DESHACIENDO BULOS TRÁNSFOBOS 

ATA - Sylvia Rivera • 17 de febrero de 2020

Documento elaborado por Radfem Transinclusivo. Aviso de contenido: transfobia y transmisoginia.

TABLA DE CONTENIDOS

Introducción

1. Consideración de las personas trans como sujetos en riesgo de exclusión social.

2. Cuota de reserva de puestos de trabajo. 3. Paridad.

4. Violencia de género.

5. Prisiones.

6. Deporte femenino.

7. Uso de baños y vestuarios de mujeres.

8. Deshaciendo el comunicado del Partido Feminista y otras desinformaciones sobre menores trans.

Conclusión

Introducción

El objetivo del presente documento es desmontar, desmentir y básicamente DESHACER, argumentos cimentados en casos anecdóticos, fake news y textos descontextualizados que pretenden disfrazar la injustificada e injustificable transfobia de un sector del feminismo, que aún siendo minoritario y no representativo del mismo, cuenta con un gran altavoz mediático.

Dada la escasa y en ocasiones nula rigurosidad con la que ciertos medios difunden estas desinformaciones, lastrando así la lucha feminista, nos vemos obligadas a

DESHACER todo lo que tales medios están permitiendo edificar en base a NADA y a realizar una importante inversión en tiempo y esfuerzo que debería emplearse en los verdaderos problemas que enfrentamos TODAS las mujeres actualmente en España.

Comenzamos:

Deshaciendo este artículo y este otro :

Se han escogido estos dos artículos (pertenecientes a una misma serie titulada "Quince motivos para oponernos a la ley trans que el Gobierno quiere aprobar" -pendiente de conclusión-), al considerarlos altamente representativos en cuanto a los "argumentos" que un sector del feminismo radical, tristemente trans-excluyente, maneja habitualmente para cerrar la puerta del movimiento feminista a las compañeras trans, arrogándose así una portavocía de la que carece y tratando de apropiarse del movimiento feminista. En consecuencia, el primer bulo, del que nacen todas las demás argumentaciones (manipuladas cuando no directamente falsas) es pretender que hay una preocupación real en el seno del movimiento feminista en relación con la Proposición de Ley Trans.

Se identificarán en color ocre los extractos de dichos artículos.

1. Consideración de las personas trans como sujetos en riesgo de exclusión social.

“Esto quiere decir que la concesión de ayudas económicas va a depender de la mera declaración del sexo sentido, sin necesidad de hormonarse, operarse ni absolutamente ningún requisito ni control externo (médico o jurídico). No hace falta especular mucho para darse cuenta de que esto abre la puerta al fraude.”

ES UN BULO PORQUE las personas trans ya tienen consideración de “colectivo en riesgo de exclusión social” entre muchos otros colectivos (personas sin hogar, personas con discapacidad, personas mayores, personas en situación de dependencia, personas inmigrantes y personas solicitantes y beneficiarias de protección internacional, mujeres víctimas de violencia de género, población gitana, personas víctimas de discriminación por origen racial o étnico, orientación sexual e identidad de género , personas con problemas de adicción -drogas, alcohol, juego, etc.-, personas reclusas o exreclusas (*1) ) siendo el colectivo al que menos presupuestos se derivan (página 119 del mismo Plan de Acción).))

Esta consideración no tiene nada que ver con la percepción de ayudas económicas, sino más bien con el estudio de su situación general ( “impulsar la realización de informes y estudios que identifiquen la orientación sexual e identidad de género como elementos relacionados con la discriminación, la exclusión social y la pobreza.” Página 108 del mismo Plan Nacional), la implantación de programas de sensibilización y/o la elaboración de planes o acuerdos con entidades e instituciones de acción social para, digámoslo claro, poner tiritas a situaciones extremas, entre otras medidas de mínimos.

Los requisitos para beneficiarse de ayudas económicas no tienen nada que ver con pertenecer a un colectivo considerado en riesgo de exclusión social de los anteriormente citados. Así pues, cuando se dice que “sería recomendable que solo fuesen consideradas “personas en riesgo de exclusión social” aquellos que realmente estén en riesgo de exclusión social” realmente se está hablando de algo que ya sucede con todas las personas, pertenezcan o no a un colectivo considerado en riesgo de exclusión social incluso en lo relativo a la inserción laboral como veremos a continuación.

Según la Ley 43/2006,de 29 de diciembre, para la mejora del crecimiento y del empleo, se debe acreditar dicha situación individualmente ante los Servicios Sociales (*2) en base a factores socioeconómicos:

“Artículo 2.2: La situación de exclusión de las personas pertenecientes a los colectivos a los que se hace referencia en el apartado 1, deberá ser acreditada por los Servicios Sociales Públicos competentes.”

Uno de esos colectivos del apartado 1 del artículo 2 es:

“a) Perceptores de Rentas Mínimas de Inserción RAI o cualquier otra prestación de igual o similar naturaleza, según la denominación adoptada en cada Comunidad Autónoma, así como los miembros de la unidad de convivencia beneficiarios de ellas.”

La acreditación de esta situación “ requiere de un largo proceso burocrático, que difiere mucho según los territorios y, en algunos, es una carrera humillante de obstáculos para las familias. En la mayoría de las comunidades autónomas percibir la renta mínima sigue siendo incompatible con tener un empleo, aunque éste sea temporal, estacional o a tiempo parcial.” (*3).

Para percibir la Renta Mínima de Inserción RAI se deberá acreditar una de estas situaciones: personas desempleadas de larga duración, personas con discapacidad, personas emigrantes retornadas, víctimas de violencia de género o de violencia doméstica, y además los requisitos socioeconómicos exigidos. (*4)

En resumen: que un colectivo sea considerado en riesgo de exclusión social no lleva aparejadas ayudas económicas por la pertenencia al mismo.

2. Cuota de reserva de puestos de trabajo.

“El único requisito para acceder a esta reserva es el cambio de sexo registral, que en la ley estatal propuesta dependerá de la mera declaración (sin necesidad de diagnóstico de disforia, hormonación ni ninguna otra exigencia).”

ES UN BULO PORQUE en la propia la Proposición de Ley (*5) que recurrentemente se demoniza y que, por cierto, ya ha caducado al disolverse las Cortes se especifica:

“Artículo 19. Cuota de reserva de puestos de trabajo para personas trans en el sector público.

1. En las ofertas de empleo público se reservará un cupo de las vacantes para ser cubiertas entre personas trans, considerando como tales las definidas en el artículo 3 de la presente Ley, siempre que superen los procesos selectivos y acrediten su condición de trans. El porcentaje que representará este cupo se determinará en función de los estudios acerca de la población trans , y se establecerá una calendarización para alcanzar de forma progresiva dicho porcentaje.”

Los estudios a los que se hace mención son los que derivan de considerar a la población trans como colectivo en riesgo de exclusión social como hemos se explica en el punto anterior.

Además, en el mismo artículo:

“2. Se encuentran protegidas por el presente artículo las personas trans, mayores de 16 años de edad, que acrediten la modificación de la mención registral de su nombre y/o sexo en los términos dispuestos en la Ley 3/2007 y en la presente, siempre que superen los procesos selectivos.”

Este punto se repite en el artículo 20 de incentivo para la contratación de personas trans en el sector privado, por lo que es falso que dichos puestos reservados, tanto en el sector público como en el privado, dependan exclusivamente de la mera declaración, siendo preciso superar los procesos selectivos y acreditar la modificación registral del nombre y/o sexo en todo caso.

Además, según la Ley 43/2006,de 29 de diciembre, para la mejora del crecimiento y del empleo (*6) en la que se regulan las bonificaciones de los contratos que se celebren con trabajadores con discapacidad, personas que se encuentren en situación de exclusión social , víctimas de violencia de género o doméstica y víctimas del terrorismo:

“Artículo 2.5. Los empleadores que contraten indefinidamente a trabajadores en situación de exclusión social, incluidos en los colectivos relacionados en la disposición adicional segunda de esta Ley, y que tengan acreditada esta condición por los servicios sociales u órganos competentes , podrán acogerse a las bonificaciones mensuales de la cuota empresarial a la Seguridad Social o, en su caso, por su equivalente diario, por trabajador contratado, de 50 euros/mes (600 euros/año) durante 4 años.”

