Abolir el género

ATA - Sylvia Rivera • 16 de enero de 2020

¿Qué significa abolir el género para el feminismo? ¿Cómo encajamos esta idea con las necesidades de las personas trans? La autora plantea una premisa para empezar: abolir el género no es abolir las diferencias, sino las estructuras de poder asociadas a ellas.

A Erik le gusta jugar con muñecas y también el fútbol. Es un chico trans. Ha hecho su transición, pero no termina de encajar en el estereotipo masculino. Esto es habitual, lo cuentan desde la Asociación de Familias de Menores Transexuales del País Vasco, Naizen . Al principio, los niños y las niñas trans suelen cumplir con estereotipos de género para que se les reconozca como lo que son, pero una vez que se les acepta, ya no sienten esa necesidad.

Las feministas ya lo sabemos, ser mujer no se nace, se hace. Nacemos con un determinado sexo, que se entiende como natural en función de los genitales. Éste es el que nos toca, y los roles asociados a él no son naturales sino culturales. Esos roles, que conforman el género mujer, nos someten, por un lado, desde el patriarcado, y por otro, desde el capital, que se sirve de esas opresiones para reforzar la estructura de clases sociales y de explotación. En esta línea, desde un amplio sector del feminismo vemos la necesidad de abolir el géneros .

«La posmodernidad cuestiona todo aquello que se da por natural cuando es cultural e impuesto»

Podríamos decir que esta línea de pensamiento, que cuestiona todo aquello que se da por natural cuando es cultural e impuesto, se ha desarrollado hasta desembocar en un grupo de discursos que se entienden por postmodernos. Es decir, cuestionan lo natural o real, quién lo decide y para qué. Según expone Terry Eagleton en su libro La idea de Cultura. Una mirada política sobre los conflictos culturales (2007), el desarrollo de estas teorías postmodernas ha derivado –no siempre, diría yo, pero sí en algunos casos- en “una tecnocracia triunfalista que cree poder vencer a todo excepto a la mortalidad”. La idea de fondo es que un amplio dominio de la tecnología y de la ciencia nos puede emancipar por completo de la biología. Si hacemos una breve retrospectiva, está bien recordar que la idea de dominar la biología, y en especial las tecnologías de la reproducción, fue central en el tecnofeminismo de los años 70 de Estados Unidos y Gran Bretaña, con exponentes del feminismo radical como Shulamith Firestone. El ejemplo más paradigmático y cercano es el derecho al aborto.

Eagleton no parece tener presentes en su discurso las teorías tecnofeministas, y obvia que, para quienes no controlamos los procesos discursivos o tecnológicos, deconstruirlos para crear los nuestros es esencial. Aun así, hace una crítica muy acertada a una serie teorías que se resisten a aceptar los límites materiales que la realidad impone a los discursos y que resume en una frase que me gusta: “La muerte es el límite del discurso, no un producto de él” . Para él, estas teorías, llegadas sobre todo de Estados Unidos, caen en lo que él llama “síndrome de California”. Aunque no menciona a Judith Butler, considero que la autora es en la actualidad un exponente paradigmático de este síndrome.

Lenguaje, sexo y género

A Judith Butler se le critica que siempre que dice que va a hablar de los cuerpos, termina hablando del lenguaje . Es decir, culmina en un discurso autorreferencial en el que decir cosas es hacer cosas, lo que ella llama performance o lenguaje performativo. Describe que tanto el sexo como el género son categorías culturales naturalizadas a través de los actos de habla: mediante repeticiones en el tiempo hemos creado un hábito normativo que debe ser deconstruido. Para Butler no solo el género es un constructo cultural, también lo es el sexo. Si quisiéramos entender esto desde una base material que la autora no menciona, podríamos aludir a los estudios que dicen que el sexo es un espectro , y que el binarismo macho-hembra es la forma impuesta social, que requiere de hombres y mujeres normativos, dejando a todo lo que sale de esa fórmula en el campo de la anomalía. Cómo esto sostiene la idea de familia tradicional que refuerza el patriarcado, la propiedad privada y es nuclear en el capitalismo, da para otro artículo.

Volviendo a Butler, a partir de su idea de lo performativo desarrolla la teoría queer o, como le gusta llamarla a un sector del feminismo que la desprecia, la ideología queer o queerismo. La expresión ideología queer recuerda, desafortunadamente, a la de ideología de género con el que los sectores conservadores rechazan las teorías feministas. Aquí es donde un cierto sector del feminismo cierra filas: se están mezclando sexo, género e identidad ; esta mezcla es una hecatombe, la idea de mujer se vacía de contenido, el sujeto político del feminismo se desdibuja, la socialización como hembra-mujer es distinta de las demás, permitir que el género sea una identidad supone esencializar y fomentar los roles de género; si transfobia es abolir el género, pues somos tránsfobas, asumen. Además, añaden, ellas no hablan desde sentimientos como la empatía que puedan sentir por las personas trans, sino que hablan desde la razón, porque no dejan que lo empático nuble lo racional.

