Abolir el género

ATA - Sylvia Rivera • 16 de enero de 2020

¿Qué significa abolir el género para el feminismo? ¿Cómo encajamos esta idea con las necesidades de las personas trans? La autora plantea una premisa para empezar: abolir el género no es abolir las diferencias, sino las estructuras de poder asociadas a ellas.

A Erik le gusta jugar con muñecas y también el fútbol. Es un chico trans. Ha hecho su transición, pero no termina de encajar en el estereotipo masculino. Esto es habitual, lo cuentan desde la Asociación de Familias de Menores Transexuales del País Vasco, Naizen . Al principio, los niños y las niñas trans suelen cumplir con estereotipos de género para que se les reconozca como lo que son, pero una vez que se les acepta, ya no sienten esa necesidad.

Las feministas ya lo sabemos, ser mujer no se nace, se hace. Nacemos con un determinado sexo, que se entiende como natural en función de los genitales. Éste es el que nos toca, y los roles asociados a él no son naturales sino culturales. Esos roles, que conforman el género mujer, nos someten, por un lado, desde el patriarcado, y por otro, desde el capital, que se sirve de esas opresiones para reforzar la estructura de clases sociales y de explotación. En esta línea, desde un amplio sector del feminismo vemos la necesidad de abolir el géneros .

«La posmodernidad cuestiona todo aquello que se da por natural cuando es cultural e impuesto»

Podríamos decir que esta línea de pensamiento, que cuestiona todo aquello que se da por natural cuando es cultural e impuesto, se ha desarrollado hasta desembocar en un grupo de discursos que se entienden por postmodernos. Es decir, cuestionan lo natural o real, quién lo decide y para qué. Según expone Terry Eagleton en su libro La idea de Cultura. Una mirada política sobre los conflictos culturales (2007), el desarrollo de estas teorías postmodernas ha derivado –no siempre, diría yo, pero sí en algunos casos- en “una tecnocracia triunfalista que cree poder vencer a todo excepto a la mortalidad”. La idea de fondo es que un amplio dominio de la tecnología y de la ciencia nos puede emancipar por completo de la biología. Si hacemos una breve retrospectiva, está bien recordar que la idea de dominar la biología, y en especial las tecnologías de la reproducción, fue central en el tecnofeminismo de los años 70 de Estados Unidos y Gran Bretaña, con exponentes del feminismo radical como Shulamith Firestone. El ejemplo más paradigmático y cercano es el derecho al aborto.

Eagleton no parece tener presentes en su discurso las teorías tecnofeministas, y obvia que, para quienes no controlamos los procesos discursivos o tecnológicos, deconstruirlos para crear los nuestros es esencial. Aun así, hace una crítica muy acertada a una serie teorías que se resisten a aceptar los límites materiales que la realidad impone a los discursos y que resume en una frase que me gusta: “La muerte es el límite del discurso, no un producto de él” . Para él, estas teorías, llegadas sobre todo de Estados Unidos, caen en lo que él llama “síndrome de California”. Aunque no menciona a Judith Butler, considero que la autora es en la actualidad un exponente paradigmático de este síndrome.

Lenguaje, sexo y género

A Judith Butler se le critica que siempre que dice que va a hablar de los cuerpos, termina hablando del lenguaje . Es decir, culmina en un discurso autorreferencial en el que decir cosas es hacer cosas, lo que ella llama performance o lenguaje performativo. Describe que tanto el sexo como el género son categorías culturales naturalizadas a través de los actos de habla: mediante repeticiones en el tiempo hemos creado un hábito normativo que debe ser deconstruido. Para Butler no solo el género es un constructo cultural, también lo es el sexo. Si quisiéramos entender esto desde una base material que la autora no menciona, podríamos aludir a los estudios que dicen que el sexo es un espectro , y que el binarismo macho-hembra es la forma impuesta social, que requiere de hombres y mujeres normativos, dejando a todo lo que sale de esa fórmula en el campo de la anomalía. Cómo esto sostiene la idea de familia tradicional que refuerza el patriarcado, la propiedad privada y es nuclear en el capitalismo, da para otro artículo.

Volviendo a Butler, a partir de su idea de lo performativo desarrolla la teoría queer o, como le gusta llamarla a un sector del feminismo que la desprecia, la ideología queer o queerismo. La expresión ideología queer recuerda, desafortunadamente, a la de ideología de género con el que los sectores conservadores rechazan las teorías feministas. Aquí es donde un cierto sector del feminismo cierra filas: se están mezclando sexo, género e identidad ; esta mezcla es una hecatombe, la idea de mujer se vacía de contenido, el sujeto político del feminismo se desdibuja, la socialización como hembra-mujer es distinta de las demás, permitir que el género sea una identidad supone esencializar y fomentar los roles de género; si transfobia es abolir el género, pues somos tránsfobas, asumen. Además, añaden, ellas no hablan desde sentimientos como la empatía que puedan sentir por las personas trans, sino que hablan desde la razón, porque no dejan que lo empático nuble lo racional.

«El poder necesita ocultar los términos en los que se basa su discurso para esconder que son creados aunque se hayan naturalizado»

El problema, dicen las antiqueeristas más moderadas, no está tanto en las personas transexuales que se someten a una intervención quirúrgica, sino en aquellas que no quieren hacerlo. Si admitimos que el género es un rol impuesto culturalmente que oprime especialmente a las mujeres, el hecho de que haya personas que reivindiquen tener ese género oprimido cuando no tienen el cuerpo de una hembra supondría reafirmar la existencia de ese género que queremos abolir. Suena lógico, pero la navaja de Ockham no suele funcionar: la explicación más sencilla casi nunca es la más adecuada. Yo estoy más con Wendy Brown cuando afirma que la teoría debe permanecer en movimiento. La política, o el poder, están en desacuerdo con el proyecto de creación de sentido , porque necesita ocultar los términos en los que se ha forjado su discurso para esconder que son términos creados, aunque se hayan naturalizado. Es decir, cierto sector del feminismo pretende obviar que el objetivo de abolir el género, tal y como la formulábamos, nos ha servido hasta cierto momento, pero el diálogo con las personas trans pide que revisemos su significado. Negarlo es querer afianzarnos en un poder discursivo que nos permite seguir con nuestro discurso sin moverle ni una coma. Resulta que, al final, quienes dicen criticar el queerismo postmoderno caen en la trampa. Porque acaban creyendo que su discurso es la verdad, y que la realidad no lo limita. Es decir, si una realidad que desconocía o no tenía en cuenta viene a trastocar mi razonamiento, prefiero negar dicha realidad a replantear mis razones.

