en primera persona. Además de las entrevistas cualitativas, se realizó un análisis de datos estadísticos y una compilación de trabajos elaborados por distintas organizaciones gubernamentales y de la sociedad civil. Se buscó que las fuentes fueran representativas de las realidades territoriales y culturales del país, así también como de la diversidad de orientaciones sexuales e identidades que existen.


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Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 16 de abril de 2026
Una nueva decisión del mundo de los dardos significa que Noa-Lynn van Leuven, la primera jugadora de dardos trans en clasificarse para el Campeonato Mundial, se ha visto obligada a “retirarse”. La Autoridad Reguladora de Dardos (DRA), que gobierna la Corporación Profesional de Dardos (PDC), ha prohibido a las mujeres trans competir en sus eventos femeninos con efecto inmediato. Esto se produce después de que la Federación Mundial de Dardos (WDF) prohibiera a las mujeres trans participar en las competiciones femeninas en 2025. ‘Respeté el deporte cada partido y cada día’ Al publicar en Instagram, Van Leuven compartió: “Acabo de recibir un correo electrónico. Aparentemente, me acabo de retirar. No por elección, sino porque ya no puedo competir. “He trabajado muy duro durante años sólo para llegar aquí. Me presenté y competí”. Y continuó: “Respeté el deporte cada partido y cada día. Ahora, con solo una decisión, me dicen que ya no pertenezco. “Esto no se trata sólo de mí; es otro gran éxito para la comunidad trans”. Desde 2022, la jugadora holandés de 29 años ha ganado seis títulos. Hizo su debut en la PDC Women’s Series 2022, alcanzando los cuartos de final. En 2023, se convirtió en la primera mujer trans en jugar un torneo televisado del PDC. En la primera ronda del Women’s World Matchplay, perdió ante Beau Greaves. 2024 fue un año histórico para Lovaina. Hizo historia como la primera mujer trans en clasificarse para el Campeonato Mundial. Perdió 3-1 en sets ante Kevin Doets. El avance de Lovaina no estuvo exento de obstáculos. Deta Hedman perdió un partido de cuartos de final contra Lovaina en 2024 y luego otro partido en 2025. Los informes indicaron que Hedman “se retiró después de enterarse de su oponente”. En 2025, Van Leuven fue atacada por manifestantes durante un torneo. Mientras Lovaina se marchaba, los manifestantes desplegaron una pancarta que decía: “Es un hombre”. Hablando del evento, Leuven agradeció a los fans por su “apoyo, mensajes y amor”. Continuó diciendo: “¿Fue la actuación que soñé? Ni siquiera cerca. No podía encontrar mi ritmo en el escenario. Pero considerando cómo han ido estas últimas semanas, el solo hecho de estar allí ya era una victoria en sí misma”. Lovaina también ha enfrentado oleadas de abusos en línea. Detalla que “no quería salir de casa” por eso. Continuó señalando que los comentarios: “todavía me persiguen hasta el día de hoy. Me ha impactado enormemente”, y agregó que el abuso le ha provocado ataques de pánico y un empeoramiento de su depresión. Sin embargo, varios de sus compañeros la han apoyado a lo largo de su carrera. Por ejemplo, el campeón mundial de dardos Luke Humphries y la estrella de dardos norirlandesa Neil Duff han expresado su apoyo a Lovaina. Duff la describió como una “persona encantadora” y dijo que espera que aquellos con puntos de vista anti-trans “reconsideren” su postura. https://www.sentidog.com
Por ATA Sylvia Rivera 15 de abril de 2026
CIUDAD DE MÉXICO, México. Tras sobrevivir a un intento de transfeminicidio, Natalia Lane, trabajadora sexual y periodista, logró un fallo histórico ayer en México: que se declare culpable por feminicidio en grado de tentativa al agresor. El veredicto representa un hito por tratarse de una trabajadora sexual trans que logra una sentencia condenatoria en vida. Luego de más de cuatro años, el juez Agustín Moreno Gaspar determinó -en una audiencia de más de cinco horas- que Alejandro ‘N’ cometió el delito de feminicidio en grado de tentativa y acreditó que hubo razones de género al intentar privar de la vida a una mujer trans. “Hoy por primera vez una puta que fue agredida logró una sentencia condenatoria aún viva. Muy pocas pueden decir eso. Muy pocas están aquí. Hoy nos devolvimos un poquito de justicia. Hoy logramos un poquito de la justicia testimonial que (el Estado) nos debe. Hoy logramos un fallo histórico”, dijo Natalia Lane al salir de la audiencia de alegatos del juicio oral. En las próximas semanas se determinará la sentencia y la reparación del daño. Natalia espera que eso “esté a la altura de las circunstancias, a la altura del dolor de muchas travestis trans en América Latina y en México. Todavía falta mucho camino para recibir las justicias que merecemos”, dijo al conocer el fallo. Natalia Lane salió de la audiencia abrazada a su padre y con un puño en alto al grito de “Alejandro es culpable”. Afuera la esperaban sus amigas y su familia social con banderas trans y un megáfono. “No estás sola, sí se pudo”, le respondieron. Natalia se emocionó y rompió a llorar. “Hoy nos devolvieron un poquito de toda la justicia que nos deben, de todo el daño histórico, de todo el silenciamiento de las