«El poder necesita ocultar los términos en los que se basa su discurso para esconder que son creados aunque se hayan naturalizado»

El problema, dicen las antiqueeristas más moderadas, no está tanto en las personas transexuales que se someten a una intervención quirúrgica, sino en aquellas que no quieren hacerlo. Si admitimos que el género es un rol impuesto culturalmente que oprime especialmente a las mujeres, el hecho de que haya personas que reivindiquen tener ese género oprimido cuando no tienen el cuerpo de una hembra supondría reafirmar la existencia de ese género que queremos abolir. Suena lógico, pero la navaja de Ockham no suele funcionar: la explicación más sencilla casi nunca es la más adecuada. Yo estoy más con Wendy Brown cuando afirma que la teoría debe permanecer en movimiento. La política, o el poder, están en desacuerdo con el proyecto de creación de sentido , porque necesita ocultar los términos en los que se ha forjado su discurso para esconder que son términos creados, aunque se hayan naturalizado. Es decir, cierto sector del feminismo pretende obviar que el objetivo de abolir el género, tal y como la formulábamos, nos ha servido hasta cierto momento, pero el diálogo con las personas trans pide que revisemos su significado. Negarlo es querer afianzarnos en un poder discursivo que nos permite seguir con nuestro discurso sin moverle ni una coma. Resulta que, al final, quienes dicen criticar el queerismo postmoderno caen en la trampa. Porque acaban creyendo que su discurso es la verdad, y que la realidad no lo limita. Es decir, si una realidad que desconocía o no tenía en cuenta viene a trastocar mi razonamiento, prefiero negar dicha realidad a replantear mis razones.

El queerismo, dice cierto sector del feminismo, introduce, no en la teoría sino en la práctica política, un reforzamiento de las propuestas rígidas que propone el patriarcado. La teoría queer, dicen, hierra al proponer que estar conforme con el sexo implica estar conforme con los mandatos de género. Y por eso, cisexual sería una categoría tramposa y antifeminista . Si se supone que la mujer cis es la que está conforme con su género, sería lo contrario a la mujer feminista. Pero no es tan sencillo. Las mujeres trans no es que no estén conformes con el género masculino que se les asignó al nacer, es que su identidad sexual es mujer . Como mujer feminista cis, no tengo un problema con mi identidad de género, no necesito que se me reconozca otro género; mi problema es con los roles de género. Y eso puede pasarle también a una mujer trans: quiere ser reconocida como mujer, pero no cargar con dichos roles. La realidad está imponiendo un límite a nuestro discurso por mucho que lo repitamos y suene razonable, y tenemos que replantearnos la cuestión del género. Sigamos cuestionando la idea de que lo trans viene a reforzar los conceptos patriarcales del género. Si hay una persona nacida con genitales de hombre, que sabe que es mujer y decide no someterse a una intervención quirúrgica, ¿afianza el rol de género? ¿Cómo? ¿Por llevar pendientes, tacones, falda o pintándose los labios? ¿Y si no los lleva? ¿Hablamos de eso cuando hablamos de estar conforme con los mandatos del género? Y si, como Erik y tantos niños y niñas trans no cumple con los estereotipos de su género, ¿qué es? ¿Es menos trans, es menos niño o es menos peligroso? Y si, como mujer trans, lucha contra los rolles de género que padece y que a Ana Patricia Botín casi ni le rozan, ¿quién afianza o abole el qué?

Porque éste es el miedo de ese sector que habla de ideología queer. Que se nos cuelen los hombres vestidos con faldas. Sorprende ver que algunas de esas mismas detractoras sigan llevando pendientes y maquillaje, cumpliendo con el estereotipo de mujer. Es verdad que otras tienen el pelo corto y van con la cara lavada. Ah, entonces, ¿ya han abolido el género? ¿Es que era tan fácil? ¿O es que estamos confundiendo los estereotipos estéticos –que también pueden y deben cuestionarse- con el género como forma de opresión? ¿El síntoma con la enfermedad? ¿La identidad de género con sus roles? Como feminista radical y marxista pensaba que el problema de los roles de género era de raíz , estructural y material. Monique Wittig explica muy bien la asociación entre género y clase. Ésta se ancla en el menor acceso al trabajo, en los salarios más bajos, en los roles de cuidado no valorados, en las violencias que padecemos por el hecho de ser mujeres, mayoritariamente a manos de hombres cis y en función de la violencia patriarcal. El género no es solo una cuestión performativa, es una cuestión de poder . Es fundamentalmente una cuestión de clase, más que de estética o de discurso. Y ahí, en esa opresión que hace al género, las personas trans tienen algo que decir. ¿O vamos a pensar que no han sido personas a las que no se ha aceptado desde la infancia, cuando no se les ha maltratado directamente?