El queerismo, dice cierto sector del feminismo, introduce, no en la teoría sino en la práctica política, un reforzamiento de las propuestas rígidas que propone el patriarcado. La teoría queer, dicen, hierra al proponer que estar conforme con el sexo implica estar conforme con los mandatos de género. Y por eso, cisexual sería una categoría tramposa y antifeminista . Si se supone que la mujer cis es la que está conforme con su género, sería lo contrario a la mujer feminista. Pero no es tan sencillo. Las mujeres trans no es que no estén conformes con el género masculino que se les asignó al nacer, es que su identidad sexual es mujer . Como mujer feminista cis, no tengo un problema con mi identidad de género, no necesito que se me reconozca otro género; mi problema es con los roles de género. Y eso puede pasarle también a una mujer trans: quiere ser reconocida como mujer, pero no cargar con dichos roles. La realidad está imponiendo un límite a nuestro discurso por mucho que lo repitamos y suene razonable, y tenemos que replantearnos la cuestión del género. Sigamos cuestionando la idea de que lo trans viene a reforzar los conceptos patriarcales del género. Si hay una persona nacida con genitales de hombre, que sabe que es mujer y decide no someterse a una intervención quirúrgica, ¿afianza el rol de género? ¿Cómo? ¿Por llevar pendientes, tacones, falda o pintándose los labios? ¿Y si no los lleva? ¿Hablamos de eso cuando hablamos de estar conforme con los mandatos del género? Y si, como Erik y tantos niños y niñas trans no cumple con los estereotipos de su género, ¿qué es? ¿Es menos trans, es menos niño o es menos peligroso? Y si, como mujer trans, lucha contra los rolles de género que padece y que a Ana Patricia Botín casi ni le rozan, ¿quién afianza o abole el qué?

Porque éste es el miedo de ese sector que habla de ideología queer. Que se nos cuelen los hombres vestidos con faldas. Sorprende ver que algunas de esas mismas detractoras sigan llevando pendientes y maquillaje, cumpliendo con el estereotipo de mujer. Es verdad que otras tienen el pelo corto y van con la cara lavada. Ah, entonces, ¿ya han abolido el género? ¿Es que era tan fácil? ¿O es que estamos confundiendo los estereotipos estéticos –que también pueden y deben cuestionarse- con el género como forma de opresión? ¿El síntoma con la enfermedad? ¿La identidad de género con sus roles? Como feminista radical y marxista pensaba que el problema de los roles de género era de raíz , estructural y material. Monique Wittig explica muy bien la asociación entre género y clase. Ésta se ancla en el menor acceso al trabajo, en los salarios más bajos, en los roles de cuidado no valorados, en las violencias que padecemos por el hecho de ser mujeres, mayoritariamente a manos de hombres cis y en función de la violencia patriarcal. El género no es solo una cuestión performativa, es una cuestión de poder . Es fundamentalmente una cuestión de clase, más que de estética o de discurso. Y ahí, en esa opresión que hace al género, las personas trans tienen algo que decir. ¿O vamos a pensar que no han sido personas a las que no se ha aceptado desde la infancia, cuando no se les ha maltratado directamente?

Por si alguien tiene alguna duda, los datos. Según recogen Rosa Maria Garcia , Andy AF y Artizar en el libro Feminismos. Miradas desde la diversidad (2019) : “Alrededor de un 35% de las personas trans están desempleadas. Un 48% de las mujeres trans ha ejercido la prostitución en algún momento de su vida , en su mayoría motivadas por la falta de acceso a cirugías y/o tratamientos hormonales, y más aún por simple supervivencia, al no poder acceder a un puesto laboral. Una mujer trans tiene 49 veces más probabilidades de contraer el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual. El 60% de las mujeres trans ha sufrido depresión en algún punto de su vida debido a la agresión constante por su identidad. La tasa de intentos de suicidio es del 41% frente al 1,6% de la población general. Existen muchas más probabilidades de ser asesinadas por ser mujeres trans; las cifras no están contabilizadas pues la mayoría de las veces se registra como asesinatos a hombres y/o se considera asesinato homófobo. Las tasas de alcoholismo y la drogodependencia son muy superiores a las de la población general. Mientras, la esperanza de vida es de tan solo 35 años en América Latina (estimamos que de 50 en España) debido a la exclusión social”.

La ley y la política del miedo

Si hay un sitio donde el lenguaje hace cosas por excelencia, es en el derecho, donde las palabras dejan de ser teoría, dejan de tener movimiento y quedan selladas –aunque sabemos de sobra que la ley, sin recursos materiales para que se cumpla, es papel mojado-. El meollo es qué se entiende por identidad de género en un texto legal cuando no ha habido una reasignación genital y si lo que queremos es despatologizar. Despatologizar pasa por no tener necesidad de diagnosticar. Así lo recoge la modificación de 2019 a la ley por los derechos de las personas trans en el País Vasco . El problema del que alerta cierto sector del feminismo es que, al reformular así la ley, el género se define entonces como identidad sentida. Esto supone que, en vez de ser una categoría atribuida de forma colectiva, algo que se asigna, pasa a ser subjetiva e individual, lo cual puede llevar al problema que siempre citan: en México, el colectivo Muxe de Oaxaca denunció que varios hombres se habían declarado transgénero para registrarse como candidatos en cuotas destinadas para las mujeres.

Bea Sever , presidenta de Naizen, dice que todas las personas tenemos un género subjetivo asignado, no solo las trans, pero nadie lo pone en duda porque concuerda con nuestro sexo. Siguiendo con el tema legal, argumentar que existe un grupo de hombres que utilizó la ley en su beneficio parece más bien el discurso de trinchera , porque ya sabemos que hecha la ley hecha la trampa, y no por eso cuestionamos todas las leyes. Desde la izquierda, al menos, no cuestionamos las ayudas sociales, aunque sepamos que siempre va a haber quien se aproveche de ellas; tampoco la ley de violencia de género aunque sepamos que existen las denuncias falsas. En cualquier caso, pedimos que esas leyes se mejoren , pero no negamos su necesidad con base en quienes las utilizan de forma fraudulenta.

«Todas las personas tenemos tenemos un género subjetivo asignado, no solo las trans»

Estoy de acuerdo con hacer crítica y con observar qué podría pasar con otras leyes al introducir un cambio en un texto. Pero defender que hablar de cuerpos gestantes –término que reconozco que no me convence por esconder la categoría mujer– abre las puertas a la gestación subrogada, supone desvirtuar el debate. Porque la gestación subrogada sigue dando los mismos problemas independientemente del cuerpo que se alquile. Tampoco debería suponer un problema hablar, cuando se dé, de hombre gestante en el caso de que un hombre trans se quede embarazado. En cualquier caso, no podemos amparar discursos que niegan a otras la posibilidad de despatologización, en los que, compañeras oprimidas, ven de nuevo su lucha relegada a un segundo plano; en los que se acusa a otras de impedirnos abolir el género, con lo bien que cuadraba esto en nuestra cabeza antes de fijarnos en que ellas también estaban. ¿Qué vamos a hacer? ¿Parapetarnos en nuestros logros a costa de obviar otra parte de la realidad? Ese tipo de discursos son racionales, pero sí parten de un sentimiento: el miedo . Miedo a perder esa pequeña cuota de poder afianzada en conceptos que se han naturalizado. Todos los discursos siempre nacen de algún sentimiento, la clave está en cuál escogemos al ponernos a teorizar. Porque en el caso de que hubiera hombres fingiendo ser mujeres para aprovecharse de la ley, tendríamos que pensar fórmulas legales para evitar las trampas pero que no patologicen a las personas trans.