putas, las travestis y las trans. Hoy le devolvimos un poquito de justicia a todas esas hermanas que ya no están con nosotras y con nosotres. Hoy hubo un fallo condenatorio a mi agresor”, dijo afuera del reclusorio sur. Este fallo sucede luego de cuatro años de omisiones en la justicia y criminalización por parte de la familia del agresor contra Natalia. Para ella, este camino de justicia también ha sido revictimizante por parte de distintas instancias hasta llegar al juicio oral. “Hoy el fallo no me lo regaló el juez, me lo di yo, me lo dio mi papá, me lo dieron ustedes que han estado ahí. No me lo dio el Estado, ellos no me han dado nada. Tuvimos que presionar a las abogadas, a los ministerios públicos, tuvimos que tocar cada puerta, para que se garantizara un proceso sin omisiones, sin violencia. Por eso debemos de seguir dando esas batallas, hay que seguir denunciando, visibilizando, rompiendo, lo que tengamos que hacer”, declaró. La audiencia de alegatos finales concluyó con un fallo mixto por parte del juez pues el día que Natalia fue agredida, tres trabajadores del hotel donde sucedieron los hechos también fueron atacados por Alejandro ‘N’ al auxiliarla cuando gritó por ayuda. Alejandro ‘N’ fue detenido por la Fiscalía de la Ciudad de México el 21 de enero de 2022, acusado por los delitos de feminicidio y homicidio, ambos en grado de tentativa. En el fallo mixto el juez encontró culpable y reclasificó el delito de homicidio calificado en grado de tentativa a lesiones calificadas por la agresión que sufrió uno de los trabajadores del hotel. En el caso de los otros dos empleados, el juez no encontró pruebas suficientes para imputarlo. En 2013 en Argentina, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 1 de La Plata condenó en un fallo histórico a Leonardo Danilo Ariza Mendoza a 10 años de prisión por tentativa de homicidio agravado por el odio a la identidad de género. La causa fue impulsada por la víctima, la activista travesti Claudia Vásquez Haro, sobreviviente del intento de transfeminicidio. El hecho fue el sábado 13 de mayo de 2017, cuando Mendoza intentó matar a la presidenta de Otrans Argentina, Claudia Vásquez Haro, en su propia casa, en el barrio La Loma de La Plata, provincia de Buenos Aires.«Queríamos un fallo que contemple esta figura porque a nosotras nos matan por nuestra identidad de género», dijo en aquel momento a Presentes. Hubo otros casos luego donde se llegó a condenar intentos de transfemicidio . Entre ellos, el del intento de transfeminicidio en perjuicio de la mujer trans Camila Maza, conocida por su nombre artístico Camila Spears o “La Trava madrina”. Tras el ataque, Camila estuvo en coma por 21 días e internada casi dos meses. Su victimario fue condenado por intento de transfemicidio en 2024. Luis Alberto Martínez fue hallado penalmente responsable por el delito de “lesiones graves agravadas por la convivencia, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género” dictaminó en Salta la jueza Mónica Faber. https://agenciapresentes.org
Por ATA Sylvia Rivera 14 de abril de 2026
Lectoras de La Vanguardia remitieron a la Defensoría del diario una carta fechada para expresar su preocupación por la cobertura del artículo “Cuidado con la desinformación tránsfoba que vincula cirugías y suicidio en personas trans”, publicado por la ONG Fact-Checking el 11 de abril de 2026, que aborda la interpretación de un estudio finlandés sobre resultados en la salud mental tras intervenciones médicas en 2.083 pacientes con disforia de género menores de 23 años. Las firmantes sostienen que la pieza habría utilizado un único tuit con datos cuestionables para ilustrar la supuesta desinformación y no habría incluido voces críticas o de cautela relevantes, limitando la pluralidad de enfoques; enfatizan que el titular sitúa el marco de debate en la transfobia, desautorizando al estudio y a sus autores, lo que para la Defensoría de La Vanguardia sería, en su opinión, un desvío de la función periodística. La carta sostiene además que el debate no es abstracto, sino que se refiere a intervenciones médicas —hormonales o quirúrgicas— en adolescentes y jóvenes con malestar de género, a la interpretación de ese malestar y a su relación con otras comorbilidades, y señala una limitación periodística relevante al escoger opiniones de un único ámbito sin incorporar la perspectiva de organizaciones o especialistas que han mostrado cautela respecto a este tipo de intervenciones en menores. Cita a la profesora Pepita Giménez Bonafé, de la Universidad de Barcelona, fisióloga no psiquiatra, para cuestionar las conclusiones, y advierte de una contradicción sustancial en sus declaraciones cuando reconoce que la morbilidad psiquiátrica en personas trans es elevada antes y después de cualquier intervención, afirmando que “El riesgo psiquiátrico grave puede existir previamente a la intervención y la situación es completamente multicausal, con factores que dañan la salud y que no cambian a pesar del tratamiento médico, como el trauma pasado, el estrés de minoría, la exclusión social u otros trastornos severos no tratados”, pero que, para la profesora, todo se debe a la transfobia y a una sociedad que “sigue castigando la