Es decir, la condición de situación de exclusión social debe acreditarse individualmente . Por lo tanto, es falso que acreditar la pertenencia a un colectivo en dicha situación sea suficiente para beneficiarse de estas bonificaciones.

" ¿por qué las personas trans y no las madres solteras, las madres de familia numerosa o las madres en general?, ¿por qué las personas trans y no cualquier persona que tenga diagnóstico de una enfermedad crónica incapacitante?, ¿por qué las personas trans y no otras personas que sufran discriminación por “expresión de género” como las lesbianas “butch” o los gays con pluma?”

Estas preguntas malintencionadas son una f alacia de falso dilema a la que vamos a contestar con el argumento indiscutible de que LOS DERECHOS NO SON UNA TARTA. Es decir, se puede luchar para la mejora en las ayudas de todas las personas que las necesiten sin pretender quitárselas a unas para dárselas a otras que, según el criterio individual, las merezcan más.

3. Paridad.

“Los hombres que cambian de sexo legal a “mujeres” con la ley actual ya tienen derecho a acceder a las cuotas para mujeres o a ser contabilizadas como mujeres cuando se hagan recuentos de paridad. La nueva norma señala que cualquier excepción legal que existiese para las personas transexuales estaría menoscabando el derecho a la libre determinación de la identidad.”

Al margen (si es que se puede permanecer al margen de tamaña injusticia) del trato en masculino y la negación de la identidad de las mujeres trans que se reitera a lo largo de los artículos, lo cierto es que los términos dispuestos en la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (*7) para esos recuentos de paridad que se mencionan, merecerían un análisis aparte ya que no obligan a dicha paridad en el ámbito laboral del sector privado (en el que las actuaciones por la igualdad entre mujeres y hombres es voluntaria) y en el sector público se limita a la Administración General del Estado y a los organismos públicos vinculados o dependientes de ella. Más que preocuparse de que las mujeres trans accedan a estas migajas, creemos que sería más útil proponer JUNTAS mejoras para estas irrisorias “obligaciones”.

“(...) las investigaciones apuntan a que la transición no modifica los hábitos masculinos en relación con las tareas domésticas.”

El enlace que se relaciona en esta frase lleva a la traducción de un artículo sin fuentes en la que no se mencionan estudios al respecto.

4. Violencia de género.

“(...) podría darse que un hombre que se identifica como mujer maltrate a su pareja mujer (podría darse que llevase maltratando a su novia desde años antes de pedir el cambio de sexo registral o de vestir “de mujer” de forma permanente). No parecería justo, en un caso como este, primar el derecho a la libre determinación del sexo sobre el derecho de las mujeres a ser protegidas frente a la violencia machista.

Sin embargo (ya con la legislación actual) una vez que cambia el sexo registral, se antepone legalmente el sexo registral al sexo biológico. Esto quiere decir que la agresión de un hombre que se identifica como mujer contra su novia se consideraría “violencia entre lesbianas” y, por tanto, violencia doméstica (y no violencia de género), dando lugar a una pena inferior y a menos garantías jurídicas para la víctima.”

ES UN BULO PORQUE se obvia el artículo 7.8 de la Proposición de Ley (*8):

“Artículo 7.8. La rectificación de la mención relativa al sexo registral y, en su caso, el cambio de nombre, no alterará la titularidad de los derechos y obligaciones jurídicas que pudieran corresponder a la persona con anterioridad a estas inscripciones.

Así pues, el maltrato físico o psicológico que se ejerciera antes del cambio de sexo o nombre registral, no quedaría fuera de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (abreviada como LIVG o VioGen).

A su vez, la figura jurídica de fraude de ley está amparada en nuestra legislación por el artículo 6.4 del Código Civil (*9 )y añadimos que no hay evidencia de que las leyes de reconocimiento de género sin requisitos patologizantes (informe médico y hormonación) hayan tenido aparejados mayores niveles de fraude de ley.

“En relación con la criminalidad, otro elemento que preocupa al feminismo es la alteración de las estadísticas: en los países en los que las estadísticas no tienen en cuenta la distinción entre mujeres transexuales y biológicas, se incrementan los delitos de pederastia, violaciones y crímenes violentos cometidos por “mujeres” (que en realidad son varones biológicos, que conservan el porcentaje y el patrón de criminalidad de los hombres).”


ES UN BULO PORQUE ya de entrada esta afirmación no enlaza a fuente alguna, por lo que no debería merecer siquiera el esfuerzo de ser desmentida. Aún así aportamos un caso real, el de Argentina, donde la ley no exige informes psicológicos ni hormonación para solicitar el cambio de sexo registral. Desde que se aprobó la Ley de Identidad de Género de Argentina (*10) en 2012, hasta febrero de 2020, han cambiado su género en el DNI 9.000 personas . Teniendo en cuenta que la población total de Argentina en 2010 era de 4 0.117.096 habitantes (y sin tener en cuenta el incremento demográfico de los últimos 10 años), esas 9.000 personas suponen el 0,02% de la población. En ocho años desde la entrada en vigor de la ley, sólo el 0,02% de la población ha conseguido el cambio de sexo registral tras solicitarlo sin requisitos legales más allá de su voluntad. Este porcentaje no puede cambiar las estadísticas de manera ni remotamente sustancial.

5. Prisiones.

“Hay estadísticas que señalan que el 48% de los varones identificados como trans (tanto los que ya tienen el cambio de sexo legal como los que transitan estando en prisión) lo son por delitos sexuales.”

ES UN BULO PORQUE no se aportan fuentes, aunque para colmo, hemos encontrado el desmentido que tuvo que adjuntar la BBC a dicha información después de publicarla:

“Una encuesta del gobierno ha contado a 125 prisioneros transgénero en Inglaterra y Gales, pero el Ministerio de Justicia dice que estas cifras aún no son un reflejo fiable de los números reales. El Ministerio de Justicia dice que 60 de ellos han sido condenados por uno o más delitos sexuales, pero no identificaron su género . Es probable que haya más reclusos trans, con sentencias más cortas y menos propensos a ser delincuentes sexuales, que no aparecen en esta información.”

Es decir, ese 48% de “varones identificados como trans” no es real ya que nunca se especificó el género (no se puede saber si eran hombres trans o mujeres trans) y además el Ministerio de Justicia británico no refrendaba la cifra de personas trans reclusas de la encuesta, que podría ser mayor y por tanto reducir dicho porcentaje de la población trans reclusa con penas por delitos sexuales.

El enlace que se muestra como fuente de esta aseveración no contiene información al respecto y la que contiene está a todas luces manipulada. El siguiente texto es de la referencia de la cita anterior pero se identificará igualmente en color ocre:

“Los varones que transicionan son más propensos a la conducta criminal que otros varones. Una investigación en los Estados Unidos muestra que el 21% de varones que han transicionado han sido enviados a prisión por algún motivo, algo que contrasta con el 2,7% de la población americana en general (Grant et al., 2011).”

Traemos el apartado Encarcelaciones del estudio que se menciona (Grant et al., 2011. Página 163 (*11):

“El 7% de los participantes del estudio informaron haber sido arrestados o retenidos en una celda estrictamente debido al sesgo de los agentes de policía sobre la base de la identidad / expresión de género . El 4% de aquellos que no han trabajado en la economía sumergida informaron haber sido arrestados o retenidos en una celda debido a este mismo sesgo.

(...) El 21% de los encuestados transgénero de hombre a mujer informaron haber sido enviados a la cárcel por cualquier motivo , en contraste con el 10% de los encuestados de mujer a hombre.

Estas estadísticas superan a las de la población general de las prisiones, en algunos casos por mucho. Un informe de 2003 del Departamento de Justicia muestra que el 2.7% de la población estadounidense en general ha estado encarcelada en algún momento de la vida. (...) Debido a que los datos del Departamento de Justicia se limitan a las prisiones y no incluyen cárceles, la comparación con nuestros datos no es precisa. ( En general, una cárcel es una instalación administrada por una jurisdicción local para confinar a personas por períodos cortos de tiempo. Una prisión es administrada por el Estado y utilizada para albergar criminales condenados por períodos generalmente más largos.)”