Por si alguien tiene alguna duda, los datos. Según recogen Rosa Maria Garcia , Andy AF y Artizar en el libro Feminismos. Miradas desde la diversidad (2019) : “Alrededor de un 35% de las personas trans están desempleadas. Un 48% de las mujeres trans ha ejercido la prostitución en algún momento de su vida , en su mayoría motivadas por la falta de acceso a cirugías y/o tratamientos hormonales, y más aún por simple supervivencia, al no poder acceder a un puesto laboral. Una mujer trans tiene 49 veces más probabilidades de contraer el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual. El 60% de las mujeres trans ha sufrido depresión en algún punto de su vida debido a la agresión constante por su identidad. La tasa de intentos de suicidio es del 41% frente al 1,6% de la población general. Existen muchas más probabilidades de ser asesinadas por ser mujeres trans; las cifras no están contabilizadas pues la mayoría de las veces se registra como asesinatos a hombres y/o se considera asesinato homófobo. Las tasas de alcoholismo y la drogodependencia son muy superiores a las de la población general. Mientras, la esperanza de vida es de tan solo 35 años en América Latina (estimamos que de 50 en España) debido a la exclusión social”.

La ley y la política del miedo

Si hay un sitio donde el lenguaje hace cosas por excelencia, es en el derecho, donde las palabras dejan de ser teoría, dejan de tener movimiento y quedan selladas –aunque sabemos de sobra que la ley, sin recursos materiales para que se cumpla, es papel mojado-. El meollo es qué se entiende por identidad de género en un texto legal cuando no ha habido una reasignación genital y si lo que queremos es despatologizar. Despatologizar pasa por no tener necesidad de diagnosticar. Así lo recoge la modificación de 2019 a la ley por los derechos de las personas trans en el País Vasco . El problema del que alerta cierto sector del feminismo es que, al reformular así la ley, el género se define entonces como identidad sentida. Esto supone que, en vez de ser una categoría atribuida de forma colectiva, algo que se asigna, pasa a ser subjetiva e individual, lo cual puede llevar al problema que siempre citan: en México, el colectivo Muxe de Oaxaca denunció que varios hombres se habían declarado transgénero para registrarse como candidatos en cuotas destinadas para las mujeres.

Bea Sever , presidenta de Naizen, dice que todas las personas tenemos un género subjetivo asignado, no solo las trans, pero nadie lo pone en duda porque concuerda con nuestro sexo. Siguiendo con el tema legal, argumentar que existe un grupo de hombres que utilizó la ley en su beneficio parece más bien el discurso de trinchera , porque ya sabemos que hecha la ley hecha la trampa, y no por eso cuestionamos todas las leyes. Desde la izquierda, al menos, no cuestionamos las ayudas sociales, aunque sepamos que siempre va a haber quien se aproveche de ellas; tampoco la ley de violencia de género aunque sepamos que existen las denuncias falsas. En cualquier caso, pedimos que esas leyes se mejoren , pero no negamos su necesidad con base en quienes las utilizan de forma fraudulenta.

«Todas las personas tenemos tenemos un género subjetivo asignado, no solo las trans»

Estoy de acuerdo con hacer crítica y con observar qué podría pasar con otras leyes al introducir un cambio en un texto. Pero defender que hablar de cuerpos gestantes –término que reconozco que no me convence por esconder la categoría mujer– abre las puertas a la gestación subrogada, supone desvirtuar el debate. Porque la gestación subrogada sigue dando los mismos problemas independientemente del cuerpo que se alquile. Tampoco debería suponer un problema hablar, cuando se dé, de hombre gestante en el caso de que un hombre trans se quede embarazado. En cualquier caso, no podemos amparar discursos que niegan a otras la posibilidad de despatologización, en los que, compañeras oprimidas, ven de nuevo su lucha relegada a un segundo plano; en los que se acusa a otras de impedirnos abolir el género, con lo bien que cuadraba esto en nuestra cabeza antes de fijarnos en que ellas también estaban. ¿Qué vamos a hacer? ¿Parapetarnos en nuestros logros a costa de obviar otra parte de la realidad? Ese tipo de discursos son racionales, pero sí parten de un sentimiento: el miedo . Miedo a perder esa pequeña cuota de poder afianzada en conceptos que se han naturalizado. Todos los discursos siempre nacen de algún sentimiento, la clave está en cuál escogemos al ponernos a teorizar. Porque en el caso de que hubiera hombres fingiendo ser mujeres para aprovecharse de la ley, tendríamos que pensar fórmulas legales para evitar las trampas pero que no patologicen a las personas trans.

El género se da por supuesto desde la subjetividad compartida y debido a un hábito que asocia sexo y género, y se espera que cada cual cumpla con determinados estereotipos que lo demuestren, y que se someta a sus roles asociados. Para romper con ese hábito y no esencializar los géneros a través de estereotipos simples, podemos proclamar, como las xenofeministas , que hay tantos géneros como personas . Y, sobre todo, abolir el género no es abolir las diferencias ni las identidades, sino las estructuras de poder asociadas a ellas, sus roles . Esta lucha pasa por disputar el discurso sobre nuestros cuerpos. Y ahí, el feminismo arrebatando la potestad médica sobre las técnicas de reproducción y las trans exigiendo el fin del diagnóstico, estamos todas juntas. Las xenofeministas nos han dado el lema en su manifiesto de 2015 : “Si la naturaleza es injusta, ¡cambiemos la naturaleza!”.