identidad alcanzada”, de modo que la multicausalidad desaparece del diagnóstico. La carta añade que si se aceptara la existencia de múltiples factores previos, la pregunta sería por qué la respuesta sanitaria es una intervención médica sin haber despejado esas variables y sin analizar de forma diferenciada el origen de los llamados “malestares de género”. Señala que países como Finlandia, Suecia, Dinamarca, Noruega y Reino Unido han restringido o prohibido el acceso de menores a tratamientos hormonales por la debilidad de las evidencias y por déficits metodológicos de muchos estudios, y critica que el artículo intente invalidar el estudio finlandés con base en que sus autores participaban en conferencias o espacios vinculados a organizaciones que defienden prudencia en la intervención médica, especialmente en menores, sosteniendo que ese criterio, aplicado de forma coherente, descalificaría también las declaraciones que el propio artículo incorpora, dado que las fuentes citadas suelen participar en entornos alineados con posturas transgeneristas. Recuerda que la propia Giménez ha creado la asignatura “Formación en Diversidad de Género: las personas trans” y concluye que no es propio de un fact-checking ("revisado del hecho/suceso") riguroso descalificar publicaciones científicas en las que colaboran los autores del estudio. Subraya que, en consecuencia, el análisis resulta incompleto al no confrontar marcos interpretativos distintos ni examinar de forma equilibrada las implicaciones del estudio cuestionado, produciendo una información sesgada, y, como lectoras de La Vanguardia, denuncian que la cobertura priva a los lectores de información relevante para entender el alcance de las conclusiones y presenta una lectura única que impide formarse una opinión fundamentada. Por ello piden una revisión editorial que permita incorporar y contrastar perspectivas diversas para entender el alcance del estudio finlandés, y se ofrecen para adaptar la nota a formatos como un artículo de revisión o una columna, además de incorporar citas textuales breves para una versión más fiel al original, firmando como “Como lectoras de La Vanguardia”. https://tribunafeminista.org
Por ATA Sylvia Rivera 13 de abril de 2026
La Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Michoacán condena los hechos en los que perdió la vida Daniela Martínez Silva, mujer trans en Morelia, y expresa su solidaridad con sus familiares, amistades y la comunidad de la diversidad y disidencia sexogenérica. Este organismo considera indispensable que la investigación se realice con la debida diligencia reforzada, incorporando la perspectiva de género y de diversidad y disidencia sexogenérica a la luz de los más altos estándares garantistas desarrollados por la Suprema Corte y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a fin de determinar si el caso pudiera estar vinculado a un contexto de violencia estructural por discriminacion, prejuicio, transfobia o misoginia y garantizar verdad, memoria, pleno acceso a la justicia (bajo el estándar tutelar más amplio de “lazos familiares diversos” que reconoce a las amistades y redes de apoyo trans como familia), reparación integral con enfoque diferenciado y garantías de no repetición, con enfoque transformador. La Comisión hace un llamado a las autoridades para evitar cualquier forma de revictimización y asegurar el reconocimiento de la identidad de género de la víctima, así como para implementar acciones efectivas de prevención frente a la violencia que enfrentan las personas trans. https://changoonga.com
Por ATA - Sylvia Rivera 10 de abril de 2026
En los últimos años se aprobaron diversas leyes que tienen como objetivo final generar una equidad en este ámbito. La Ley de Promoción del Acceso al Empleo Formal para Personas Trans “Diana Sacayán – Lohana Berkins” es la norma que establece un mínimo del 1% de los puestos en el Estado reservados para personas trans promueve su inclusión en el ámbito privado e impulsa el acceso a la educación como condición clave para garantizar una verdadera inserción laboral: “Hay muchas mujeres trans que habían entrado por el cupo que establece la ley, pero con el gobierno de Milei las rajaron a todas”, cuenta Ivy. “Lo de ingresar por cupo no quiere decir que se hayan vuelto millonarias: ellas han seguido trabajando en paralelo en la prostitución”. Un informe realizado por ATE da cuenta de la situación del cupo laboral trans a octubre del 2024. La ley había tenido un pico de de contrataciones en noviembre de 2023 en donde se llegó a un porcentaje de 0.172% (955 personas sobre 5551 estimadas para cumplir con la totalidad de la ley). Sin embargo, desde febrero hasta julio del 2024 se despidieron a 150 personas trans y no binaries. Luego de los despidos se llevaron a cabo 50 reincorporaciones por distintas vías: gremiales, administrativas o vía judicial. Marian Spagnolo, activista en la organización Zona Igualdad, da su perspectiva sobre la nueva ley: “El cupo laboral es una fantasía. La aplicación no fue completa en el gobierno anterior, fue una aplicación bastante precaria, con muchas resistencias. Solo se logró aplicar dentro del Estado y no se logró ampliar en ningún momento la ley”.