Ninguno de los dos porcentajes refiere a personas encarceladas por delitos sexuales sino por cualquier motivo. El porcentaje más elevado en el caso de las personas trans y de género no conforme viene a explicar el trato discriminatorio que sufren por parte de las fuerzas de seguridad estadounidenses, como también sucede con la población racializada de dicho país (*12).

Queremos acabar con algunos de los párrafos de la Conclusión de dicho estudio:

“Es por el espíritu de las personas transgénero y de género no conforme de todas partes que continúan prosperando y contribuyendo a sus comunidades, a pesar de todas las injusticias que sufren y las barreras para su bienestar que enfrentan, que presentamos este informe con la determinación de que nos hará avanzar como comunidad. También reconocemos que hay muchas, muchas personas que hemos perdido en el camino, que no han podido sobrevivir a la incesante discriminación, acoso y violencia que han encontrado. Podemos honrarlas trabajando para un mundo en el que las personas transgénero y de género no conforme sean libres de vivir sin temer la marginación y el abuso detallados aquí, de manera que respeten el derecho de cada individuo a la autodeterminación y afirmen nuestra humanidad colectiva.”

Ojalá poder terminar aquí, pero las desinformaciones siguen.

6. Deporte femenino.

Todo este apartado sólo se sustenta en afirmaciones sin fuentes salvo la de una entrevista a Sharon Davies en la que tampoco se referencia nada.

Aún así queremos visibilizar que los requisitos que exige el Comité Olímpico a las mujeres trans e intersexuales (muchas de ellas cisgénero), las obliga a disminuir sus niveles de testosterona mediante hormonación para poder competir en el deporte femenino olímpico, requisito que no se les exige a los hombres trans para competir en las secciones masculinas.

No hemos encontrado posicionamientos colectivos de mujeres deportistas en contra de la participación de las mujeres trans en los deportes femeninos (que ya se da en España ya que depende de la voluntad de las distintas federaciones al no haber una norma que la regule a nivel estatal).


7. Uso de baños y vestuarios de mujeres.

“Este tema carecería de importancia si viviésemos en un mundo libre de acoso sexual. Los baños y vestuarios para mujeres en los espacios públicos fueron una conquista del movimiento sufragista que posibilitó la incorporación de las mujeres a la vida pública.”

Efectivamente. Y negarles a las personas trans que usen los baños y vestuarios que les corresponden, las expulsa de la vida pública ya que sólo podrán usar su casa como espacio seguro.

“Existe un género pornográfico consistente en que los hombres ponen cámaras en baños de mujeres para verlas hacer sus necesidades. Hay hombres que se excitan con eso, al igual que otros se excitan fotografiando a las mujeres bajo las faldas en el metro o en escaleras mecánicas. Los fetichistas existen y los acosadores son reales. No es excepcional que algunos hombres fetichistas practiquen también el travestismo.”

Si existe ese género pornográfico es porque ya puede llevarse a cabo sin cambio legislativo mediante. Además, siendo como es nuestra sociedad patriarcal y machista, los hombres fetichistas y/o agresores no han necesitado nunca “disfrazarse” ni hacerse pasar por mujeres para vulnerar la intimidad y la integridad física de las mujeres en los espacios reservados a nosotras.

Además el acoso sexual es un acto criminal independiente del certificado de reconocimiento de género de una persona. Los costos sociales de la transición son tan altos que no se puede suponer que tener acceso a espacios reservados para mujeres sea un incentivo lo suficientemente grande como para solicitar el cambio de género. No hay evidencia alguna que muestre una relación entre la reducción de los requisitos para obtener el reconocimiento de género y un aumento de delitos sexuales, más allá de puro prejuicio.

8. Deshaciendo el comunicado del Partido Feminista y otras desinformaciones sobre menores trans.

Al igual que con los artículos anteriores, se han seleccionado como representativos del sector trans-excluyente, por la asiduidad con la que emplea argumentaciones similares, un comunicado del Partido Feminista de España y un tweet cuyo contenido viene siendo recurrente por parte de su autora, directora desde hace años de la Escuela Feminista Rosario de Acuña , Vicepresidenta del Real Patronato del Museo del Prado y Consejera de Estado.


Es de remarcar la gravedad añadida que implica que el discurso trans-excluyente se haya colado en partidos políticos e instituciones. No debemos olvidar que el Partido Feminista de España ha sido denunciado ante la Fiscalía contra los Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona por la Federación Plataforma Trans, y la Escuela Feminista Rosario Acuña ha sido igualmente denunciada por presunto delito de odio por la Generalitat de Catalunya, a cuenta de las jornadas celebradas el pasado Julio de 2019, de las que se enlaza a continuación un pequeño extracto en vídeo y un artículo de Píkara Magazine.

En todo caso, nos remitimos a los siguientes artículos este al objeto de desmontar los infundios vertidos sobre menores trans:


No se puede consentir -mucho menos desde el movimiento feminista- ningún tipo de exclusión, rechazo, desprecio ni discriminación, por causa de su condición a las compañeras trans. Las compañeras trans son mujeres y en tanto sean feministas, sujeto político del movimiento feminista. No hay argumento válido para obstaculizar ninguna Proposición de Ley que trate de mejorar las condiciones de vida de las personas trans, sin olvidar que hablamos de una Proposición de máximos hecha por colectivos trans que aún precisa del oportuno debate parlamentario previo a su aprobación, por lo que las críticas que deban hacerse a la misma, deben ser rigurosas y no basarse en alarmismos no respaldados por ningún tipo de análisis. No se puede permanecer impasible ante el altavoz que algunos medios están ofreciendo a desinformaciones sin contraste alguno que magnifican la ya de por sí sangrante discriminación que sufren las personas trans. Exigimos rigor informativo en el tratamiento de informaciones que afectan a la vida y a la integridad de las compañeras trans en particular y a la sociedad a la que aspiramos las mujeres feministas en general. En España existen desde 2007, leyes autonómicas que ya reconocen algunos de los aspectos que esta Proposición de Ley pretende regular a nivel estatal y en los casi quince años transcurridos desde entonces, no ha sobrevenido el apocalipsis que el sector trans-excluyente predice. Ni sobrevendrá, tal y como queda evidenciado en el presente documento. Asistimos a un auge del fascismo a escala global y no es de recibo que ningún sector del feminismo, por pequeño que sea, lo fortalezca con los bulos y desinformaciones que aquí se desmienten.


*2. Ley 44/2007, de 13 de diciembre, para la regulación del régimen de las empresas de inserción. (Artículo 2.2)

*3. Análisis de EAPN España del último Informe sobre Rentas Mínimas de Inserción 2018

*4 ¿Tengo derecho a la RAI?


*5 Proposición de Ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género (122/000191).

*6 Ley 43/2006, de 29 de diciembre, para la mejora del crecimiento y del empleo.

*8 Proposición de Ley sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género (122/000191).

*9 Real Decreto de 24 de julio de 1889 por el que se publica el Código Civil.

*10 Ley de Identidad de Género de Argentina (26.743).

*11
Grant, Jaime M., Lisa A. Mottet, Justin Tanis, Jack Harrison, Jody L. Herman, and Mara Keisling. Injustice at Every Turn: A Report of the National Transgender Discrimination Survey. Washington: National Center for Transgender Equality and National Gay and Lesbian Task Force, 2011.

*12
U.S. Department of Justice, Bureau of Justice Statistics, Prevalence of Imprisonment in the U.S. Population, 1974-2001 by Thomas P. Bonczar (Washington, DC: GPO, 2003).





Documento elaborado por Radfem Transinclusivo.