El género se da por supuesto desde la subjetividad compartida y debido a un hábito que asocia sexo y género, y se espera que cada cual cumpla con determinados estereotipos que lo demuestren, y que se someta a sus roles asociados. Para romper con ese hábito y no esencializar los géneros a través de estereotipos simples, podemos proclamar, como las xenofeministas , que hay tantos géneros como personas . Y, sobre todo, abolir el género no es abolir las diferencias ni las identidades, sino las estructuras de poder asociadas a ellas, sus roles . Esta lucha pasa por disputar el discurso sobre nuestros cuerpos. Y ahí, el feminismo arrebatando la potestad médica sobre las técnicas de reproducción y las trans exigiendo el fin del diagnóstico, estamos todas juntas. Las xenofeministas nos han dado el lema en su manifiesto de 2015 : “Si la naturaleza es injusta, ¡cambiemos la naturaleza!”.

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Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 16 de enero de 2026
La cantante y empresaria Rihanna ha incorporado a Vivian Jenna Wilson, hija trans de Elon Musk, como una de las protagonistas de su nueva campaña de Savage x Fenty para San Valentín. La modelo, de 21 años, aparece en una serie de imágenes rodeada de estatuas griegas y acompañada por otras modelos como Lovie Simone y Emma Arletta, según adelantó Metro UK. Vivian Wilson (hija de Elon Musk y su primera esposa, Justine Wilson) se ha consolidado como una figura emergente en el mundo de la moda. Desde que comunicó que era una mujer trans en 2020, mantiene una relación públicamente distante con su padre, habiendo cortado oficialmente los lazos con un cambio de nombre en 2022, especialmente días después de que él respaldara a Donald Trump para presidente. “Ya no vivo con mi padre biológico ni deseo estar relacionada con él de ninguna manera”, escribió la modelo en los documentos legales. Su carrera profesional ha crecido de forma notable en los últimos años. Debutó en la New York Fashion Week, colaboró con Wildfang diseñando una camiseta benéfica para The Trevor Project, y ha ido sumando campañas de moda de alto perfil dentro y fuera de Estados Unidos. La colección de San Valentín de Savage x Fenty, titulada “Love So Savage: A Modern Ode to Aphrodite” (Amor tan salvaje: una oda moderna a Afrodita), combina elementos clásicos con una estética sensual contemporánea. Las imágenes muestran a Wilson con un conjunto floral rojo y negro, medias rojas intensas y poses inspiradas en esculturas clásicas. Rihanna también aparece en la campaña con varios conjuntos de la colección, reforzando la identidad visual de la marca. La elección de Wilson ha generado una amplia conversación en redes sociales y en la prensa especializada. Para muchos observadores, la decisión refuerza la imagen de Savage x Fenty como una marca comprometida con la diversidad, la inclusión y la representación de identidades trans en la moda mainstream. Medios como Daily Express US destacan que la campaña supone otro paso en la consolidación de Wilson como una figura relevante en la industria, especialmente tras su creciente presencia en pasarelas y editoriales de moda internacional. https://www.larazon.es
Por ATA - Sylvia Rivera 15 de enero de 2026
A casi cuatro años del ataque que estuvo a punto de costarle la vida, el caso de la activista y periodista trans Natalia Lane inició esta semana la etapa de juicio oral en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur, en Xochimilco, por la agresión ocurrida el 16 de enero de 2022. Su caso es histórico por ser el primero en México en el que la carpeta de investigación de una mujer trans trabajadora sexual llega a la etapa de juicio oral bajo la clasificación de tentativa de transfeminicidio . A través de este proceso, Lane busca no solo una sentencia punitiva, sino una reparación integral y restaurativa que incluya daños físicos, emocionales y patrimoniales Mediante un comunicado, Natalia Lane compartió este 14 de enero que “la reparación integral y la justicia son derechos que históricamente han sido negados a las trabajadoras sexuales”, por lo que este caso representa la posibilidad de acceder parcialmente a lo que se les ha arrebatado. “Hoy quizás estoy librando la batalla más dura que me ha tocado vivir, y por eso es importante seguir de cerca este caso que marcará un antes y un después en el acceso a la justicia”, dijo Lane a través de un video comunicado previo al juicio en el que reafirmó que la necesidad de justicia y reparación para “las personas LBGTQ+, las mujeres trans y las putas”. El ataque y el proceso judicial El 16 de enero de 2022, Natalia Lane fue agredida con un cuchillo en la cara, cuello y manos en un hotel de la Ciudad de México. Aunque su agresor, Alejandro “N”, fue detenido y vinculado a proceso por feminicidio en grado de tentativa y permanece en prisión preventiva, el caso se ha prolongado por casi cuatro años sin que exista una sentencia. El retraso responde a los amparos interpuestos por su defensa, así como a dilaciones atribuibles a la negligencia y a prácticas de violencia institucional dentro del sistema de justicia. México es el segundo país con mayor índice de transfeminicidios en Latinoamérica, registrando 445 casos desde 2008, de acuerdo con información del Observatorio de Personas Trans Asesinadas (TGEU, por sus siglas en inglés), solo después de Brasil, que documenta más de dos mil casos en la región. Por su parte, la colectiva Transcontingenta registró al menos 94 víctimas de transfeminicidio.
Por ATA - Sylvia Rivera 14 de enero de 2026
Las mujeres trans que padecen VIH presentan peores resultados clínicos y de seguimiento que otros grupos de personas con el virus –ha revelado un estudio realizado a partir de CoRis, cohorte española especializada en el seguimiento de personas con VIH–, pese a mostrar una adecuada conexión con los servicios sanitarios tras el diagnóstico. El trabajo, presentado en el último Congreso Nacional de GeSIDA, pone de manifiesto la necesidad de establecer estrategias específicas para mejorar la atención y los resultados de salud en este colectivo. La investigación ha sido liderada por la doctora Cristina Díez Romero, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, quien, junto con su equipo, ha analizado los datos de 17.413 personas con VIH incluidas en esta plataforma entre 2004 y 2023 y atendidas en más de 40 centros hospitalarios de todo el país. De estas, 10.748 eran hombres que tienen sexo con hombres (HSH); 3.954, hombres cis heterosexuales; 2.515, mujeres cis; y 196, mujeres trans. El estudio ha comparado la evolución clínica de estos grupos, su respuesta al tratamiento antirretroviral, así como indicadores de calidad asistencial durante casi dos décadas. Los resultados que ha arrojado el estudio han mostrado que las mujeres trans con VIH experimentaron mayores tasas de fracaso virológico, y nuevas enfermedades definitorias de sida y de pérdida de seguimiento, en comparación con el resto de grupos y especialmente con los hombres que tienen sexo con hombres. Pese a estos indicadores, no se observaron diferencias significativas en la mortalidad, determinando que, pese a tener una supervivencia similar, las trayectorias clínicas de las mujeres trans se caracterizan por ser más inestables y vulnerables. Rápido acceso al sistema sanitario A pesar de los resultados, el estudio muestra que tanto las mujeres cis como las mujeres trans se vincularon al sistema sanitario con mayor rapidez que los otros grupos, en los que la mayoría accedió a la atención médica en el primer mes tras el diagnóstico, lo cual resulta un indicador relevante de buena calidad asistencial. Además, las mujeres trans alcanzaron tasas de supresión viral temprana en los primeros tres meses comparables a las del resto de participantes. Estos hallazgos indican que las barreras más determinantes para este grupo de personas no se encontrarían en el acceso inicial, sino en la continuidad del seguimiento y en el mantenimiento del tratamiento antirretroviral a largo plazo. "Las dificultades para mantener una atención continuada y una adherencia sostenida al tratamiento parecen ser elementos centrales en estos resultados, aunque no podemos identificar con certeza sus causas. Factores sociales, condiciones estructurales y obstáculos en el seguimiento podrían contribuir a estas diferencias", afirma la Dra. Díez. https://www.elperiodico.com