Por ATA Sylvia Rivera 9 de abril de 2026
Después de negarse años antes a reconocer el género de un ciudadano rumano que hizo la transición en otro país de la Unión Europea (UE), los tribunales rumanos dictaminaron el martes que el gobierno debe reconocer la identidad del hombre, informó un medio de comunicación rumano. Los defensores dicen que es una victoria histórica para los europeos transgénero. El caso se refería a Arian Mirzarafie-Ahi, un hombre transgénero con ciudadanía rumana y británica. Nació en Rumania y se mudó al Reino Unido en 2008, donde inició su transición varios años después. Después de obtener documentación legal en el Reino Unido en 2020, el gobierno rumano se negó a reconocer la identidad de género de Mirzarafie-Ahi, citando una disparidad con los documentos que utilizó anteriormente en Rumania. “Esto lo puso en la posición de tener dos conjuntos de documentos con dos identidades diferentes”, dijo ACCEPT, el grupo de defensa rumano que ayudó a llevar el caso de Mirzarafie-Ahi a través de los tribunales. En el Reino Unido fue reconocido “como hombre, en Rumania, como ‘mujer’”. Mirzarafie-Ahi presentó una demanda y el tribunal rumano que conoció su caso lo remitió al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para resolver el argumento interestatal. Ese tribunal dijo en 2024 que el efecto de la negativa de Rumania a reconocer la identidad de género de Mirzarafie-Ahi impedía su libertad de movimiento entre los estados miembros y era, efectivamente, una forma fundamental de discriminación. Por lo tanto, el tribunal dictaminó que todos los estados miembros de la UE están obligados a reconocer los documentos de identidad de las personas transgénero que hayan obtenido el reconocimiento legal de género en otro estado de la UE. (El Reino Unido abandonó la UE en 2020). Sin embargo, Rumania, uno de los miembros más antiliberales de la UE en lo que respecta a los derechos LGBTQ+ (se encuentra al final de la clasificación de estados de la UE de ILGA), se resistió a la orden, y dos agencias gubernamentales diferentes se negaron a reconocer la identidad de Mirzarafie-Ahi. Una vez más, Mirzarafie-Ahi llevó al gobierno rumano ante los tribunales, pero esta vez ganó en su país de origen, y los mismos tribunales rumanos que enviaron su caso al TJUE ahora están obligados por su decisión. “Hoy, 31 de marzo, celebramos el Día de la Visibilidad Trans y estoy feliz de aprovechar esta oportunidad para dirigirme a la gente de mi comunidad con buenas noticias”, dijo Mirzarafie-Ahi en un comunicado después de su victoria. “¡Finalmente he ganado en los tribunales de Rumania! No es sólo mi victoria, sino también la nuestra, la de aquellos que todavía esperan ser vistos, escuchados y reconocidos”. El caso de Mirzarafie-Ahi refleja otro similar dictado en marzo en Polonia y Alemania. Un tribunal administrativo de Polonia se encontró en una situación casi idéntica al abordar el matrimonio de dos hombres que se habían casado en Berlín años antes. Los funcionarios del gobierno de Polonia se negaron a reconocer el matrimonio. Ese tribunal también envió la disputa interestatal al TJUE, que falló a favor de los hombres basándose en su derecho a la libertad de movimiento en toda la Unión Europea. https://www.sentidog.com
Por ATA Sylvia Rivera 8 de abril de 2026
Durante años, Kate corrió sin preguntarse si pertenecía a la pista. El deporte le dio comunidad, disciplina y una identidad que crecía con cada meta cruzada. Pero hoy, esa certeza se tambalea. No por una lesión ni por falta de talento, sino por una política que redefine quién puede competir y bajo qué condiciones. Kate es intersexual y vive con Síndrome de Insensibilidad Completa a los Andrógenos (SICA), una condición que desafía las categorías tradicionales del sexo biológico. Su historia no es aislada: se ha convertido en símbolo de una discusión global sobre inclusión, ciencia y derechos humanos. En este contexto, el debate sobre las mujeres trans en los Olímpicos deja de ser una conversación lejana para impactar directamente en la vida de miles de atletas. De acuerdo The Time, el Comité Olímpico Internacional ha dado un giro significativo en su postura. La nueva normativa exige pruebas genéticas para las atletas que deseen competir en la categoría femenina, marcando distancia de la política de 2015 que permitía la participación sin necesidad de cirugía de afirmación de género. Este cambio coloca a las mujeres trans en los Olímpicos en el centro de una discusión que mezcla ciencia, política y percepción pública. Aunque el argumento principal es la equidad competitiva, la implementación de estas medidas abre interrogantes sobre su precisión y sus efectos colaterales. Más allá del discurso institucional, el impacto real recae en atletas como Kate, cuya identidad biológica no encaja en los parámetros