Noticias

Por ATA - Sylvia Rivera 21 de enero de 2026
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el lunes al Estado de Honduras por la detención “arbitraria” y “discriminación” contra Leonela Zelaya, una mujer trans y trabajadora sexual que fue asesinada en el 2004. La sentencia de la CIDH responsabilizó al Estado hondureño por la falta de la debida diligencia en la investigación de la muerte de Zelaya, cuyo caso estuvo inactivo por 14 años. “El Estado de Honduras es responsable internacionalmente por las violaciones a los derechos de Leonela Zelaya, debido a las detenciones ilegales y arbitrarias de las que fue víctima los días 20 de enero, 11 de agosto y 2 de septiembre de 2004”, y “por el desconocimiento de su identidad y expresión de género durante la investigación de su muerte, ocurrida el 7 de septiembre de ese mismo año”, según la CIDH. “El Estado incurrió en responsabilidad como consecuencia de la demora injustificada y la falta de debida diligencia reforzada en la investigación de lo ocurrido a Leonela Zelaya”, acotó. El caso se remonta al 15 de agosto de 2004 cuando Zelaya, de 34 años, fue golpeada por agentes de policía. Posteriormente, el 6 de septiembre, ella salió a trabajar junto con Thalía Rodríguez, con quien vivía en una casa en Tegucigalpa. Rodríguez testificó que no regresaron juntas a la casa y un día después, el 7 de septiembre, alrededor de las 5:00 de la madrugada, el cadáver de Leonela fue encontrado en una vía pública de la capital. Los médicos forenses determinaron en ese momento que su muerte se produjo con arma blanca. A criterio de la CIDH, Honduras también violó los derechos a las garantías judiciales y protección judicial de Thalía Rodríguez, quien posteriormente también fue asesinada. “El Tribunal determinó que Thalia Rodríguez, quien convivió con Leonela Zelaya durante nueve años, sufrió una afectación a su integridad personal como consecuencia de la demora injustificada y la falta de debida diligencia reforzada en la investigación”, señala la sentencia. La Procuraduría General de la República dijo en la red social X que compareció de forma virtual al acto de notificación de la sentencia, y señaló que el Estado hondureño “reitera su compromiso con la promoción, respeto y garantía de los derechos humanos de todas las personas bajo su jurisdicción, con especial énfasis en los grupos históricamente en situación de vulnerabilidad” y su disposición de cumplir con lo resuelto por la CIDH. La coordinadora de la Red Lésbica Cattrachas, Indyra Mendoza, celebró la sentencia de la Corte Interamericana. Consideró que “demuestra” que Honduras es un país sumamente violento, basado en el prejuicio, el odio y la discriminación. “La sentencia del caso de Leonela Zelaya, un crimen ocurrido hace 20 años, es impactante, porque va más allá de la justicia, de lograr una sentencia”, dijo Mendoza a The Associated Press. Detalló que en el observatorio de muertes violentas de la Red se contabilizan más de 500 personas asesinadas después de Leonela y que la impunidad es de aproximadamente el 94%. La Corte ordenó reactivar el expediente e impulsar la investigación y eventual sanción de los responsables de la muerte de Leonela Zelaya; publicar la sentencia, realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional en el que se haga referencia a los hechos y las violaciones declaradas en la sentencia. La abogada hondureña litigante del caso ante la Corte IDH, Doris González, declaró a la AP que las detenciones sufridas por Zelaya fueron motivadas por la denominada Ley de Policía y Convivencia Social. “Esa ley le permitía a los policías detener a las personas LGBTIQ+ en base a criterios ambiguos, por el simple hecho de identificarlas como prostitutas, vagabundas o personas sin oficio. La Corte ha identificado que esa ley no debe ser utilizada porque… es contraria a los derechos humanos ”, expresó. Refirió que la sentencia reconoce por segunda vez que el Estado de Honduras vulnera los derechos de las personas LGBTIQ+. En 2019, El Estado hondureño también fue condenado por la CIDH como responsable por la muerte de Vicky Hernández, mujer trans, trabajadora sexual y reconocida activista dentro del “Colectivo Unidad Color Rosa”, ocurrida en San Pedro Sula, el 28 de junio de 2009. https://www.urbanopuebla.com.mx
Por ATA - Sylvia Rivera 20 de enero de 2026
“Los equipos están segregados por sexo porque los niños son mejores en los deportes que las niñas” Esto es falso por múltiples razones y tiene sus raíces en percepciones misóginas subyacentes sobre las mujeres que se remontan a la década de 1830. Si bien las representaciones registradas de deportes segregados por sexo se remontan a la antigua Grecia, a las mujeres rara vez se les permitía practicar deportes en el siglo XIX debido a percepciones misóginas de ellas como inherentemente débiles e indefensas, según Goal Five. Con el tiempo, a las mujeres de clase alta se les permitió jugar tenis y golf en clubes de campo locales y, hacia el cambio de siglo, las mujeres lucharon gradualmente por su derecho a competir. A principios del siglo XX, muchos reguladores introdujeron categorías exclusivas para mujeres debido a las quejas de que estaban “invadiendo” los espacios masculinos. Así, la segregación sexual se convirtió en la norma en el mundo del deporte y desde entonces ha persistido en parte debido a la tradición, pero también para brindar oportunidades tanto a los atletas femeninos como a los masculinos. No por ventajas “biológicas”, sino por cuestiones como la brecha salarial de género. Las categorías segregadas por sexo tampoco son innatas. Muchos argumentan que la práctica es cada vez más insostenible, según The Society Pages, y conduce a una mayor misoginia sobre quién puede y quién no puede competir en la categoría femenina, como la controversia sobre Caster Semenya, que es una mujer cis. ‘Las mujeres trans están quitando oportunidades a las mujeres cisgénero’ Hay dos problemas fundamentales con este argumento. La primera es que prácticamente no hay mujeres trans competidoras que estén en la cima de sus respectivos deportes. La segunda es que las mujeres trans son mujeres y, como tales, merecen competir tanto como sus competidores cis. Según WorldAtlas, los cinco deportes más importantes por número de aficionados son el fútbol, ​​el cricket, el hockey, el tenis y el voleibol. De las respectivas clasificaciones anuales de esos deportes, ninguno ha presentado nunca a una mujer trans. Los únicos que les quitan oportunidades a las mujeres son los organismos deportivos nacionales e internacionales que han implementado prohibiciones a los competidores trans, muchos de los cuales todavía insisten en creer que las mujeres trans no son mujeres. El propio Gary Lineker, leyenda del fútbol, ​​deploró el creciente número de prohibiciones en mayo de 2025 y describió a las personas trans como “algunas de las más perseguidas en el planeta”. ‘Excluir a las mujeres trans de los deportes femeninos no es transfóbico, después de todo es sólo un juego’
Por ATA - Sylvia Rivera 19 de enero de 2026
Una jueza del contencioso administrativo de Barcelona ha confirmado la multa de 20.000 euros impuesta por la Generalitat a la organización ultra Hazte Oír en 2023 por el bus tránsfobo que circuló por la capital catalana difundiendo mensajes contra el colectivo trans. El fallo de la magistrada de esta sección del Tribunal de Instancia de Barcelona, al que tuvo acceso Efe, rechaza la petición de Hazte Oír de anular la sanción, en una sentencia que no es recurrible por vía ordinaria. La jueza ve justificada la multa que aprobó el departamento de Igualdad y Feminismos de la Generalitat por considerar que estigmatizaba al colectivo trans y a las personas intersexuales o no binarias. El gobierno catalán, gobernado entonces por ERC, multó con estos 20.000 euros a 'Hazte Oír' por su bus tránsfobo al detectar una "infracción grave" por sus mensajes discriminatorios que, aseguró, "pretendían atentar contra la dignidad de las personas trans y no binarias". La multa iba acompañada de la prohibición de recibir ayudas o subvenciones públicas en Cataluña durante cinco meses y de acceder a contratos con la Generalitat u organismos públicos dependientes durante ese período. Ese polémico autobús (que la organización ultra puso en marcha en 2022 para recorrer las principales ciudades de España en contra de ley trans) difundía mensajes como "les 'niñes' no existen", "no a la mutilación infantil" o "#StopLeyTrans". Los Mossos d'Esquadra detuvieron en noviembre de ese año la circulación