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Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 19 de marzo de 2026
Cada 18 de marzo de conmemora el Día de la Promoción de los Derechos de las Personas trans en Argentina. En esa línea, la cartera sanitaria bonaerense, recordó a la población que existe la Red de Atención, Cuidados y Acompañamiento de la Salud Integral de Personas LGBT+, con pie en todo el interior provincial. La Ley 26.743 de Identidad de Género garantiza el derecho al reconocimiento y libre desarrollo de la identidad de género y el acceso a cuidados integrales de la salud, incluyendo tratamientos de modificación corporal de manera segura y gratuita. En la web del ministerio de Salud bonaerense se pueden consultar cuales son las sedes sanitarias que adhieren a la red de atención en cada municipio: http://ms.gba.gov.ar/sitios/generoydiversidad/. El 18 de marzo se eligió como fecha para conmemorar en Argentina el Día de la Promoción de los Derechos de las Personas Trans en homenaje a la activista travesti trans Claudia Pía Baudracco, fallecida en esa fecha en el año 2012 a los 41 años. Baudracco fue una de las fundadoras de ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina) en el año 1993. Al frente de esta asociación lideró las acciones para la derogación de los Códigos de Faltas y Contravencionales de distintas provincias, herencia de los edictos de la dictadura militar y persecutorios de las trabajadoras sexuales. En 2005 estuvo presente en la conformación de la Federación Argentina LGBT. Contribuyó activamente a la campaña para la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario durante 2009 y 2010, y lo mismo ocurrió con la Ley de Identidad de Género, que fue sancionada el 9 de mayo de 2012.
Por ATA - Sylvia Rivera 18 de marzo de 2026
Nepal ha marcado un nuevo hito en la representación política del colectivo LGTBI. La activista Bhumika Shrestha se convertirá en la primera mujer trans en llegar al Parlamento del país, un hecho histórico que ha sido celebrado por organizaciones y activistas de derechos humanos. La llegada de Shrestha a la cámara legislativa supone un paso importante para la visibilidad de las personas trans en la política asiática y refleja también los cambios generacionales que se están produciendo en el país. Una activista histórica del movimiento LGTBI Bhumika Shrestha es conocida desde hace años por su trabajo dentro del movimiento por los derechos LGTBI en Nepal. Ha colaborado con organizaciones de defensa de la diversidad y ha participado en campañas para mejorar la situación legal y social de las personas trans en el país. Su trayectoria como activista la ha convertido en una de las figuras más reconocidas de la lucha por la igualdad en Nepal. El voto joven impulsa el cambio Según varios análisis políticos, el crecimiento del voto joven ha sido clave para que este avance sea posible. La llamada Generación Z ha mostrado una mayor apertura hacia la diversidad y los derechos de las minorías, lo que ha contribuido a impulsar nuevos perfiles políticos. Este cambio generacional ha permitido que candidaturas vinculadas a la defensa de los derechos humanos ganen visibilidad dentro del panorama político nepalí. Un paso simbólico para la representación trans La entrada de Bhumika Shrestha en el Parlamento es vista por muchas organizaciones como un momento histórico para la representación trans en Asia. Aunque Nepal ha sido considerado uno de los países más progresistas de la región en materia de reconocimiento legal del "tercer género", la presencia de personas trans en cargos políticos sigue siendo muy limitada. Por ello, este nuevo paso se interpreta como una señal de avance hacia una mayor inclusión dentro de las instituciones democráticas. La propia activista ha señalado en varias ocasiones que su objetivo es trabajar para mejorar las condiciones de vida de las personas LGTBI en Nepal y avanzar hacia una sociedad más igualitaria. Su llegada al Parlamento no solo representa un logro personal, sino también un símbolo de esperanza para muchas personas que durante años han luchado por el reconocimiento y la igualdad. https://www.togayther.es
Por Mar Cambrollé Jurado 17 de marzo de 2026
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, anunció el viernes el nombramiento de Taylor Brown como directora de la recién creada Oficina de Asuntos LGBTQIA+ de la alcaldía, informó PIX11. Brown, una mujer trans, se desempeña actualmente como fiscal general adjunta en la Oficina de Derechos Civiles de la Fiscalía General del estado de Nueva York. Desde ese cargo ha trabajado en casos relacionados con discriminación y derechos civiles. La alcaldía dijo que la nueva Oficina de Asuntos LGBTQIA+ servirá como enlace entre el gobierno municipal y las comunidades LGBTQIA+ para prevenir la discriminación basada en identidad de género u orientación sexual. También tendrá la responsabilidad de supervisar el proyecto NYC Unity, una iniciativa creada en 2017 para coordinar servicios y programas de apoyo dirigidos a esta comunidad en la ciudad. Tras el anuncio, Brown expresó que asume el cargo con el objetivo de fortalecer las políticas de inclusión y protección en la ciudad. “Nueva York me lo ha dado todo: atención médica que me ha salvado la vida, educación, un hogar, una carrera, mi familia elegida y una vida con propósito”, afirmó Brown, según declaraciones recogidas por PIX11. “Me enorgullece servir a esta ciudad como la