simplificados que proponen las nuevas pruebas. La pregunta ya no es solo quién compite, sino quién define las reglas del juego. El enfoque de la nueva política se centra en la detección del gen SRY, asociado al desarrollo masculino. Sin embargo, expertos como Andrew Sinclair advierten que el sexo biológico es el resultado de múltiples factores: cromosómicos, hormonales y fenotípicos. Reducir esta complejidad a un solo marcador genético implica riesgos significativos. En particular, podría excluir a mujeres intersexuales que, aunque tengan cromosomas XY, han vivido y competido toda su vida como mujeres. Este enfoque simplificado evidencia una tensión clave: la ciencia utilizada para justificar la política no necesariamente refleja la diversidad biológica real. Y en ese vacío, muchas atletas quedan en una zona gris. Aunque el debate público se centra en casos mediáticos, la realidad es que muy pocas atletas trans han competido al más alto nivel. Un ejemplo es Laurel Hubbard, quien participó en Tokio 2021 sin obtener medallas. Sin embargo, las nuevas reglas afectan de manera más amplia a mujeres intersexuales y atletas con variaciones en el desarrollo sexual. Se estima que hasta un 2% de la población presenta estas características, muchas veces sin saberlo. Esto plantea una paradoja: una política diseñada para regular casos excepcionales termina impactando a una población más amplia y menos visible, ampliando brechas en lugar de cerrarlas. El debate también ha puesto bajo la lupa la calidad de la evidencia científica utilizada. Alun Williams señala que las pruebas actuales no son adecuadas para determinar ventajas competitivas reales. Según Williams, la relación entre sensibilidad a la testosterona y rendimiento deportivo sigue siendo una incógnita. Aun así, las regulaciones asumen que dicha ventaja existe, sin pruebas concluyentes. Este punto es clave desde una perspectiva de responsabilidad social: tomar decisiones que afectan derechos fundamentales basadas en evidencia limitada puede generar consecuencias éticas profundas. Críticos como Chris Mosier advierten que estas políticas no solo afectan a las mujeres trans en los Olímpicos, sino a todas las mujeres atletas. La implementación de pruebas genéticas introduce nuevas formas de vigilancia sobre los cuerpos femeninos. Atletas cisgénero también podrían ser cuestionadas, sometidas a pruebas invasivas o incluso excluidas. Casos como el de Caster Semenya evidencian cómo estas políticas pueden perpetuar estigmas, especialmente hacia mujeres del Sur global, ampliando desigualdades existentes. Otro de los efectos menos discutidos es la exposición de información médica privada. Organizaciones como interACT han alertado sobre los riesgos de que atletas descubran condiciones intersexuales durante estos procesos. Esto no solo implica un impacto emocional significativo, sino también riesgos de seguridad, especialmente en contextos donde estas condiciones son estigmatizadas o criminalizadas. Además, el historial demuestra que estas prácticas ya fueron abandonadas anteriormente por su carácter discriminatorio y sus consecuencias psicológicas. El contexto político no puede ignorarse. Figuras como Donald Trump han impulsado medidas similares en el ámbito educativo, lo que ha influido en la conversación global. Aunque el COI ha negado motivaciones políticas, las coincidencias temporales y el discurso público sugieren una intersección entre deporte y agenda política. Este cruce plantea un desafío para la gobernanza deportiva: ¿cómo garantizar decisiones basadas en evidencia y derechos humanos en un entorno cada vez más politizado? Para Kate, el impacto más doloroso no es personal, sino colectivo. La idea de que jóvenes atletas intersexuales o trans crezcan sintiendo que no pertenecen al deporte es devastadora. El deporte ha sido históricamente un espacio de inclusión, desarrollo y comunidad. Sin embargo, estas políticas podrían transformar ese espacio en uno de exclusión y miedo. El debate sobre las mujeres trans en los Olímpicos revela una tensión profunda entre equidad, ciencia e inclusión. Si bien es legítimo buscar condiciones justas en la competencia, las soluciones no pueden ignorar la complejidad humana ni sacrificar derechos en el proceso.Desde la responsabilidad social, este caso exige una reflexión más amplia: las decisiones institucionales deben considerar no solo la evidencia científica, sino también su impacto en la dignidad, la diversidad y la cohesión social. En última instancia, la pregunta no es solo quién puede competir, sino qué tipo de deporte queremos construir. Uno que excluya bajo criterios rígidos, o uno que evolucione para reflejar la diversidad del mundo que representa. https://www.expoknews.com
Por ATA Sylvia Rivera 7 de abril de 2026