por las calles de Barcelona del autobús después de que la Oficina de Igualdad de Trato y No Discriminación de la consellería de Igualdad le abriera un expediente sancionador. Cinco meses después, el expediente se convirtió en una sanción de 20.000 euros, que Hazte Oír recurrió primero, sin éxito, ante el mismo departamento, y después ante la justicia. A juicio de la juez que firma el fallo, Montserrat Fernández Cabezas, la sanción está motivada porque estos mensajes pretendían "atentar" contra la dignidad de las personas trans y las no binarias, y suponen "expresiones de carácter y naturaleza discriminatoria por motivos de sexo, género y orientación sexual". La magistrada recuerda que la Constitución Española prevé que la libertad de expresión y de información "tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este título", y en especial "en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia". También subraya que el Estatut de Cataluña establece el mandato de los poderes públicos de "promover el pleno ejercicio de las libertades y los derechos de las personas" y que la ley de igualdad de trato y no discriminación del 2020 establece las medidas y procedimientos para garantizarlos y busca erradicar el sexismo, la homofobia y la LGTIfobia. Teniendo en cuenta todo ello, la magistrada rechaza la pretensión de la organización demandante de anular la sanción al entender que "no se ha producido una lesión del contenido del derecho a la libertad de expresión por cuanto el impedimento no es injustificado". La juez también rechaza que la actuación de la administración fuera arbitraria ni discriminatoria como planteaba Hazte Oír, ni que exista indefensión de ningún tipo, e impone a esta organización de extrema derecha las costas procesales, de 500 euros. En marzo de 2019, el Ayuntamiento de Barcelona ya interpuso dos denuncias contra la asociación Hazte Oír, que sumaban más de 61.000 euros, por el autobús antifeminista que la entidad hizo circular entonces por la ciudad. El autobús, decorado con mensajes publicitarios contra las leyes de igualdad de género y las normas LGTBI, llegó a la capital el 3 de marzo y la abandonó horas después, a pesar de que la Fiscalía había pedido, como medida cautelar, inmovilizar el vehículo. https://www.larazon.es
Por ATA - Sylvia Rivera 16 de enero de 2026
La cantante y empresaria Rihanna ha incorporado a Vivian Jenna Wilson, hija trans de Elon Musk, como una de las protagonistas de su nueva campaña de Savage x Fenty para San Valentín. La modelo, de 21 años, aparece en una serie de imágenes rodeada de estatuas griegas y acompañada por otras modelos como Lovie Simone y Emma Arletta, según adelantó Metro UK. Vivian Wilson (hija de Elon Musk y su primera esposa, Justine Wilson) se ha consolidado como una figura emergente en el mundo de la moda. Desde que comunicó que era una mujer trans en 2020, mantiene una relación públicamente distante con su padre, habiendo cortado oficialmente los lazos con un cambio de nombre en 2022, especialmente días después de que él respaldara a Donald Trump para presidente. “Ya no vivo con mi padre biológico ni deseo estar relacionada con él de ninguna manera”, escribió la modelo en los documentos legales. Su carrera profesional ha crecido de forma notable en los últimos años. Debutó en la New York Fashion Week, colaboró con Wildfang diseñando una camiseta benéfica para The Trevor Project, y ha ido sumando campañas de moda de alto perfil dentro y fuera de Estados Unidos. La colección de San Valentín de Savage x Fenty, titulada “Love So Savage: A Modern Ode to Aphrodite” (Amor tan salvaje: una oda moderna a Afrodita), combina elementos clásicos con una estética sensual contemporánea. Las imágenes muestran a Wilson con un conjunto floral rojo y negro, medias rojas intensas y poses inspiradas en esculturas clásicas. Rihanna también aparece en la campaña con varios conjuntos de la colección, reforzando la identidad visual de la marca. La elección de Wilson ha generado una amplia conversación en redes sociales y en la prensa especializada. Para muchos observadores, la decisión refuerza la imagen de Savage x Fenty como una marca comprometida con la diversidad, la inclusión y la representación de identidades trans en la moda mainstream. Medios como Daily Express US destacan que la campaña supone otro paso en la consolidación de Wilson como una figura relevante en la industria, especialmente tras su creciente presencia en pasarelas y editoriales de moda internacional. https://www.larazon.es
Por ATA - Sylvia Rivera 15 de enero de 2026
A casi cuatro años del ataque que estuvo a punto de costarle la vida, el caso de la activista y periodista trans Natalia Lane inició esta semana la etapa de juicio oral en el Reclusorio Preventivo Varonil Sur, en Xochimilco, por la agresión ocurrida el 16 de enero de 2022. Su caso es histórico por ser el primero en México en el que la carpeta de investigación de una mujer trans trabajadora sexual llega a la etapa de juicio oral bajo la clasificación de tentativa de transfeminicidio . A través de este proceso, Lane busca no solo una sentencia punitiva, sino una reparación integral y restaurativa que incluya daños físicos, emocionales y patrimoniales Mediante un comunicado, Natalia Lane compartió este 14 de enero que “la reparación integral y la justicia son derechos que históricamente han sido negados a las trabajadoras sexuales”, por lo que este caso representa la posibilidad de acceder parcialmente a lo que se les ha arrebatado. “Hoy quizás estoy librando la batalla más dura que me ha tocado vivir, y por eso es importante seguir de cerca este caso que marcará un antes y un después en el acceso a la justicia”, dijo Lane a través de un video comunicado previo al juicio en el que reafirmó que la necesidad de justicia y reparación para “las personas LBGTQ+, las mujeres trans y las putas”. El ataque y el proceso judicial El 16 de enero de 2022, Natalia Lane fue agredida con un cuchillo en la cara, cuello y manos en un hotel de la Ciudad de México. Aunque su agresor, Alejandro “N”, fue detenido y vinculado a proceso por feminicidio en grado de tentativa y permanece en prisión preventiva, el caso se ha prolongado por casi cuatro años sin que exista una sentencia. El retraso responde a los amparos interpuestos por su defensa, así como a dilaciones atribuibles a la negligencia y a prácticas de violencia institucional dentro del sistema de justicia. México es el segundo país con mayor índice de transfeminicidios en Latinoamérica, registrando 445 casos desde 2008, de acuerdo con información del Observatorio de Personas Trans Asesinadas (TGEU, por sus siglas en inglés), solo después de Brasil, que documenta más de dos mil casos en la región. Por su parte, la colectiva Transcontingenta registró al menos 94 víctimas de transfeminicidio.
Por ATA - Sylvia Rivera 14 de enero de 2026
Las mujeres trans que padecen VIH presentan peores resultados clínicos y de seguimiento que otros grupos de personas con el virus –ha revelado un estudio realizado a partir de CoRis, cohorte española especializada en el seguimiento de personas con VIH–, pese a mostrar una adecuada conexión con los servicios sanitarios tras el diagnóstico. El trabajo, presentado en el último Congreso Nacional de GeSIDA, pone de manifiesto la necesidad de establecer estrategias específicas para mejorar la atención y los resultados de salud en este colectivo. La investigación ha sido liderada por la doctora Cristina Díez Romero, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, quien, junto con su equipo, ha analizado los datos de 17.413 personas con VIH incluidas en esta plataforma entre 2004 y 2023 y atendidas en más de 40 centros hospitalarios de todo el país. De estas, 10.748 eran hombres que tienen sexo con hombres (HSH); 3.954, hombres cis heterosexuales; 2.515, mujeres cis; y 196, mujeres trans. El estudio ha comparado la evolución clínica de estos grupos, su respuesta al tratamiento antirretroviral, así como indicadores de calidad asistencial durante casi dos décadas. Los resultados que ha arrojado el estudio han mostrado que las mujeres trans con VIH experimentaron mayores tasas de fracaso virológico, y nuevas enfermedades definitorias de sida y de pérdida de seguimiento, en comparación con el resto de grupos y especialmente con los hombres que tienen sexo con hombres. Pese a estos indicadores, no se observaron diferencias significativas en la mortalidad, determinando que, pese a tener una supervivencia similar, las trayectorias clínicas de las mujeres trans se caracterizan por ser más inestables y vulnerables. Rápido acceso al sistema sanitario A pesar de los resultados, el estudio muestra que tanto las mujeres cis como las mujeres trans se vincularon al sistema sanitario con mayor rapidez que los otros grupos, en los que la mayoría accedió a la atención médica en el primer mes tras el diagnóstico, lo cual resulta un indicador relevante de buena calidad asistencial. Además, las mujeres trans alcanzaron tasas de supresión viral temprana en los primeros tres meses comparables a las del resto de participantes. Estos hallazgos indican que las barreras más determinantes para este grupo de personas no se encontrarían en el acceso inicial, sino en la continuidad del seguimiento y en el mantenimiento del tratamiento antirretroviral a largo plazo. "Las dificultades para mantener una atención continuada y una adherencia sostenida al tratamiento parecen ser elementos centrales en estos resultados, aunque no podemos identificar con certeza sus causas. Factores sociales, condiciones estructurales y obstáculos en el seguimiento podrían contribuir a estas diferencias", afirma la Dra. Díez. https://www.elperiodico.com