primera directora de la Oficina del Alcalde para Asuntos LGBTQIA+. Trabajaré cada día para asegurar que las puertas de la ciudad de Nueva York permanezcan abiertas para todos y para continuar el legado de Nueva York como faro de oportunidad y esperanza para quienes han sido ignorados, discriminados y excluidos intencionalmente”, expresó. Brown también señaló que espera colaborar con distintas agencias municipales para garantizar que la ciudad continúe protegiendo a la comunidad LGBTQIA+ frente a personas o grupos que no comparten los valores de inclusión que, dijo, definen a Nueva York. De acuerdo con PIX11, antes de su nombramiento Brown se ha enfocado en investigar y atender casos de discriminación contra personas trans en espacios públicos y en el acceso a la vivienda. Su trabajo también ha incluido iniciativas para enfrentar desigualdades relacionadas con la discriminación racial y por discapacidad dentro del sistema de escuelas públicas, así como esfuerzos legales frente a medidas federales que debilitan las protecciones de derechos civiles. https://eldiariony.com
Por ATA - Sylvia Rivera 16 de marzo de 2026
La nueva regla finalizada de la administración Trump, "Mejorar la investigación y combatir el fraude en el programa de visado de inmigrantes de diversidad", representa una amenaza significativa para las personas trans que participan en el Programa de Visados de Diversidad en los Estados Unidos, comúnmente conocido como la "lotería de la tarjeta verde. " Bajo esta regla, que se finalizó el 11 de marzo, los solicitantes están obligados a revelar su "sexo biológico al nacer", independientemente de las discrepancias con sus pasaportes u otros documentos oficiales. Este requisito crea una laguna que podría permitir al Departamento de Estado etiquetar las aplicaciones de personas trans como fraudulentas y descalificarlas. Si una persona trans no rellenara el formulario usando su "sexo biológico al nacer", el Departamento de Estado también podría declarar su aplicación fraudulenta, incluso después de haber ingresado al país. El Departamento de Estado ha dicho que el requisito de "sexo biológico al nacer" se aplica a todas las solicitudes de visado, no sólo a la lotería de la tarjeta verde. Las implicaciones se extienden a ICE, que ahora tiene una nueva justificación para dirigirse a personas trans bajo el pretexto de la aplicación de la ley de inmigración. Dado que ICE puede funcionar con amplia discreción, las apuestas para las personas trans, especialmente las de grupos raciales minoritarios, son más altas que nunca. 📷 Activo vía Aleksandra Vaca / Transitics on Substack 📷 Departamento de Estado de EE. UU. 📷 Getty PinkNews.
Por ATA - Sylvia Rivera 13 de marzo de 2026
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha avalado el derecho de las personas trans a que su género sea reconocido en sus documentos oficiales en los Estados miembro. En una sentencia, publicada este jueves, el máximo órgano de justicia europeo ha dado la razón a una mujer trans que había pedido, sin éxito, a Bulgaria, su país natal, que actualizara sus datos en el registro civil. El TJUE considera que “el Derecho de la Unión se opone a que un órgano jurisdiccional de un Estado miembro pueda interpretar una norma que acabe constituyendo un obstáculo jurídico para la inscripción en el registro civil de ese Estado de un cambio de los datos relativos al género”. La corte argumenta su fallo en el derecho de los ciudadanos europeos a circular y residir libremente en otro Estado miembro. El caso se refiere a una mujer trans, nacida en Bulgaria, que realizó su proceso de transición en Italia. Cuando esta quiso que su género fuera reconocido en sus documentos búlgaros, el registro de este país le denegó la petición. Aunque la mujer presentó informes médicos y un dictamen pericial que respaldaba su demanda, la solicitud no fue admitida. La demandante acudió entonces al Tribunal Supremo de Bulgaria. En 2023, este organismo había emitido una decisión vinculante, declarando que la legislación búlgara no permite a los tribunales “autorizar un cambio de sexo, nombre o número de identificación personal para las personas trans en el Registro Civil”. Sin embargo, y ante las dudas de que la legislación búlgara chocara con el derecho de la UE, el caso fue elevado al TJUE. Aunque al Alto Tribunal europeo, con sede en Luxemburgo, especifica que la expedición de documentos de identidad ―en general todas las gestiones del registro— es competencia de los Estados miembro, estos deben respetar el derecho de la UE. Además, considera que no reconocer el género de un ciudadano en la documentación oficial, puede suponer “un obstáculo para la libre circulación” en el territorio europeo. La sentencia detalla que esa falta de reconocimiento documental de una persona trans produce una discordancia, que puede llevar a la persona afectada a tener que, bien dar explicaciones sobre su realidad, bien demostrar la autenticidad de sus documentos en múltiples situaciones cotidianas (en un aeropuerto, por razones médicas o profesionales). Una situación que, según ahonda el fallo, “genera inconvenientes considerables y supone una restricción a la libre circulación”. Esto “solo puede admitirse si se fundamenta en consideraciones objetivas de interés general y respeta el principio de proporcionalidad de conformidad con el derecho europeo y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, incluido el derecho a la