Por ATA - Sylvia Rivera 13 de enero de 2026
Otro estudio más que demuestra que la juventud trans casi siempre se sienten con menos intenciones suicidas cuando reciben atención de afirmación de género se ha agregado a la pila de evidencia de que los bloqueadores de la pubertad son seguros y eficaces. La investigación que se publicará en el volumen de febrero del Journal of Paediatric ha demostrado una vez más que los adolescentes trans muestran “reducciones significativas” en la depresión y la ansiedad después de comenzar una terapia hormonal clínicamente respaldada. El estudio, coescrito por pediatras de Nevada, Texas y Missouri, examinó el bienestar de 432 pacientes antes y después de someterse al tratamiento. Los participantes, de entre 12 y 20 años, fueron encuestados sobre su salud mental antes y al menos 364 días después de comenzar un tratamiento médico adecuado, como bloqueadores de la pubertad y terapia de reemplazo hormonal (TRH). Utilizando el kit de herramientas Ask Suicide-Screening Question (ASQ), una evaluación internacionalmente reconocida de las tendencias suicidas en jóvenes y adultos, los investigadores encontraron mejoras significativas en la salud mental de los pacientes en todos los ámbitos. Según los resultados del estudio, las tendencias suicidas entre los participantes disminuyeron significativamente con el tiempo, y las tasas continuaron disminuyendo a medida que pasaba el tiempo. Los médicos observaron que las reducciones fueron consistentes independientemente de la identidad de género, la duración del tratamiento y, curiosamente, la edad al inicio de la terapia. Esto no sólo demuestra una vez más que la atención que afirma el género es notablemente eficaz para mejorar el bienestar de los pacientes trans, sino que su eficacia para reducir las tendencias suicidas no disminuye a medida que los pacientes envejecen. Los médicos recomendaron realizar un seguimiento del estudio con “una muestra más grande y un seguimiento más prolongado” para demostrar suficientemente la coherencia de los tratamientos de salud mental de la atención de afirmación de género. Los políticos siguen prohibiendo los bloqueadores de la pubertad a pesar de la evidencia. Numerosos estudios en todo el mundo han demostrado que los cuidados que afirman el género casi siempre son algo bueno para las personas trans, especialmente para los jóvenes trans. Un estudio de octubre de 2024 encontró que el 97 por ciento de los menores de 18 años trans estaban “altamente satisfechos” con los resultados del tratamiento de afirmación de género, mientras que otro de marzo del mismo año encontró que, de 548 pacientes que accedieron a atención médica trans, solo dos se arrepintieron. Las tasas de arrepentimiento por el tratamiento de afirmación de género son muy bajas según un artículo de mayo de 2024, que encontró que los pacientes tienen más probabilidades de arrepentirse de la cirugía de rodilla, el aumento de senos e incluso de tener hijos que aquellos que comienzan un tratamiento de afirmación de género. A pesar de la montaña de evidencia que demuestra que la atención que afirma el género puede salvar vidas, y casi siempre lo es, los políticos y expertos políticos anti-trans afirman regularmente que a los jóvenes trans no se les debería permitir acceder a tratamientos médicos clínicamente aprobados. Al menos 27 estados de EE. UU. prohíben de alguna manera la atención que afirma el género, lo que impide que más del 40 por ciento de la población juvenil trans de Estados Unidos acceda a la atención. Los bloqueadores de la pubertad también están prohibidos para los jóvenes trans en el Reino Unido, a pesar de que están disponibles gratuitamente para los jóvenes cis. El Proyecto Trevor, una organización de prevención del suicidio LGBTQ+, advirtió que estas prohibiciones tienen “impactos perjudiciales” en la salud mental de los jóvenes trans, que ya tienen una probabilidad desproporcionadamente alta de tener tendencias suicidas. Una investigación realizada por la Dra. Natacha Kennedy en la Universidad de Londres encontró que la prohibición de Wes Streeting de bloquear la pubertad para los jóvenes trans está “dañando de manera significativa, extensa e implacable a los niños y jóvenes trans”. Habló con los padres de jóvenes trans que alguna vez fueron “felices, bien adaptados y poco diferentes de la mayoría de los niños cis”, pero que ahora han recurrido a la autolesión debido a la imposibilidad de acceder a la atención. El suicidio se puede prevenir. https://www.sentidog.com
Por Mar Cambrollé Jurado 12 de enero de 2026
Andrea Jenkins, nativa de Chicago, de 64 años, fue la primera funcionaria negra y trans elegida para un cargo público en los Estados Unidos cuando se unió al Concejo Municipal de Minneapolis hace nueve años. “En primer lugar, me identifico como poeta y escritora, y estar en este trabajo realmente no me permitió concentrar todo el tiempo y la energía que quería en mi vida creativa, por lo que quería volver a eso mientras todavía tuviera algo de agudeza mental, pasión y habilidades”, dijo. Radio pública de Minneapolis. Si bien Jenkins hizo historia para la comunidad trans con su elección en 2017, fue el mismo año en que le diagnosticaron esclerosis múltiple. La enfermedad nerviosa degenerativa ha pasado factura, dijo. “Desde entonces, ha habido una disminución visible en mi movilidad y en mi forma física de navegar y negociar el mundo”, dijo. Jenkins llegó al consejo después de trabajar con la Universidad de Minnesota en un proyecto de historia oral trans, con la Colección Jean-Nickolaus Tretter de Estudios de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Trans de la escuela. Asistió a la UM como estudiante y obtuvo dos maestrías: una maestría en escritura creativa de la Universidad Hamline y una maestría en desarrollo económico comunitario de la Universidad Southern New Hampshire. También fue becaria de liderazgo del David Bohnett LGBTQ Victory Institute en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de Harvard. Jenkins compartió la portada de Tiempo revista en enero de 2018 con varias docenas de otras mujeres que participaron en la Marcha de las Mujeres en Washington el año anterior y, como ella, luego se postularon para un cargo. Jenkins describió su tiempo en el concejo municipal como “tumultuoso”: su mandato coincidió con la pandemia de COVID y la agitación tras el asesinato de George Floyd en el distrito que representa. Ese mismo nivel de caos se está apoderando de Minneapolis nuevamente después del tiroteo mortal de una