Por ATA - Sylvia Rivera 13 de enero de 2026
Otro estudio más que demuestra que la juventud trans casi siempre se sienten con menos intenciones suicidas cuando reciben atención de afirmación de género se ha agregado a la pila de evidencia de que los bloqueadores de la pubertad son seguros y eficaces. La investigación que se publicará en el volumen de febrero del Journal of Paediatric ha demostrado una vez más que los adolescentes trans muestran “reducciones significativas” en la depresión y la ansiedad después de comenzar una terapia hormonal clínicamente respaldada. El estudio, coescrito por pediatras de Nevada, Texas y Missouri, examinó el bienestar de 432 pacientes antes y después de someterse al tratamiento. Los participantes, de entre 12 y 20 años, fueron encuestados sobre su salud mental antes y al menos 364 días después de comenzar un tratamiento médico adecuado, como bloqueadores de la pubertad y terapia de reemplazo hormonal (TRH). Utilizando el kit de herramientas Ask Suicide-Screening Question (ASQ), una evaluación internacionalmente reconocida de las tendencias suicidas en jóvenes y adultos, los investigadores encontraron mejoras significativas en la salud mental de los pacientes en todos los ámbitos. Según los resultados del estudio, las tendencias suicidas entre los participantes disminuyeron significativamente con el tiempo, y las tasas continuaron disminuyendo a medida que pasaba el tiempo. Los médicos observaron que las reducciones fueron consistentes independientemente de la identidad de género, la duración del tratamiento y, curiosamente, la edad al inicio de la terapia. Esto no sólo demuestra una vez más que la atención que afirma el género es notablemente eficaz para mejorar el bienestar de los pacientes trans, sino que su eficacia para reducir las tendencias suicidas no disminuye a medida que los pacientes envejecen. Los médicos recomendaron realizar un seguimiento del estudio con “una muestra más grande y un seguimiento más prolongado” para demostrar suficientemente la coherencia de los tratamientos de salud mental de la atención de afirmación de género. Los políticos siguen prohibiendo los bloqueadores de la pubertad a pesar de la evidencia. Numerosos estudios en todo el mundo han demostrado que los cuidados que afirman el género casi siempre son algo bueno para las personas trans, especialmente para los jóvenes trans. Un estudio de octubre de 2024 encontró que el 97 por ciento de los menores de 18 años trans estaban “altamente satisfechos” con los resultados del tratamiento de afirmación de género, mientras que otro de marzo del mismo año encontró que, de 548 pacientes que accedieron a atención médica trans, solo dos se arrepintieron. Las tasas de arrepentimiento por el tratamiento de afirmación de género son muy bajas según un artículo de mayo de 2024, que encontró que los pacientes tienen más probabilidades de arrepentirse de la cirugía de rodilla, el aumento de senos e incluso de tener hijos que aquellos que comienzan un tratamiento de afirmación de género. A pesar de la montaña de evidencia que demuestra que la atención que afirma el género puede salvar vidas, y casi siempre lo es, los políticos y expertos políticos anti-trans afirman regularmente que a los jóvenes trans no se les debería permitir acceder a tratamientos médicos clínicamente aprobados. Al menos 27 estados de EE. UU. prohíben de alguna manera la atención que afirma el género, lo que impide que más del 40 por ciento de la población juvenil trans de Estados Unidos acceda a la atención. Los bloqueadores de la pubertad también están prohibidos para los jóvenes trans en el Reino Unido, a pesar de que están disponibles gratuitamente para los jóvenes cis. El Proyecto Trevor, una organización de prevención del suicidio LGBTQ+, advirtió que estas prohibiciones tienen “impactos perjudiciales” en la salud mental de los jóvenes trans, que ya tienen una probabilidad desproporcionadamente alta de tener tendencias suicidas. Una investigación realizada por la Dra. Natacha Kennedy en la Universidad de Londres encontró que la prohibición de Wes Streeting de bloquear la pubertad para los jóvenes trans está “dañando de manera significativa, extensa e implacable a los niños y jóvenes trans”. Habló con los padres de jóvenes trans que alguna vez fueron “felices, bien adaptados y poco diferentes de la mayoría de los niños cis”, pero que ahora han recurrido a la autolesión debido a la imposibilidad de acceder a la atención. El suicidio se puede prevenir. https://www.sentidog.com
Por Mar Cambrollé Jurado 12 de enero de 2026
Andrea Jenkins, nativa de Chicago, de 64 años, fue la primera funcionaria negra y trans elegida para un cargo público en los Estados Unidos cuando se unió al Concejo Municipal de Minneapolis hace nueve años. “En primer lugar, me identifico como poeta y escritora, y estar en este trabajo realmente no me permitió concentrar todo el tiempo y la energía que quería en mi vida creativa, por lo que quería volver a eso mientras todavía tuviera algo de agudeza mental, pasión y habilidades”, dijo. Radio pública de Minneapolis. Si bien Jenkins hizo historia para la comunidad trans con su elección en 2017, fue el mismo año en que le diagnosticaron esclerosis múltiple. La enfermedad nerviosa degenerativa ha pasado factura, dijo. “Desde entonces, ha habido una disminución visible en mi movilidad y en mi forma física de navegar y negociar el mundo”, dijo. Jenkins llegó al consejo después de trabajar con la Universidad de Minnesota en un proyecto de historia oral trans, con la Colección Jean-Nickolaus Tretter de Estudios de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Trans de la escuela. Asistió a la UM como estudiante y obtuvo dos maestrías: una maestría en escritura creativa de la Universidad Hamline y una maestría en desarrollo económico comunitario de la Universidad Southern New Hampshire. También fue becaria de liderazgo del David Bohnett LGBTQ Victory Institute en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de Harvard. Jenkins compartió la portada de Tiempo revista en enero de 2018 con varias docenas de otras mujeres que participaron en la Marcha de las Mujeres en Washington el año anterior y, como ella, luego se postularon para un cargo. Jenkins describió su tiempo en el concejo municipal como “tumultuoso”: su mandato coincidió con la pandemia de COVID y la agitación tras el asesinato de George Floyd en el distrito que representa. Ese mismo nivel de caos se está apoderando de Minneapolis nuevamente después del tiroteo mortal de una mujer homosexual que protestaba contra las detenciones de ICE esta semana. Jenkins experimentó otro caso de lo que ella llamó “violencia política” en 2021, cuando un grupo de activistas bloqueó su automóvil durante 90 minutos cuando salía de un evento del Orgullo en la ciudad. Se negaron a dejarla irse hasta que aceptara firmar un documento con una lista de demandas, incluido el apoyo a la renuncia del alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y el establecimiento de una comisión de responsabilidad policial. Jenkins dijo que los manifestantes la tomaron como rehén. “Ciertamente, no sufrí ningún daño físico de ninguna manera, pero sí emocional y psicológicamente… He tenido un período tumultuoso en el cargo, particularmente en torno a la raza”. Preguntado en una entrevista con Nación LGBTQ En 2023, si su elección como la primera funcionaria negra y trans en la historia de Estados Unidos fue una carga o una bendición, Jenkins, siempre poeta, entonó que era “una bendición y un honor”. “Creo que realmente ofrece algo de esperanza e inspiración a los jóvenes en una época en la que las personas trans y no conformes con el género están siendo injustamente atacadas por ataques políticos que intentan legislar a las personas trans y no conformes con el género fuera de la vida pública”, dijo, tres años antes de que muchos de esos esfuerzos se hicieran realidad. “Creo que es una inspiración para las personas trans, queer y no conformes con su género que quieren buscar roles en la vida pública, y particularmente en roles electos”. “Por lo tanto, es un honor poder hablar en nombre de mi comunidad, desde una posición de autoridad, desde una plataforma que la gente escuchará. Es un gran honor”. https://www.sentidog.com