"Miedo" y "retroceso" son las palabras más usadas por el colectivo trans de Portugal para referirse a las propuestas de ley presentadas por el centroderecha y los ultras, que actualmente evalúa el Parlamento y que buscan regresar a una norma de hace quince años para poner trabas a la autodeterminación de género. "Varias cosas pueden cambiar para peor", alertó a EFE Diana, una joven trans. La vigente legislación data de 2018 y las derechas buscan rescatar la anterior, de 2011, que exigía un informe médico para los cambios de nombre y género en el registro civil y no contemplaba el uso del "nombre social", que permite que las personas, independientemente de su edad, sean tratadas por el nombre que eligen, aunque no coincida con el de su documento de identidad. "Pero no solo quieren volver a la ley de 2011, sino que quieren introducir cambios que empeoran aún más el contexto legal para las personas trans e intersexuales", explicó en una entrevista con EFE Jo Mato, que preside la organización Rede Ex Aequo. Entre las modificaciones se incluye la prohibición del uso de bloqueadores y hormonas por parte de adolescentes trans y "la posibilidad de discriminación en el deporte, en las cárceles, las escuelas, los baños, en el acceso a los vestuarios y prohíbe que se hable de temas LGTB en las escuelas", contó Jo. "Los bloqueadores y las hormonas salvan vidas", declaró Isabel Rodrigues, vicepresidenta de AMPLUS -una organización de familias de personas trans-, quien anticipó que esto acarreará "problemas de salud mental muy graves" para los adolescentes. En su opinión, esto acabará derivando en que las personas trans y sus familias busquen otras formas de conseguir las hormonas, quizás incluso cruzando a España: "Van a obligar a la gente a pasar a la clandestinidad", resumió. Sobre la posible eliminación del nombre social, esta madre de un joven trans de 26 años señaló que puede suponer dar "marcha atrás" para muchos niños que han realizado una transición social en sus familias, escuelas, centros de salud. Rodrigues afirmó que hay niños de hasta siete años que han hecho esta transición y usan su nombre social, por lo que no todo el mundo sabe que son trans. Esta ley les obligaría a salir del armario, generándoles problemas de salud mental, generando problemas de identidad y desarrollo de la personalidad. Las familias están "muy asustadas, muy angustiadas", mientras que los niños que están al tanto del debate parlamentario sienten ansiedad por su futuro. Para el presidente del grupo Opus Diversidades Hélder Bertolo, estos cambios legislativos supondrían "un retroceso" y abrirían una caja de Pandora: "Cuando se abre, no se sabe lo que viene después, el aborto, la protección de las mujeres, el matrimonio y la adopción homosexual" podrían estar en peligro, advirtió. Según cifras proporcionadas por la Rede Ex Aequo, desde la aprobación en 2018 de la ley de autodeterminación de género, unas 3.000 personas han cambiado su nombre e indicador de género en el registro civil, unas 500 al año. Las organizaciones consultadas coinciden en no comprender qué ha motivado la presentación de las propuestas, especialmente en el caso del gobernante Partido Social Demócrata (PSD, centroderecha), partido mayoritario en el Parlamento, ya que no figuraba en su programa político. "No hay indicios de que se esté produciendo ningún abuso de la ley o de que la gente esté cambiando sus documentos a la ligera, que es el argumento del PSD", argumentó Matos, "La gente no se despierta un día -siguió- y decide ir al registro civil y cambiar todos sus documentos porque sí". En este sentido, no entiende "que se exija a las personas trans tener un diagnóstico médico para cambiar algo que es puramente administrativo", lo que creará "obstáculos que dejaron de existir hace ocho años" y se volverá a la patologización. Critican unánimemente que no se haya escuchado a ninguno de los afectados, ni a la comunidad científica, son proyectos que se han hecho "a espaldas de todos", en palabras de Rodrigues. "Hay personas trans, y no van a dejar de existir porque la ley se revoque, seguirán existiendo", concluyó Rodrigues, mientras que Diana recalcó: "No nos van a apagar porque no exista una ley" de autodeterminación de género. https://www.infobae.com/america/agencias/2026/04/07/
Por ATA Sylvia Rivera 6 de abril de 2026