privacidad”. Previamente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ya había dictaminado (en 2020 y en 2022) que Bulgaria vulneraba el Convenio Europeo de Derechos Humanos por su negativa al reconocimiento legal y documental del género de las personas trans. Desde entonces, la situación de las personas trans en el país ―en general de todas las personas LGTBI+― se ha deteriorado significativamente. En palabras de la abogada búlgara Denitsa Lyubenova, “este caso se refiere a la dignidad, la igualdad y la seguridad jurídica de las personas trans en Bulgaria”. “Como resultado de la sentencia dictada hoy, todos los casos pendientes en Bulgaria deben reanudarse sin demora, y los tribunales y autoridades deben emitir resoluciones de conformidad con el derecho de la UE y con este fallo”, ha agregado. Lyubenova es una de las fundadoras de Deystvie, organización que defiende los derechos del colectivo en Bulgaria. Avisa de que las actitudes lgtbifóbicas de su país y de otros Estados de la UE, como Hungría, Eslovenia o Rumania, no son solo un ataque contra las personas LGTBI+, “sino también un ataque a la democracia y a los valores europeos”. “Solo buscan sembrar el odio, fomentar la división y acabar restringiendo derechos”, ha continuado. Una de la reclamaciones de esta abogada experta en derechos humanos es, justamente, el establecimiento de “una postura europea común” antes estas situaciones. “Los ciudadanos búlgaros que no han ejercido su derecho a la libre circulación siguen sin disponer de una vía legal efectiva para cambiar sus datos personales”, ha destacado, “esto pone de relieve la urgente necesidad de una reforma legislativa para garantizar una protección efectiva de las personas trans que viven en Bulgaria”. Bulgaria es uno de los países de la UE que más lgtbifobia exhibe. Usando la misma retórica que Rusia, hace dos años el país aprobó una ley contra la “propaganda LGTBI” en los centros educativos. En el último Mapa Arcoíris, que anualmente elabora ILGA-Europe ―la delegación europea de la organización internacional LGTBI+― en base a 76 criterios; Bulgaria ocupa el puesto 38 (de 49 países) con respecto al reconocimiento de derechos del colectivo. Desde ILGA han calificado el fallo del TJUE de “histórico”. Por su parte, Amnistía Internacional denuncia que en Bulgaria se violan sistemáticamente los derechos de las personas LGTBI+.
Por ATA - Sylvia Rivera 12 de marzo de 2026
Este año, los registros de cáncer de EE. UU. reconocerán sólo los sexos “masculino” y “femenino” en sus bases de datos. Como informó en primer lugar KFF Health News, la medida podría tener efectos negativos a largo plazo en la salud de las personas transgénero. El año 2025 “vio más retrocesos sistémicos en la recopilación de datos de personas trans que cualquier otro año en la historia, incluidos los registros de cáncer”, afirma Scout, MA, PhD, a cargo de la dirección ejecutiva de The National LGBTQIA+ Cancer Network (Scout solo tiene un nombre). “Por desgracia, eliminar la recogida de datos no arregla las disparidades sanitarias, sino que las aumenta”. Los registros de cáncer hacen un seguimiento de los nuevos casos de cáncer y de los resultados de supervivencia en todo el país. También recogen información demográfica sobre las personas que padecen cáncer, como su edad, raza, etnia y sexo. Los registros regionales y estatales cuentan con el apoyo de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y del Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Estos registros alertan a científicos y médicos sobre las tendencias del cáncer, como el aumento del cáncer de mama en jóvenes y cómo el tabaquismo conlleva peores resultados para las mujeres negras con cáncer de mama. Los responsables políticos también utilizan esta información para crear programas y políticas que aborden estas tendencias. Históricamente, estos registros han excluido la información sobre personas lesbianas, gays, bisexuales, trans y queer (LGBTQ+) con diagnóstico de cáncer, ya que no recogían información sobre sexualidad y género. Sin esta información, hay muchos aspectos que las personas investigadoras aún desconocen sobre cómo el cáncer afecta a las comunidades LGBTQ+, como la prevalencia de ciertos tipos de cáncer o los factores de riesgo específicos para personas LGBTQ+. En los últimos años, los registros han ampliado las opciones de género para incluir “masculino”, “femenino”, “otro” y varias opciones para “transgénero”. Ahora, en consonancia con la orden ejecutiva de enero de 2025 del presidente Trump, que solo reconoce los sexos masculino y femenino, los registros están echando atrás esas opciones ampliadas. Cualquier registro que reciba financiación de los CDC o del NCI debe ahora clasificar a las personas solo como “hombre”, “mujer” o “desconocido/no declarado”. “Tomar una de las poblaciones menos estables del país y negarse activamente a controlar el impacto del cáncer en nuestra comunidad”, dice Scout, “es simplemente una mala práctica de salud pública”. https://www.breastcancer.org
Por ATA - Sylvia Rivera 11 de marzo de 2026