Por ATA - Sylvia Rivera 9 de enero de 2026
Un experto calificó la situación de “aterradora”. Los expertos en genocidio están haciendo sonar la alarma para advertir que Estados Unidos se encuentra en las primeras etapas de una campaña más amplia para destruir “literal y físicamente” a las personas trans como grupo de género específico, según el Instituto Lemkin, una organización no gubernamental multinacional con sede en Estados Unidos dedicada a poner fin al genocidio. La presidenta del Instituto Lemkin, Dra. Elisa von Joeden-Forgey, dijo que Estados Unidos se encuentra ahora en las “etapas tempranas y medias de un proceso genocida contra personas trans, no binarias e intersexuales”. Agregó que los republicanos están utilizando a las personas trans para generar miedo, particularmente en torno a los niños, la familia y su concepto ideal de masculinidad, para preparar su base para el genocidio, informó el instituto en un artículo reciente. El Dr. Gregory Stanton, presidente del grupo Genocide Watch, estuvo de acuerdo y dijo que la orden ejecutiva de Donald Trump que niega cualquier reconocimiento de cualquier género fuera del binario masculino-femenino es una idea “totalitaria” impulsada por la “ideología nazi”. El Dr. Stanton también señaló que estos binarios estrictos entre hombre y mujer no existen en la naturaleza ni en muchas otras culturas. “La administración Trump y sus bases… han identificado un conjunto de ‘enemigos’ o ‘personas objetables’” y han suscitado prejuicios públicos contra ellos “de una manera que está escalando hacia la violencia”, dijo el Dr. Henry Theriault, quien sirvió como Asociación Internacional de Académicos sobre Genocidio de 2017 a 2021. La ex investigadora de genocidio Haley Brown dijo que los 20 estados de EE. UU. con proyectos de ley de baños anti-trans “dan efectivamente a los actores no estatales aprobación tácita para cometer violencia” contra las personas trans, al delegar esencialmente a las personas para que vigilen la expresión de género “hasta las características fisiológicas mismas” de cada persona. Brown también señaló que la retórica anti-trans de Trump y sus compinches a menudo ha invocado la teoría de la conspiración del llamado “marxismo cultural” (que es la encarnación moderna de la teoría de la conspiración antisemita nazi del “bolchevismo cultural”, o la idea de que existe una campaña internacional concertada –dirigida por el pueblo judío– para socavar la cultura occidental tradicional). La retórica incluye las ideas de que “izquierdistas, feministas, marxistas y personas LGBTQIA+ están tratando de destruir la civilización occidental” y que estos grupos “inmorales” e “inferiores” deben ser destruidos. El Dr. Theriault dijo que los transamericanos pueden ser más vulnerables debido a su pequeña población. Representan sólo alrededor del 1% de la población adulta (un tamaño equivalente a los judíos en la Alemania de 1933) y la violencia contra las personas trans ha ido en aumento. El Dr. von Joegen-Forgey calificó la situación de “aterradora” y añadió: “Nadie va a la guerra… en nombre de las víctimas del genocidio”. Theriault dijo que Estados Unidos aumentaría las políticas para hacer la vida “intolerable” para los estadounidenses trans, algo que provocará que la tasa de suicidios trans aumente dramáticamente. De hecho, los republicanos ya han instaurado políticas en todo el país para desfinanciar cualquier investigación o política que incluya a las personas trans, obligar a niños y adultos trans a realizar una detransición médica y obligar a las personas trans a ingresar a espacios segregados por sexo donde es probable que enfrenten más discriminación y violencia. “Ya estamos en el punto para las personas trans, para los inmigrantes, donde el daño ya está hecho”, dijo el Dr. Theriault. “Así que no se trata tanto de ‘¿ocurrirá un genocidio?’ como ‘tenemos que evitar que esto suceda’”. El Dr. von Joegen-Forgey advirtió: “No existe una democracia que esté cometiendo genocidio contra un grupo. Eso ya no es una democracia, una vez que el genocidio está en la mezcla. El estado en cuestión cometerá otras atrocidades masivas”. https://www.sentidog.com/2026/01/07/estados-unidos-se-encuentra-en-las-primeras-etapas-de-un-genocidio-anti-trans-dicen-los-expertos/
Por ATA - Sylvia Rivera 23 de diciembre de 2025
En julio, Evanna Vásquez llegó al Betances Health Center en Manhattan con la esperanza de recoger su dosis mensual de estradiol. Desde que la peruana migró a Estados Unidos y comenzó su tratamiento de afirmación de género en Nueva York hace un año, esta clínica comunitaria le ha proporcionado la atención médica que necesita. Pero esta vez, el médico la recibió con una noticia que la sorprendió: no había suministros. Con esta preocupación, llamó a Javier Tejada, el trabajador social que la ha acompañado desde su llegada a la ciudad en 2023. Tejada logró conseguir las dosis que necesitaba, gracias a donaciones, pero la incertidumbre de no saber si el próximo mes podrá acceder a su medicamento se ha vuelto constante. “Unos meses me dan el estradiol inyectable y otros en pastillas. Cada vez que consiguen una donación me contactan”, cuenta Vásquez, de 35 años. “El problema es que yo necesito una dosis doble de estradiol porque lo tengo muy bajo, y eso hace que todo sea más difícil”. El estradiol es un medicamento que contiene la hormona sexual femenina estrógeno, producida principalmente en los ovarios. En las personas trans juega un papel fundamental en la terapia hormonal de afirmación de género, que se usa para provocar cambios físicos feminizantes como el desarrollo mamario, la redistribución de la grasa corporal, la disminución del vello corporal y la reducción de la masa muscular. Que una mujer trans tenga niveles bajos de estrógeno implica una falta de desarrollo o reversión de características femeninas. Desde finales de 2024, activistas por los derechos de las personas trans en Estados Unidos reportan que la comunidad se está enfrentando a una escasez de medicamentos de afirmación de género y largos tiempos de espera para consultas médicas en clínicas que ofrecen estos servicios. Esto se intensificó en julio, tras la aprobación de la “gran y hermosa” reforma fiscal de Donald Trump, una ley que prohibió el uso de fondos federales para cubrir tratamientos de afirmación de género y recortó el presupuesto destinado a Medicaid, el programa público de cobertura médica, dejando por fuera a las personas con visas humanitarias, como Vásquez que es solicitante de asilo. Con la reducción de fondos federales, las personas que quedaron descubiertas de Medicaid están recurriendo a clínicas sin fines de lucro. De la misma manera, puesto que los migrantes indocumentados no tienen acceso a servicios de salud preventiva en Medicaid, también acuden a estas mismas clínicas porque ofrecen opciones a bajo costo o gratuitas para personas sin ingresos. Esta situación está saturando la capacidad de operación de las clínicas y extendiendo sus tiempos de espera. El impacto sobre las personas trans migrantes es significativo: alrededor de 174.000 de ellas viven en EE UU, muchas de las cuales llegaron al país escapando de la transfobia, la violencia o la falta de atención médica en sus países de origen. En América Latina, las condiciones para las personas trans son tan precarias que su expectativa de vida no supera los 35 años de edad, de acuerdo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Una avalancha de leyes antitrans La ley fiscal de Trump tiene como propósito establecido reducir los impuestos y modificar los gastos de diversos programas federales. Sin embargo, ha sido criticada por su manipulación ideológica