Yerson Martínez Las personas trans tienen una esperanza de vida de 35 años en promedio, por falta de servicios de salud, y de endocrinólogos especializados, de acuerdo a los primeros datos de la Investigación Humanista en Salud Transfronteriza, el cual es realizado por Alma Angélica Villa Rueda, académica e investigadora en posgrado de la facultad de enfermería en la Universidad Autónoma de Baja California, y por Isis Lilith Roa Zaragoza, estudiante de maestría y defensora de los derechos humanos de la comunidad trans. En entrevista exclusiva para La Voz de la Frontera, presentaron los resultados de la primera de tres etapas de la investigación que realizan auspiciadas por la Secretaría de Ciencia, Tecnología, Humanidades e Innovación del Gobierno Federal, donde en una primera muestra de 80 personas trans en Mexicali, Tijuana, Matamoros, Nuevo Laredo y Chihuahua, y con 8 grupos focales, detectaron que falta acceso a la salud pública. En Mexicali específicamente, detectaron que, en clínicas de salud, no atienden en muchas ocasiones a las personas trans por el simple hecho de serlo. Además, requieren atención psicológica, psiquiátrica, y endocrinólogos donde éstos últimos, en su mayoría rechazan atender a personas trans. “No todos las quieren atender, se busca identificar a quienes son profesionales trans inclusivos y generar un directorio para la comunidad que los requiere”, explicó Villa Rueda. Han detectado que hay algunos especialistas en Tijuana que atienden por línea o por videollamada, pero en ocasiones el proceso requiere ser persona a persona. En esa modalidad presencial, solo han encontrado a un endocrinólogo en Mexicali que dice aceptar a personas trans, el resto manifiesta una negativa. Preocupa falta de especialistas. Parte del estudio requirió entrevistas en persona, donde el común denominador, fue que la preocupación es no tener acceso a endocrinólogos, falta de dinero para pagar los servicios, atención psicológica, vivienda, y programas que les faciliten el acceso a la pastilla Prep, utilizada para evitar contagios por VIH. Algunas optan por acudir a realizarse los tratamientos a la Ciudad de México, pero el seguimiento es en línea o digitalmente de forma remota, y pocas pueden hacerlo por los costos. “Al no tener como salir a consultas y para los medicamentos, algunas se automedican, o no se medican”, y explicó que los tratamientos hormonales cambian a la persona, y pueden caer en depresiones o padecimientos como trombosis. En el proceso de afirmación de género, Villa Rueda puntualizó que carecen de un profesional de salud que les dé seguimiento, ya que solamente las consultas pueden costar mil a mil 100 pesos. “Las trans tienen una situación de precariedad, y al no tener una persona especializada en institución pública, van con un privado, o hacen como le vaya diciendo otra amiga” “A mi me dan este tipo de gramaje, está inyección, a mi no me pasó nada, pero cada cuerpo es diferente y caen en complicaciones graves, desde trombosis o cáncer de seno, o cae en no profesionales que les crean problemas de salud”, comentó. Otra situación que sigue sucediendo, aunque en menor medida, es que recurren a tratamientos que son perjudiciales para la salud, como el inyectarse biopolímeros o aceite de cocina para el proceso de reafirmación y delinear su cuerpo. “Por eso insistimos en que si el Estado no lo provee, buscan cómo hacerlo, ya sea de manera segura o insegura”, y si padecen alguna comorbilidad o situación como VIH, la salud se complica. Un tema sensible que se encuentra en estudio, y que se comienza a arrojar en la investigación, es el alto porcentaje de personas trans que además con neurodivergentes. Otra necesidad detectada es la ubicación de clínicas de salud, que requieren estar en las zonas donde mayor concentración de trans existe, por ejemplo en Mexicali, piden que sea en zona centro o cercano a plaza comerciales donde haya flujo de transporte público para poder acudir. La adultez La esperanza de vida de las personas trans es de 35 años en promedio, pero además han detectado en los grupos focales, que refieren que no quieren llegar a la adultez. Principalmente porque terminan en un estado de precariedad, donde no tienen acceso a salud, pero además falta de trabajo y sin prestaciones en general, como seguros social o infonavit, mucho menos pensiones o jubilaciones. “Les da miedo o pavor llegar a la edad adulta, aunque también entre ellas como no hay quienes las cuidan, se cuidan entre ellas, en atenciones que en muchos casos el Estado no les ofrece”, explicó Isis Roa Zaragoza. Actualmente la investigación ha realizado la primera etapa que es el diagnóstico de las necesidades, la segunda etapa incluye un diagnóstico e intervención de salud necesarias, y la tercera etapa es presentar una propuesta de política de salud pública trans incluyente. En suma, serán dos años y medio, donde en el presente se publicarán los primeros manuales y reportes, en acceso libre; al finalizar las etapas, se presenta la propuesta de política pública para ser inclusivas para la comunidad trans en las ciudades donde se realiza la investigación. https://oem.com.mx/lavozdelafrontera
Por ATA - Sylvia Rivera 27 de marzo de 2026