mujer homosexual que protestaba contra las detenciones de ICE esta semana. Jenkins experimentó otro caso de lo que ella llamó “violencia política” en 2021, cuando un grupo de activistas bloqueó su automóvil durante 90 minutos cuando salía de un evento del Orgullo en la ciudad. Se negaron a dejarla irse hasta que aceptara firmar un documento con una lista de demandas, incluido el apoyo a la renuncia del alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y el establecimiento de una comisión de responsabilidad policial. Jenkins dijo que los manifestantes la tomaron como rehén. “Ciertamente, no sufrí ningún daño físico de ninguna manera, pero sí emocional y psicológicamente… He tenido un período tumultuoso en el cargo, particularmente en torno a la raza”. Preguntado en una entrevista con Nación LGBTQ En 2023, si su elección como la primera funcionaria negra y trans en la historia de Estados Unidos fue una carga o una bendición, Jenkins, siempre poeta, entonó que era “una bendición y un honor”. “Creo que realmente ofrece algo de esperanza e inspiración a los jóvenes en una época en la que las personas trans y no conformes con el género están siendo injustamente atacadas por ataques políticos que intentan legislar a las personas trans y no conformes con el género fuera de la vida pública”, dijo, tres años antes de que muchos de esos esfuerzos se hicieran realidad. “Creo que es una inspiración para las personas trans, queer y no conformes con su género que quieren buscar roles en la vida pública, y particularmente en roles electos”. “Por lo tanto, es un honor poder hablar en nombre de mi comunidad, desde una posición de autoridad, desde una plataforma que la gente escuchará. Es un gran honor”. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 9 de enero de 2026
Un experto calificó la situación de “aterradora”. Los expertos en genocidio están haciendo sonar la alarma para advertir que Estados Unidos se encuentra en las primeras etapas de una campaña más amplia para destruir “literal y físicamente” a las personas trans como grupo de género específico, según el Instituto Lemkin, una organización no gubernamental multinacional con sede en Estados Unidos dedicada a poner fin al genocidio. La presidenta del Instituto Lemkin, Dra. Elisa von Joeden-Forgey, dijo que Estados Unidos se encuentra ahora en las “etapas tempranas y medias de un proceso genocida contra personas trans, no binarias e intersexuales”. Agregó que los republicanos están utilizando a las personas trans para generar miedo, particularmente en torno a los niños, la familia y su concepto ideal de masculinidad, para preparar su base para el genocidio, informó el instituto en un artículo reciente. El Dr. Gregory Stanton, presidente del grupo Genocide Watch, estuvo de acuerdo y dijo que la orden ejecutiva de Donald Trump que niega cualquier reconocimiento de cualquier género fuera del binario masculino-femenino es una idea “totalitaria” impulsada por la “ideología nazi”. El Dr. Stanton también señaló que estos binarios estrictos entre hombre y mujer no existen en la naturaleza ni en muchas otras culturas. “La administración Trump y sus bases… han identificado un conjunto de ‘enemigos’ o ‘personas objetables’” y han suscitado prejuicios públicos contra ellos “de una manera que está escalando hacia la violencia”, dijo el Dr. Henry Theriault, quien sirvió como Asociación Internacional de Académicos sobre Genocidio de 2017 a 2021. La ex investigadora de genocidio Haley Brown dijo que los 20 estados de EE. UU. con proyectos de ley de baños anti-trans “dan efectivamente a los actores no estatales aprobación tácita para cometer violencia” contra las personas trans, al delegar esencialmente a las personas para que vigilen la expresión de género “hasta las características fisiológicas mismas” de cada persona. Brown también señaló que la retórica anti-trans de Trump y sus compinches a menudo ha invocado la teoría de la conspiración del llamado “marxismo cultural” (que es la encarnación moderna de la teoría de la conspiración antisemita nazi del “bolchevismo cultural”, o la idea de que existe una campaña internacional concertada –dirigida por el pueblo judío– para socavar la cultura occidental tradicional). La retórica incluye las ideas de que “izquierdistas, feministas, marxistas y personas LGBTQIA+ están tratando de destruir la civilización occidental” y que estos grupos “inmorales” e “inferiores” deben ser destruidos. El Dr. Theriault dijo que los transamericanos pueden ser más vulnerables debido a su pequeña población. Representan sólo alrededor del 1% de la población adulta (un tamaño equivalente a los judíos en la Alemania de 1933) y la violencia contra las personas trans ha ido en aumento. El Dr. von Joegen-Forgey calificó la situación de “aterradora” y añadió: “Nadie va a la guerra… en nombre de las víctimas del genocidio”. Theriault dijo que Estados Unidos aumentaría las políticas para hacer la vida “intolerable” para los estadounidenses trans, algo que provocará que la tasa de suicidios trans aumente dramáticamente. De hecho, los republicanos ya han instaurado políticas en todo el país para desfinanciar cualquier investigación o política que incluya a las personas trans, obligar a niños y adultos trans a realizar una detransición médica y obligar a las personas trans a ingresar a espacios segregados por sexo donde es probable que enfrenten más discriminación y violencia. “Ya estamos en el punto para las personas trans, para los inmigrantes, donde el daño ya está hecho”, dijo el Dr. Theriault. “Así que no se trata tanto de ‘¿ocurrirá un genocidio?’ como ‘tenemos que evitar que esto suceda’”. El Dr. von Joegen-Forgey advirtió: “No existe una democracia que esté cometiendo genocidio contra un grupo. Eso ya no es una democracia, una vez que el genocidio está en la mezcla. El estado en cuestión cometerá otras atrocidades masivas”. https://www.sentidog.com/2026/01/07/estados-unidos-se-encuentra-en-las-primeras-etapas-de-un-genocidio-anti-trans-dicen-los-expertos/
Por ATA - Sylvia Rivera 23 de diciembre de 2025
En julio, Evanna Vásquez llegó al Betances Health Center en Manhattan con la esperanza de recoger su dosis mensual de estradiol. Desde que la peruana migró a Estados Unidos y comenzó su tratamiento de afirmación de género en Nueva York hace un año, esta clínica comunitaria le ha proporcionado la atención médica que necesita. Pero esta vez, el médico la recibió con una noticia que la sorprendió: no había suministros. Con esta preocupación, llamó a Javier Tejada, el trabajador social que la ha acompañado desde su llegada a la ciudad en 2023. Tejada logró conseguir las dosis que necesitaba, gracias a donaciones, pero la incertidumbre de no saber si el próximo mes podrá acceder a su medicamento se ha vuelto constante. “Unos meses me dan el estradiol inyectable y otros en pastillas. Cada vez que consiguen una donación me contactan”, cuenta Vásquez, de 35 años. “El problema es que yo necesito una dosis doble de estradiol porque lo tengo muy bajo, y eso hace que todo sea más difícil”. El estradiol es un medicamento que contiene la hormona sexual femenina estrógeno, producida principalmente en los ovarios. En las personas trans juega un papel fundamental en la terapia hormonal de afirmación de género, que se usa para provocar cambios físicos feminizantes como el desarrollo mamario, la redistribución de la grasa corporal, la disminución del vello corporal y la reducción de la masa muscular. Que una mujer