La lucha de una familia de Texas por obtener atención médica para su hijo con necesidades especiales ejemplifica la forma en que las leyes anti-trans pueden perjudicar a todos, no sólo a las personas trans. Gabrielle Jones-Radtke, que ha vivido en El Paso toda su vida, ahora se ve obligada a mudarse a Nuevo México para que su hija de siete años, Freyja, pueda recibir más fácilmente los bloqueadores de la pubertad que necesita para tratar su síndrome de Bardet-Biedl, un trastorno genético que le ha provocado una pubertad precoz. Jones-Radtke dijo El tribuno de Texas que el endocrinólogo pediátrico de su hija, el Dr. Héctor Granados, la única persona que brinda atención hormonal juvenil en todo El Paso, dejó de recetar bloqueadores de la pubertad después de ser demandado por el Fiscal General anti-trans Ken Paxton (R) por supuestamente violar la prohibición estatal de atención de afirmación de género. A Granados se le impuso una orden judicial que le prohibía recetar bloqueadores a jóvenes trans o proporcionar “diagnósticos falsos, como pubertad precoz”, para que sus pacientes pudieran continuar con su atención. La situación provocó que Granados dejara de recetar bloqueadores de la pubertad por completo. El caso contra Granados finalmente fue desestimado, pero Jones-Radtke ni siquiera sabe si ha vuelto a recetar bloqueadores de la pubertad o no. Ella ya había dejado su cuidado debido a los largos tiempos de espera en su consultorio, impulsados ​​por la falta de endocrinólogos pediátricos en el área. “Creo que la aprobación, así como la aplicación (de la prohibición de la atención sanitaria basada en la afirmación de género), probablemente esté dificultando la atracción de endocrinólogos pediátricos a la región”, dijo el abogado de Granados, Mark Bracken, al Tribuna. “Hemos logrado muchos avances y mejoras… atrayendo a más especialistas y más médicos. Pero aún queda un largo camino por recorrer”. En resumen, los médicos tienen miedo e incluso se limitan a ofrecer medicamentos hormonales a niños cis por motivos ajenos a la identidad de género. “Amo a Texas, pero en este momento no siento que ellos también nos amen”, dijo Jones-Radtke. Y añadió: “Cuando tienes un niño con necesidades especiales, las zonas grises no son tus amigas, porque toda tu vida es un área gris. Tener algo en lo que pueda confiar es extremadamente importante para su atención, y si sus médicos tienen demasiado miedo para hacer su trabajo, ¿qué diablos se supone que debo hacer?”. La falta de endocrinólogos pediátricos en el área también ha provocado que Freyja tenga dificultades para obtener otro medicamento crítico que ayude a controlar su apetito hiperactivo causado por su trastorno. Sin el medicamento Imcivree, dijo Jones-Radtke, las consecuencias pueden ser “increíblemente mortales”, causando problemas con los riñones de Freyja. “No podemos brindarle la atención que necesita porque todos los endocrinólogos tienen miedo de hacer su trabajo”. El Procurador General Paxton continúa aplicando leyes más estrictas contra las personas trans texanas. La semana pasada, declaró que es incluso ilegal que los proveedores de atención de salud mental autorizados por el estado afirmen a los jóvenes trans y que hacerlo es abuso infantil. Sitio de noticias trans Tránsitos dijo que la opinión de Paxton puede interpretarse como que esencialmente requiere que los profesionales de la salud mental se nieguen a ver a pacientes trans jóvenes o participen en una terapia de conversión. La opinión establece que los terapeutas tienen la obligación de ayudar a los niños a “superar” una “condición… subyacente”, que en este caso es la "disforia de género". Paxton ha pasado su mandato como fiscal general aterrorizando a la comunidad trans. En 2022, emitió una opinión no vinculante calificando la atención médica de afirmación de género como una forma de abuso infantil, lo que llevó al gobernador Greg Abbott (R) a ordenar al Departamento de Servicios Familiares y de Protección de Texas (DFPS) que investigara por abuso infantil a cualquier padre que permitiera que sus hijos trans accedieran a atención médica de afirmación de género prescrita por sus médicos. En una publicación de ese momento, Paxton calificó la atención de afirmación de género y los bloqueadores de la pubertad, que se ha demostrado que reducen el riesgo de suicidio a lo largo de la vida de las personas trans que tienen acceso a ellos antes de la pubertad, como “monstruosos y trágicos”. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 10 de marzo de 2026
La nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) falló a favor de las infancias y adolescencias trans e intersexuales en el Estado de Guerrero, al permitirles rectificar su acta de nacimiento por identidad de género autopercibida, sin que se les exija el requisito de cumplir la mayoría de edad. Por unanimidad, el Pleno avaló un proyecto a cargo del ministro Arístides Guerrero García, el cual declara inválidas disposiciones de la Ley de Reconocimiento y Derechos de las Personas de la Comunidad LGBTTTIQ+ en la entidad, que condicionaban este trámite administrativo a tener 18 años cumplidos. En sesión de este lunes, el ministro ponente expuso que esta restricción vulneraba los derechos a la igualdad y a la no discriminación, al libre desarrollo de la personalidad y a la identidad personal y de género. "El derecho a la identidad no espera a la mayoría de edad. Hay infancias y adolescencias que piden ser reconocidas como quienes ya son. La decisión que se discute no define la identidad, esa ya existe, sino si el Estado es capaz de verla y reconocerla", expresó Guerrero García al discutir el asunto. Esta resolución del Alto Tribunal vinculó al Congreso de Guerrero para que en un plazo de 12 meses emita una regulación que establezca un procedimiento registral acorde a los parámetros de