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha anunciado este jueves su nueva política sobre la categoría femenina en el deporte olímpico: ha anunciado que realizará pruebas genéticas a las deportistas. En concreto el COI exigirá una prueba de detección del gen SRY, ubicado en el cromosoma Y. La norma, aprobada este jueves en sesión del Comité Ejecutivo, se aplicará a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, por lo que la siguiente convocatoria olímpica dejará fuera a las deportistas trans y parte de las intersexuales. El COI defiende que la nueva norma “protege la equidad, la seguridad y la integridad en la categoría femenina” y se utilizará en todas las disciplinas del programa deportivo de un evento del COI, incluidos los Juegos Olímpicos y tanto en deportes individuales como por equipos, aunque la organización aclaró que no se aplica a programas deportivos de base o recreativos. En febrero de 2025, el presidente de EE UU, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para vetar a las mujeres trans en las competiciones deportivas. “A partir de ahora, el deporte femenino será solo para mujeres” En febrero de 2025, el presidente de EE UU, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para vetar a las mujeres trans en las competiciones deportivas. “A partir de ahora, el deporte femenino será solo para mujeres; defenderemos con orgullo la tradición de las atletas y no permitiremos que los hombres las golpeen, las lesionen y hagan trampas contra nuestras mujeres y nuestras niñas. A partir de ahora, el deporte femenino será solo para mujeres”, afirmó el mandatario. La Casa Blanca adelantó entonces su postura con respecto al deporte olímpico. Trump explicó entonces que el secretario de Estado, Marco Rubio, le haría saber al COI que deben rechazar la “locura transgénero”. “Queremos que cambien todo lo relacionado con los Juegos Olímpicos y con este tema absolutamente ridículo, que ni siquiera deberíamos estar discutiendo”, afirmó Trump. En su orden ejecutiva, con el título Keeping Men Out of Women’s Sports, decía que la participación de mujeres trans en los deportes “es degradante, injusta y peligrosa para las mujeres y las niñas, y les niega la igualdad de oportunidades para participar y sobresalir en los deportes de competición”. No es la única media antiderechos de Trump , que ha firmado decretos para eliminar la tercera casilla en la documentación para el género no binario que estaba presente en algunos Estados, ha obligado a que las personas trans que estén en lugares segregados como prisiones o refugios compartan espacio con personas de su género asignado al nacer y ha establecido que ningún centro médico pueda usar presupuesto federal para tratamientos afirmativos de género, como terapia hormonal o cirugías de reafirmación de género. Así pues, el COI establece una medida en la misma línea, una decisión con la que retoma los test genéticos. Las pruebas de cromosomas se realizaron por última vez en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, el organismo renunció a ellos después de fuertes críticas de la comunidad científica. “El COI considera que la presencia del gen SRY es fija a lo largo de la vida y constituye una prueba altamente precisa de que un atleta ha experimentado un desarrollo sexual masculino”, ha señalado en el comunicado en el que ha anunciado la nueva norma. Se contemplarán, sigue el COI, “raras excepciones” como atletas con diagnóstico de síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos u otras diferencias o trastornos del desarrollo sexual que no se beneficien de los efectos anabólicos o de mejora del rendimiento de la testosterona. Por su parte, atletas trans XY con trastornos del desarrollo sexual sensibles a los andrógenos deberán competir en categorías masculinas. La prueba para detectarlo, con extracción de saliva o sangre, es poco intrusiva en comparación con otros métodos posibles y basta con hacerla una vez en la vida, ha dicho el COI. Por su parte, la presidenta del COI, Kirsty Coventry, se sumó al argumentario de la supuesta “inseguridad” de la que Trump acusa a las mujeres trans: es injusto “y en algunos deportes no es seguro” que las mujeres trans compitan en sus categorías, ha asegurado. La nueva política ha sido desarrollada por un grupo de trabajo creado por el COI tras algunos cuestionamientos, como los surgidos en París 2024 en torno a las victorias de las boxeadoras Imane Khelif (Argelia) y Lin Yu-ting (Taiwán), que habían sido descalificadas del Mundial 2023 por la federación internacional (IBA) tras supuestamente fallar pruebas de elegibilidad de género. Muchos años atrás, en el Campeonato Mundial de Atletismo en Berlín celebrado en 2009, fue Caster Semenya la que resultó objeto de escrutinio. Esta nueva política, la primera gran medida de la presidenta zimbabuense Kirsty Coventry desde su elección hace un año a la cabeza del COI, se aplicará a partir de los Juegos 2028 de Los Angeles y “no es retroactiva”. https://www.elsaltodiario.com