trans tenga niveles bajos de estrógeno implica una falta de desarrollo o reversión de características femeninas. Desde finales de 2024, activistas por los derechos de las personas trans en Estados Unidos reportan que la comunidad se está enfrentando a una escasez de medicamentos de afirmación de género y largos tiempos de espera para consultas médicas en clínicas que ofrecen estos servicios. Esto se intensificó en julio, tras la aprobación de la “gran y hermosa” reforma fiscal de Donald Trump, una ley que prohibió el uso de fondos federales para cubrir tratamientos de afirmación de género y recortó el presupuesto destinado a Medicaid, el programa público de cobertura médica, dejando por fuera a las personas con visas humanitarias, como Vásquez que es solicitante de asilo. Con la reducción de fondos federales, las personas que quedaron descubiertas de Medicaid están recurriendo a clínicas sin fines de lucro. De la misma manera, puesto que los migrantes indocumentados no tienen acceso a servicios de salud preventiva en Medicaid, también acuden a estas mismas clínicas porque ofrecen opciones a bajo costo o gratuitas para personas sin ingresos. Esta situación está saturando la capacidad de operación de las clínicas y extendiendo sus tiempos de espera. El impacto sobre las personas trans migrantes es significativo: alrededor de 174.000 de ellas viven en EE UU, muchas de las cuales llegaron al país escapando de la transfobia, la violencia o la falta de atención médica en sus países de origen. En América Latina, las condiciones para las personas trans son tan precarias que su expectativa de vida no supera los 35 años de edad, de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Una avalancha de leyes antitrans La ley fiscal de Trump tiene como propósito establecido reducir los impuestos y modificar los gastos de diversos programas federales. Sin embargo, ha sido criticada por su manipulación ideológica de los presupuestos federales, y en el sector de la salud determina que está prohibido el uso de fondos federales de Medicaid para procedimientos de afirmación de género, como cirugías y medicamentos hormonales. Esta legislación se une a una creciente lista de leyes federales y estatales a lo largo del país que limitan los derechos de las personas trans y los derechos sexuales y reproductivos. A comienzos de este año, el Gobierno de Trump cortó la financiación de Planned Parenthood, la organización de salud sexual y reproductiva más grande de EE UU, que provee tratamientos de afirmación de género, para el VIH, anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual. A esto se suman más de 20 citaciones para investigar a médicos y clínicas que brindan atención médica de afirmación de género a menores por parte del Departamento de Justicia y otros 616 proyectos de ley anti-LGBTQ+ en múltiples Estados del país, de acuerdo a la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU). Por todos estos ataques y el temor a la llegada del segundo Gobierno de Trump, la demanda de medicamentos de afirmación de género —como el estradiol, la testosterona o la espironolactona— comenzó a aumentar. Trump había anunciado durante la campaña de 2024 que cortaría los fondos federales que financian los medicamentos de afirmación de género, por lo que muchas personas decidieron comprar grandes cantidades para el futuro. Ahora, no solo está habiendo una alta demanda de estos medicamentos, sino que los tratamientos en clínicas que ofrecen estos servicios también se están saturando. “Estamos recibiendo referidos de chicas que vienen de otros centros de salud, por la escasez de doctores o de profesionales de la salud a causa de los recortes de presupuesto”, asegura Denise Gutiérrez, directora del programa transgénero de Community Healthcare Network. Esta organización neoyorquina está operando con normalidad porque sus fondos no dependen del Gobierno federal, sino de subvenciones de entidades privadas y dinero de la ciudad. Cuando Lady Dariana Camas —una mujer trans ecuatoriana de 35 años que vive en el Bronx— llegó a Estados Unidos en 2022, ya estaba recibiendo un tratamiento hormonal de afirmación de género, pero no sentía la presión de hacerse cirugías como la de feminización facial para afirmar su género. Con la vuelta de la Administración Trump, vio por primera vez que sus posibilidades de acceder a esta cirugía se estaban limitando y quiso buscarla lo más pronto posible, pero cuando fue al médico en diciembre de 2024, este le dijo que no tenía disponibilidad hasta el próximo año. “Ahora con los recortes estoy empezando a sentir que tengo que hacerme la cara rápido, antes de que pase algo y me digan que no”, cuenta Camas. Como ella, otras personas trans están intentando adelantar las cirugías que quieren hacerse por el temor a que los recortes las hagan inalcanzables en un futuro cercano, según Chance Krempasky, director médico de Community Healthcare Network. Algunos activistas y clínicas de afirmación de género confían en que los gobiernos locales y estatales garanticen los derechos de las personas trans. Estados como Oregón, Connecticut y Vermont han emitido leyes de protección a las personas trans que buscan servicios de afirmación de género, mientras que ciudades como Boston y West Hollywood se han declarado santuarios para las personas transgénero o la comunidad LGBTQ+. Nueva York cuenta con leyes que protegen a las personas que buscan o brindan servicios de afirmación de género legalmente en el Estado. Recientemente, la legislatura estatal aprobó un proyecto de ley que intenta reforzar las protecciones legales para que las personas que brindan o reciben atención reproductiva o de afirmación de género estén protegidas de responsabilidades civiles o penales fuera de Nueva York. La legislación espera ser firmada por la gobernadora Kathy Hochul. Las políticas públicas locales son la única forma de sobrevivir. Mila Hellfyre Hernández, activista por los derechos de las personas trans latinas “Las políticas públicas locales son la única forma de sobrevivir”, sostiene Mila Hellfyre Hernández, activista puertorriqueña por los derechos de las personas trans latinas en Estados Unidos y vicepresidenta del Equality Empowerment Center, una organización sin ánimo de lucro que defiende los derechos de la comunidad LGBTQ+ en Florida. “Estoy hablando a nivel de ciudad, porque en las ciudades el Estado es quien tiene el control, no todo el soporte tiene que ser a nivel federal”. La emisión de políticas locales o estatales para proteger a la comunidad trans ha ocasionado que el 48% de las personas trans en EE UU migren internamente o estén considerando reubicarse a otros Estados con leyes que protejan sus derechos, según un informe publicado en mayo por el William Institute, un centro de investigación de políticas públicas centrado en cuestiones relacionadas con la orientación sexual y las identidades de género. “Muchas personas trans van a querer salir de ciertos Estados republicanos que los tienen bajo constante ataque y van a querer venir a Estados que les dan la bienvenida”, explica Jesús N. Soto, del National Alliance on Mental Illnesses. “Entonces, aunque el presupuesto estatal sí daba en el presente, en el futuro van a necesitar más”. Esto quiere decir que la capacidad de los gobiernos locales o estatales de proteger el acceso a los servicios de afirmación de género puede verse afectada por los cambios demográficos. Preocupación y temor Evanna Vásquez ha tenido que migrar dos