derecho a la identidad. El ministro Arístides Guerrero pidió considerar el contexto socio-jurídico de las infancias y adolescencias trans e intersex en México, en el que un alto porcentaje identifica su identidad en etapas tempranas, así como destacar su situación de vulnerabilidad en un "entorno adultocéntrico". La ministra Loretta Ortiz Ahlf se mostró a favor del proyecto y afirmó que los menores de edad son tutelares de los mismos derechos que las personas adultas, por lo que imponerles una restricción para obtener una nueva acta de nacimiento "parte de estereotipos sobre la capacidad y toma de decisiones de las infancias y adolescencias". "Hay decisiones de esta Suprema Corte de Justicia de la Nación que pueden cambiar la vida de una persona desde su primer documento, me refiero precisamente al acta de nacimiento", sostuvo Arístides Guerrero. https://www.uniradioinforma.com
Por ATA - Sylvia Rivera 9 de marzo de 2026
Cómo lo hicieron: Texas ya tiene una prohibición sobre la atención de afirmación de género para menores trans. Esta semana, el fiscal general del estado, Ken Paxton, emitió una opinión diciendo que la prohibición incluye psicoterapia y que incluso mostrar aprobación por la identidad de un joven trans es “una transición para nuestros hijos”. Por qué es importante : Esto hace que la prohibición de Texas sobre los cuidados que afirman el género sea una de las más radicales del país. Los republicanos buscan nuevas formas de quitar derechos a las personas trans a medida que se acercan las elecciones intermedias; otros estados podrían seguir su ejemplo. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 6 de marzo de 2026
El debate público sobre la participación de personas trans en el deporte está marcado por mucha ideología, afirmaciones simplificadas y por una profunda desconexión con la evidencia científica actual. Como evidencia de que los criterios son más ideológicos que científicos, basta con recordar que dos de las federaciones que a nivel estatal han prohibido a las mujeres trans competir son tiro con arco y ajedrez. Así, mientras hay quienes sostienen que las mujeres trans poseen una ventaja atlética inherente e insalvable, otros afirman que las diferencias desaparecen sin más. La realidad es más compleja y, justamente por eso, y teniendo en cuenta que deportistas trans han ido incorporándose a deportes comunitarios y federados sin tanta alharaca, el deporte profesional —especialmente el de élite, que es el que siempre se toma como referencia— merece un análisis más riguroso y unas políticas del deporte competitivo finamente diseñadas. Una reciente revisión sistemática con metaanálisis, que analiza 52 estudios y más de 6.400 personas, compara composición corporal y aptitud física entre atletas cis y trans antes y después de la terapia hormonal. Sus resultados principales vienen a desafiar los tópicos del debate: tras 3 años de terapia hormonal, los estudios infieren que las mujeres trans no muestran diferencias significativas en fuerza —característica principal de varios deportes—, ni en capacidad aeróbica máxima —clave en los deportes de resistencia—. Es decir, que, aunque las mujeres trans pueden mantener algo más de masa magra, ese dato no se traduce en un rendimiento superior. Los propios datos del metaanálisis muestran que la terapia hormonal en mujeres trans produce cambios fisiológicos progresivos: disminución de masa magra y reducción de fuerza en el tren superior y aumento de masa grasa, acercando sus perfiles funcionales a los de las mujeres cis. Desde el Science Media Centre España subrayan este mismo hallazgo y, al mismo tiempo, recuerdan que la ausencia de diferencias estadísticamente significativas no prueba la igualdad absoluta en todos los deportes, señalando los límites de los estudios actuales: heterogeneidad, ausencia de datos específicos de deportistas de élite trans -no llegan a profesionalizarse por la discriminación y falta de oportunidades en el deporte competitivo-, y por la falta de métricas disciplinares. Más allá de las hormonas y el músculo Una de las consecuencias de todo ello es que el rendimiento deportivo no depende únicamente de la masa muscular, la fuerza o los niveles hormonales. El cuerpo es un sistema bio-psico-social que incluye historia de entrenamiento, salud mental, experiencias de estigma, acceso a recursos y características principales y estilos de movimiento específicos de cada disciplina. Asimismo, hay voces que denuncian que a las mujeres, trans o no —caso de atletas como Caster Semenya, con una natural capacidad de producción de testosterona—, que cuentan con aptitudes excepcionales, se las somete a tratamientos para aminorar sus capacidades naturales. En el deporte de élite compiten individuos con capacidades fuera de lo habitual, pero la diferencia es que, a ellas, en general, se les colocan límites de rendimiento —techos de cristal deportivos— y se las "dopa" para que sean peores en el caso de que sobresalgan fuera de rangos femeninos preestablecidos, mientras que no recordamos casos similares en competición masculina. Usain Bolt nunca fue analizado por romper todas las marcas de velocidad ni tomó medicación para empeorar su rendimiento. Tampoco Michael Phelps en natación o jugadores de la NBA como Gheorghe Mureşan o Pavel Podkolzin. Por Aitzole Araneta Sexóloga de la Junta Directiva de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología y Técnica de Igualdad https://www.publico.es