de los presupuestos federales, y en el sector de la salud determina que está prohibido el uso de fondos federales de Medicaid para procedimientos de afirmación de género, como cirugías y medicamentos hormonales. Esta legislación se une a una creciente lista de leyes federales y estatales a lo largo del país que limitan los derechos de las personas trans y los derechos sexuales y reproductivos. A comienzos de este año, el Gobierno de Trump cortó la financiación de Planned Parenthood, la organización de salud sexual y reproductiva más grande de EE UU, que provee tratamientos de afirmación de género, para el VIH, anticonceptivos y enfermedades de transmisión sexual. A esto se suman más de 20 citaciones para investigar a médicos y clínicas que brindan atención médica de afirmación de género a menores por parte del Departamento de Justicia y otros 616 proyectos de ley anti-LGBTQ+ en múltiples Estados del país, de acuerdo a la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU). Por todos estos ataques y el temor a la llegada del segundo Gobierno de Trump, la demanda de medicamentos de afirmación de género —como el estradiol, la testosterona o la espironolactona— comenzó a aumentar. Trump había anunciado durante la campaña de 2024 que cortaría los fondos federales que financian los medicamentos de afirmación de género, por lo que muchas personas decidieron comprar grandes cantidades para el futuro. Ahora, no solo está habiendo una alta demanda de estos medicamentos, sino que los tratamientos en clínicas que ofrecen estos servicios también se están saturando. “Estamos recibiendo referidos de chicas que vienen de otros centros de salud, por la escasez de doctores o de profesionales de la salud a causa de los recortes de presupuesto”, asegura Denise Gutiérrez, directora del programa transgénero de Community Healthcare Network. Esta organización neoyorquina está operando con normalidad porque sus fondos no dependen del Gobierno federal, sino de subvenciones de entidades privadas y dinero de la ciudad. Cuando Lady Dariana Camas —una mujer trans ecuatoriana de 35 años que vive en el Bronx— llegó a Estados Unidos en 2022, ya estaba recibiendo un tratamiento hormonal de afirmación de género, pero no sentía la presión de hacerse cirugías como la de feminización facial para afirmar su género. Con la vuelta de la Administración Trump, vio por primera vez que sus posibilidades de acceder a esta cirugía se estaban limitando y quiso buscarla lo más pronto posible, pero cuando fue al médico en diciembre de 2024, este le dijo que no tenía disponibilidad hasta el próximo año. “Ahora con los recortes estoy empezando a sentir que tengo que hacerme la cara rápido, antes de que pase algo y me digan que no”, cuenta Camas. Como ella, otras personas trans están intentando adelantar las cirugías que quieren hacerse por el temor a que los recortes las hagan inalcanzables en un futuro cercano, según Chance Krempasky, director médico de Community Healthcare Network. Algunos activistas y clínicas de afirmación de género confían en que los gobiernos locales y estatales garanticen los derechos de las personas trans. Estados como Oregón, Connecticut y Vermont han emitido leyes de protección a las personas trans que buscan servicios de afirmación de género, mientras que ciudades como Boston y West Hollywood se han declarado santuarios para las personas transgénero o la comunidad LGBTQ+. Nueva York cuenta con leyes que protegen a las personas que buscan o brindan servicios de afirmación de género legalmente en el Estado. Recientemente, la legislatura estatal aprobó un proyecto de ley que intenta reforzar las protecciones legales para que las personas que brindan o reciben atención reproductiva o de afirmación de género estén protegidas de responsabilidades civiles o penales fuera de Nueva York. La legislación espera ser firmada por la gobernadora Kathy Hochul. Las políticas públicas locales son la única forma de sobrevivir. Mila Hellfyre Hernández, activista por los derechos de las personas trans latinas “Las políticas públicas locales son la única forma de sobrevivir”, sostiene Mila Hellfyre Hernández, activista puertorriqueña por los derechos de las personas trans latinas en Estados Unidos y vicepresidenta del Equality Empowerment Center, una organización sin ánimo de lucro que defiende los derechos de la comunidad LGBTQ+ en Florida. “Estoy hablando a nivel de ciudad, porque en las ciudades el Estado es quien tiene el control, no todo el soporte tiene que ser a nivel federal”. La emisión de políticas locales o estatales para proteger a la comunidad trans ha ocasionado que el 48% de las personas trans en EE UU migren internamente o estén considerando reubicarse a otros Estados con leyes que protejan sus derechos, según un informe publicado en mayo por el William Institute, un centro de investigación de políticas públicas centrado en cuestiones relacionadas con la orientación sexual y las identidades de género. “Muchas personas trans van a querer salir de ciertos Estados republicanos que los tienen bajo constante ataque y van a querer venir a Estados que les dan la bienvenida”, explica Jesús N. Soto, del National Alliance on Mental Illnesses. “Entonces, aunque el presupuesto estatal sí daba en el presente, en el futuro van a necesitar más”. Esto quiere decir que la capacidad de los gobiernos locales o estatales de proteger el acceso a los servicios de afirmación de género puede verse afectada por los cambios demográficos. Preocupación y temor Evanna Vásquez ha tenido que migrar dos veces. En 2017 se marchó de Perú, luego de que su familia comenzara a agredirla por expresar su identidad de género. Eligió irse a Panamá, donde trabajó por mucho tiempo como estilista. Fue ahí donde conoció a su actual esposo. Pero con la llegada de la pandemia, su peluquería cerró. Cuando el encierro se volvió más laxo, intentó volver a conseguir trabajo, pero no lo logró. Se sentía desesperada, y decidió irse a Estados Unidos. Migrar por segunda vez representaba volver a dejarlo todo: vender todas sus cosas, abrazar a sus amigas y despedirse de Sirius, Jade y Nagini, sus dos gatos y su perra. El viaje fue difícil; les robaron, perdieron sus documentos de identidad y Vásquez sufrió abusos sexuales en múltiples ocasiones en México. Pero no había tiempo para procesar el dolor, Estados Unidos se presentaba como un lugar en el que había leyes para que Vásquez cambiara su nombre, accediera a los tratamientos de salud que necesitaba y se casara finalmente con su pareja. “Vengo de un país donde nos quitan todo, para que nos lo quiten ahora en un país donde tenemos más leyes creadas para que nos respeten”, apunta. “Mi comunidad realmente necesita el apoyo del Gobierno”. El presupuesto federal destinado a la salud en 2024 fue de 1,9 billones de dólares, durante la Administración del demócrata Joe Biden. Estaba previsto que ese dinero aumentaría en un 5,8% en 2025; sin embargo, con la aprobación de la ley fiscal de Trump, el Gobierno lo redujo en un 15%, de acuerdo a un análisis del Instituto de Salud Pública de la Universidad de California en Berkeley. Departamentos como el de Defensa, Asuntos de Veteranos y Seguridad Nacional (DHS) —encargado de la política migratoria del presidente— tienen proyectado un aumento de presupuesto. La financiación del DHS, por ejemplo, aumentará un 65% el próximo año. Otra consecuencia de la falta de acceso a servicios de afirmación de género y el aumento de leyes antitrans es que la tasa de suicidio entre los miembros de esta comunidad puede aumentar. “Para nuestra comunidad, el acceso a la afirmación de género es visto como una medida fundamental de prevención del suicidio”, asegura William Lopera, representante de Voces Latinas, una organización dedicada a reducir la tasa de transmisión del VIH entre las comunidades migrantes. La ley fiscal de Trump “ha generado gran incertidumbre y estrés, llevando a las clientas a sentir desesperanza y a acelerar cirugías y trámites de identificación por miedo a perder el acceso futuro. Esto ha tenido un efecto directo en la salud mental de la comunidad”, añade Lopera. Para Vásquez, no poder acceder a sus medicamentos de forma regular es una gran preocupación y le recuerda de los otros periodos en los que no ha podido tomar estradiol de forma continua. Han sido momentos de cambios hormonales bruscos, dolores de cabeza, depresión y dismorfia de género. Por ahora, llega al 16 de cada mes con esperanza y preocupación, intentando vencer el temor de no poder recibir sus medicamentos. https://elpais.com