veces. En 2017 se marchó de Perú, luego de que su familia comenzara a agredirla por expresar su identidad de género. Eligió irse a Panamá, donde trabajó por mucho tiempo como estilista. Fue ahí donde conoció a su actual esposo. Pero con la llegada de la pandemia, su peluquería cerró. Cuando el encierro se volvió más laxo, intentó volver a conseguir trabajo, pero no lo logró. Se sentía desesperada, y decidió irse a Estados Unidos. Migrar por segunda vez representaba volver a dejarlo todo: vender todas sus cosas, abrazar a sus amigas y despedirse de Sirius, Jade y Nagini, sus dos gatos y su perra. El viaje fue difícil; les robaron, perdieron sus documentos de identidad y Vásquez sufrió abusos sexuales en múltiples ocasiones en México. Pero no había tiempo para procesar el dolor, Estados Unidos se presentaba como un lugar en el que había leyes para que Vásquez cambiara su nombre, accediera a los tratamientos de salud que necesitaba y se casara finalmente con su pareja. “Vengo de un país donde nos quitan todo, para que nos lo quiten ahora en un país donde tenemos más leyes creadas para que nos respeten”, apunta. “Mi comunidad realmente necesita el apoyo del Gobierno”. El presupuesto federal destinado a la salud en 2024 fue de 1,9 billones de dólares, durante la Administración del demócrata Joe Biden. Estaba previsto que ese dinero aumentaría en un 5,8% en 2025; sin embargo, con la aprobación de la ley fiscal de Trump, el Gobierno lo redujo en un 15%, de acuerdo a un análisis del Instituto de Salud Pública de la Universidad de California en Berkeley. Departamentos como el de Defensa, Asuntos de Veteranos y Seguridad Nacional (DHS) —encargado de la política migratoria del presidente— tienen proyectado un aumento de presupuesto. La financiación del DHS, por ejemplo, aumentará un 65% el próximo año. Otra consecuencia de la falta de acceso a servicios de afirmación de género y el aumento de leyes antitrans es que la tasa de suicidio entre los miembros de esta comunidad puede aumentar. “Para nuestra comunidad, el acceso a la afirmación de género es visto como una medida fundamental de prevención del suicidio”, asegura William Lopera, representante de Voces Latinas, una organización dedicada a reducir la tasa de transmisión del VIH entre las comunidades migrantes. La ley fiscal de Trump “ha generado gran incertidumbre y estrés, llevando a las clientas a sentir desesperanza y a acelerar cirugías y trámites de identificación por miedo a perder el acceso futuro. Esto ha tenido un efecto directo en la salud mental de la comunidad”, añade Lopera. Para Vásquez, no poder acceder a sus medicamentos de forma regular es una gran preocupación y le recuerda de los otros periodos en los que no ha podido tomar estradiol de forma continua. Han sido momentos de cambios hormonales bruscos, dolores de cabeza, depresión y dismorfia de género. Por ahora, llega al 16 de cada mes con esperanza y preocupación, intentando vencer el temor de no poder recibir sus medicamentos. https://elpais.com
Por ATA - Sylvia Rivera 22 de diciembre de 2025
El Parlamento de Kazajistán ha dado un nuevo paso en el retroceso de los derechos LGTBIQ+ al aprobar una serie de enmiendas legales que prohíben lo que han denominado como “propaganda LGTBIQ+”, una medida que replica legislaciones similares ya vigentes en Rusia y Georgia y que ha sido duramente criticada por organismos internacionales de derechos humanos. Las enmiendas fueron aprobadas el pasado martes por el Senado, después de haber recibido el respaldo de la Cámara Baja en noviembre. El texto legal aún debe ser firmado por el presidente kazajo, Kasim-Yomart Tokáyev, para entrar en vigor. Según el texto legal, el objetivo declarado de la norma es “proteger a los niños de informaciones que dañan su salud y desarrollo”. Sin embargo, activistas y organizaciones defensoras de los derechos humanos advierten de que este tipo de leyes suelen utilizarse para censurar cualquier mención positiva o neutral sobre la diversidad sexual y de género, reforzando el estigma y la discriminación. La norma impide la publicación de este tipo de informaciones en espacios públicos, medios de comunicación, redes de telecomunicaciones e internet, ampliando su alcance a ámbitos como la educación, la cultura, la publicidad y el cine. Impulso ciudadano y alcance legal La iniciativa legislativa surgió a raíz de una petición presentada por ciudadanos kazajos hace aproximadamente un año y medio y fue elaborada por un grupo de parlamentarios. Según explicó el diputado Yelnur Beisenbáev, uno de los promotores del proyecto, las enmiendas modifican hasta nueve leyes, entre ellas las relativas a los derechos de la infancia, las comunicaciones, la educación y los medios de prensa. Beisenbáev aseguró que el texto incluye una definición concreta de lo que denomina “propaganda de la orientación sexual no tradicional” y establece limitaciones para su difusión, aunque afirmó que la ley no contempla “la prohibición ni el rechazo” de las personas LGBTI. En la misma línea, el diputado Yedil Zabirshin subrayó que la pertenencia a la comunidad LGBTI no está penalizada en Kazajistán, a diferencia de países vecinos como Uzbekistán, donde la homosexualidad sigue siendo castigada por la ley. Críticas internacionales Organismos internacionales como Naciones Unidas, Human Rights Watch, Civil Rights Defenders y el Norwegian Helsinki Committee ya habían expresado su preocupación y rechazado la posible aprobación de esta normativa, al considerar que vulnera derechos fundamentales y fomenta la discriminación, como ocurrió anteriormente con leyes similares en Rusia y Georgia. Un patrón regional Rusia aprobó en diciembre de 2022 una ley que prohíbe la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales”, la pederastia y la reasignación de género en medios de comunicación, internet, publicidad, literatura y cine. Georgia, por su parte, adoptó una legislación similar en octubre de 2024. La ley georgiana contempla penas de hasta cuatro años de prisión por cirugías de reasignación de sexo y multas de hasta 4.000 laris (unos 1.500 dólares) por difundir “propaganda de relaciones homosexuales” en instituciones educativas, una medida que el Gobierno defendió como una forma de proteger “la familia y los niños”. Con la aprobación de esta ley, Kazajistán se suma a una tendencia regional que, según denuncian organizaciones de derechos humanos, supone un grave retroceso para la igualdad, la libertad de expresión y la dignidad de las personas LGTBIQ+. https://diversosmagazine.com
Por ATA - Sylvia Rivera 19 de diciembre de 2025
El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU ha anunciado este jueves una serie de medidas regulatorias diseñadas para eliminar la atención médica de afirmación de género para menores. Las propuestas anunciadas este jueves suponen las medidas más profundas que esta Administración ha tomado para restringir el uso de bloqueadores de la pubertad y terapia hormonal para niño/as trans. E incluyen el recorte de la financiación federal de Medicaid y Medicare a los hospitales que brindan atención de afirmación de género a niños y la prohibición de que los fondos federales de Medicaid se utilicen para financiar dichos procedimientos. Además, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) emitió cartas de advertencia a una docena de empresas que comercializan chalecos de sujeción pectoral y otros equipos utilizados en procesos de afirmación de género. Entre los fabricantes se encuentran GenderBender LLC, de Carson, California, y TomboyX, de Seattle. Las cartas de la FDA establecen que las fajas pectorales solo pueden comercializarse legalmente para usos médicos aprobados por la FDA, como la recuperación tras una mastectomía, informa The Associated Press. Las normas propuestas amenazarían la atención de afirmación de género para jóvenes en los estados donde sigue siendo legal. Los programas de Medicaid cubren actualmente la atención de afirmación de género en poco menos de la mitad de los estados. Al menos 27 estados han adoptado leyes que restringen o prohíben esta atención. La reciente decisión del Tribunal Supremo, que confirmó la prohibición de Tennessee, abre la puerta a que la mayoría de las demás leyes estatales permanezcan vigentes. Los anuncios de este jueves ponen en peligro el acceso en casi dos docenas de estados, donde los tratamientos farmacológicos y los procedimientos quirúrgicos siguen siendo legales y están financiados por Medicaid, con fondos federales y estatales. Las propuestas anunciadas por Kennedy y su equipo no son definitivas ni legalmente vinculantes, recuerda AP. El Gobierno federal debe pasar por un largo proceso de elaboración de normas, que incluye períodos de consulta pública y revisión de documentos, antes de que las restricciones se vuelvan permanentes. También es probable que enfrenten impugnaciones legales. Sin embargo, las normas propuestas probablemente frenarán aún más la atención a la afirmación de género a niño/as, y muchos hospitales ya han cesado dicha atención. Casi todos los hospitales de EEUU participan en los programas Medicare y Medicaid, los planes de salud más grandes del gobierno federal que cubren a personas mayores, personas con discapacidad y personas de bajos ingresos. Perder el acceso a estos pagos pondría en peligro a la mayoría de los hospitales y proveedores médicos de EEUU. Las mismas restricciones de financiación se aplicarían a un programa de salud más pequeño, el Programa Estatal de Seguro Médico para Niños, para la atención a menores de 19 años, según una nota de la Administración. Las medidas contradicen los consejos de organizaciones médicas y defensores de las personas trans. La mayoría de las principales organizaciones médicas estadounidenses, incluida la Asociación Médica Americana, ha instado a los estados a no restringir la atención a las personas trans, informa AP. Los anuncios se suman a una serie de medidas que el presidente de EEUU, Donald Trump, su Administración y los republicanos en el Congreso han tomado para atacar los derechos de las personas trans en todo el país. En su primer día en el cargo, Trump firmó una orden ejecutiva que declaraba que el Gobierno federal reconocería únicamente dos géneros: masculino y femenino. También firmó órdenes destinadas a recortar el apoyo federal para las transiciones de género de personas menores de 19 años y prohibir a atletas trans participar en deportes femeninos. Además, un proyecto de ley que expondría a los proveedores de atención médica trans a penas de prisión si atienden a personas menores de 18 años fue aprobado este miércoles por la Cámara de Representantes de EEUU y va camino del Senado. Otro proyecto de ley que se está considerando en la Cámara el jueves busca prohibir la cobertura de Medicaid para la atención de afirmación de género para niños. En EEUU, los jóvenes que se identifican con un género diferente al sexo asignado al nacer son evaluados primero por un equipo de profesionales. Algunos pueden intentar una transición social, que implica cambiar de peinado o pronombres. Otros pueden recibir posteriormente fármacos bloqueadores hormonales que retrasan la pubertad, seguidos de testosterona o estrógeno para lograr los cambios físicos deseados. La cirugía no es frecuente en menores de edad. https://www.eldiario.es
Por Mar Cambrollé Jurado 18 de diciembre de 2025
Catalunya da un paso más para blindar los derechos de las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales con el fin de erradicar la LGBTIfobia. La nueva ley se ha aprobado en el Parlament con una amplia mayoría, ya que fue una iniciativa presentada por el PSC-Units, Junts, ERC, Comuns y la CUP, en colaboración con las entidades del colectivo LGBI+ y Trans. El PP y la extrema derecha de Vox y Aliança Catalana han votado en contra. La norma deroga la ley anterior, tras 11 años de aplicación, para fortalecer las garantías de igualdad de trato y no discriminación, y con la voluntad de hacer efectivo el derecho a la libre autodeterminación de la identidad y expresión de género en el ámbito público y privado. La principal novedad es que incorpora una ampliación del régimen sancionador para acabar con las conductas LGBTIfobicas y da más cobertura tanto a las víctimas durante el proceso de denuncia, a la vez que aumenta los supuestos que definen las infracciones. Las sanciones quedan tipificadas según su gravedad y pueden ir de los 300 euros hasta los 500.000 euros. La norma amplía los pretextos que pueden ser considerados una infracción, como no tratar a una persona "de manera intencionada" de acuerdo con su nombre o el género con el que se identifica o incluir en los negocios jurídicos cláusulas "que causen discriminación por razón de la orientación sexual, la identidad de género, la expresión de género o las características sexuales". A la vez, se prohíben las terapias de "reconversión" y se pone coto a su promoción, al tiempo que se promueve el uso de símbolos LGBTI en espacios y edificios públicos. Para proteger especialmente a las personas trans e intersexuales, la ley parte de un enfoque interseccional -también para la protección de las personas migrantes, racializadas y refugiadas- y deja por escrito el deber de las administraciones públicas de crear espacios de memoria democrática del movimiento LGTBI y de las personas trans, al tiempo que se propone reparar la invisibilización de las lesbianas. Con esta nueva legislación también se crea la Red de Servicios de Atención Integral para coordinar los servicios de atención integral LGTBI (SAI) y los puntos de información LGTBI en todo el territorio catalán y se otorga una mayor dotación de recursos para impulsar políticas públicas. El PP amenaza con llevar la ley al TC La CUP, que ya impulsó esta propuesta la legislatura anterior, pero no consiguió aprobarla por el adelanto electoral, ha celebrado que finalmente salga adelante y ha asegurado que es un "orgullo" porque supone "la defensa de los derechos humanos", aunque la diputada Pilar Castillejo ha deslizado que aún hay mucho trabajo por hacer y que se requiere de una mayor inyección de recursos. "No es una actualización, abrimos una nueva fase", ha celebrado la diputada de ERC y exconsellera de Feminismes, Tània Verge para quien esta ley es una forma de responder a la "ofensiva reaccionaria global". La parlamentaria de Junts, Laura Martínez, ha añadido que esta ley garantiza la libertad y la igualdad de todas las personas "sin excepciones", y que "el Parlament tiene la obligación de estar a la altura cuando estos derechos son vulnerados", esta vez en sintonía con la diputada de los Comuns, Susanna Segovia, pero quien ha querido apostillar que el Govern debe ahora "dar sentido" a esta ley con más recursos y nuevas políticas. Por parte del PSC, Elena Díaz, ha lamentado que haya personas que deban esconder su amor para evitar ser agredidas y ha aplaudido que la nueva norma que sea "robusta" a nivel jurídico. https://www.elperiodico.com